El año nuevo se presta para hacer cambios. Es inevitable el querer hacer una transformación positiva cuando cerramos una etapa (¡vamos que vamos!) y por eso muchos anotamos en nuestras libretas propósitos como alimentarse de forma saludable, dejar de fumar, hacer ejercicio, usar menos las redes o leer más. ¿No?

Y, así como comenzamos 2017 intentando eliminar ciertos vicios de nuestra rutina, también podemos aplicar esta lógica a la moda o el estilo. Esta es nuestra lista de #ResolucionesCouture para el año que comienza -después de que volvamos de las vacaciones, claro-.

1. Incorporar solo las tendencias que nos gustan

A veces es muy fácil convertirse en una fashion victim, sin darse cuenta. Todos conocemos a alguna que en cada temporada adopta todas las tendencias del momento. ¡Mangas maxi! ¡Camisas de popelín! ¡Jeans bordados! Pero, para este año es una buena idea ponernos a pensar, antes de comprar, si realmente la prenda nos gusta o la estamos llevando sólo porque se usa.

Siempre vamos a estar más cómodos y seguros usando la ropa que se adecúa a nuestra personalidad, por lo que parte del madurar en cuanto a estilo es saber decirle “no” a las tendencias que no van con nosotros (hola pantalones a la cadera). Por ejemplo, que el athleisure esté de moda no quiere decir que nos vayan a ver con una calza por la calle. Jamás.

Todo bien con el Athleisure, pero se lo dejamos para las celebridades. Foto: E! Online.
Todo bien con el Athleisure, pero se lo dejamos a las celebridades. Foto: E! Online.

2. Fashion is fun!

A todos nos pasa: la rutina te lleva a ponerte siempre las mismas diez prendas y a encima, combinarlas de la misma manera. Pero, creemos que la moda tiene que ser divertida e invitarnos a tomar riesgos, si no nuestros looks terminan por parecerse a un catálogo de tienda. ¡Hay que tomar riesgos, hacer combinaciones inusuales y ser originales! No importa si nadie lo usa, llama demasiado la atención o no está la moda, tiene que hablar de nuestra personalidad. Realmente es un arte.

Tip: Para inspirarse siempre podemos recurrir a nuestras películas preferidas, Instagram (Style du Monde o el de Leandra Medine, por ejemplo) o Pinterest.

La reina de los looks jugados: Leandra Medine a.k.a The man repeller. Foto: Man Repeller.
La reina de los looks jugados: Leandra Medine a.k.a The man repeller. Foto: Man Repeller.
Yasmin Swell, otra risk taker. Foto: Style du Monde.
Yasmin Swell, otra risk taker. Foto: Style du Monde.

3. Pensar nuestro armario

Creemos que la moda debe ser divertida, no impulsiva. Nunca está de más revisar qué es lo que tenemos en nuestro placard y pensar qué precisamos que comprar (¿pantalones? ¿buzos?) y de qué color. Esta hoja de ruta es útil para no caer en la tentación de llevarnos algo solo porque nos gusta, para luego darnos cuenta de que ya tenemos una prenda similar o no tenemos con qué usarlo.

Los básicos no son divertidos de comprar, pero el armario lo agradece. Para 2017 hay que proponerse gastar la plata solo en prendas que vamos a usar una y otra vez.

Larga vida a un buen par de jeans. Foto: Who What Wear.
Larga vida a un buen par de jeans. Foto: Who What Wear.

4. Incorporar el “investment shopping”

Este punto se desprende, en parte, del anterior. Lo efímero y vertiginoso de la moda a veces nos lleva a comprarnos demasiadas cosas, porque están baratas (el periodo de “sale” es perjudicial para la salud) o son tendencia. Pero, estamos convencidas que es mejor una prenda buena que diez malas. En lugar de varios pares de zapatos que nos van a durar una temporada, ¿no es mejor llevarse unas botas de buena calidad para usarlas sin parar todo este invierno y por varios años más?

Creemos que sí.

Una campera de cuero negra de buena calidad es un gran ejemplo de investment shopping. Foto: Collage Vintage
Una campera de cuero negra de buena calidad es un gran ejemplo de investment shopping. Foto: Collage Vintage

5. Buy local

Lo local es más caro que el fast fashion. Y es razonable que sea así. Las marcas que no hacen outsourcing de su producción en lugares como India o China pagan más impuestos, emplean a mano de obra local y generalmente utilizan materias primas de una calidad superior, lo que hace que suban sus costos. Pero, el precio no debería ser lo único que nos guíe: cuando compramos estas grifas sabemos que la prenda que nos estamos llevando es premium, que nos va a durar un montón, y que ayudó a alimentar la economía de donde vivimos.

Sería una utopía pensar que alguien puede comprar exclusivamente marcas locales. Pero, siguiendo el punto 4, hay que ser conscientes a la hora de gastar nuestro dinero e intentar invertir en productos nacionales siempre que podamos, incluso cuando eso implique menos cantidad (lo cual no le viene nada mal al medioambiente).

Un ejemplo es Manos del Uruguay, una marca en la que todas las prendas son fabricadas por artesanos locales. Foto: Manos del Uruguay.
Un ejemplo es Manos del Uruguay, una marca en la que todas las prendas son fabricadas por artesanos locales. Foto: Manos del Uruguay.

Y ustedes, ¿qué resoluciones tienen para este 2017?