Con la llegada del verano nos ocupamos más del cuidado de la piel y es obvio el por qué: porque está más expuesta. Para que se vea linda, como ya sabemos hay que cuidarse del sol -evitando estar al rayo directo entre las 10 y las 16 y usando protector- y tener una buena rutina de belleza para mantenerla saludable (esa es la clave, no solo por motivos estéticos hay que cuidarla, también porque es el mayor órgano del cuerpo y tiene múltiples funciones esenciales).

Pero la salud en la piel también va desde adentro hacia afuera y la alimentación también aporta a una piel radiante.

Nada como un buen desayuno como para incorporar las frutas necesarias. Foto: Unsplash

Lo que comemos, ¿se refleja en la piel?

Los factores que influyen en el estado de la piel se podrían resumir en tres: alimentación, actividad física e hidratación. Otras recomendaciones que van de la mano son: el uso de protector solar, no fumar, moderar el consumo de alcohol y controlar el estrés.

Entonces la respuesta es sí. Por ejemplo, las frutas y hortalizas de color naranja-amarillo intenso -como las zanahorias, la calabaza y el mango y, en menor proporción, la naranja, la mandarina y el pomelo- o las de color rojo, como el tomate, son ricas en carotenoides, derivados de la vitamina A, que ayuda a contrarrestar los efectos producidos por el sol.

Otros micronutrientes que actúan sobre la piel desde adentro y que obviamente se adquieren a través de los alimentos son la vitamina B6, la vitamina E, la vitamina C y el colágeno, el cobre, el zinc y el selenio.

Pero claro, esto tiene que estar enmarcado en un estilo de vida saludable para dar mejores resultados. Sin embargo, siguiendo esta checklist van a notar un cambio evidente en la piel.

Lo que no puede faltar:

1.Agua

Primero y principal de esta checklist. Es el principal componente del cuerpo, por lo tanto, debemos hidratarnos para mantener el balance hídrico. Además, el agua ayuda a eliminar toxinas. A través del aspecto de la piel es muy fácil darnos cuenta si estamos bien hidratados o deshidratados. La cuestión es que no hay que esperar a sentir sed para tomar agua, ya que la sed ya es síntoma de deshidratación. En la época de verano, las pérdidas de agua son mayores, por eso, ¡a tomar mucha agua! Los jugos naturales e infusiones también son válidos.

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2. Zanahoria

Las zanahorias destacan por su riqueza en betacaroteno, antioxidante y precursor de la vitamina A. Cumple un papel muy importante en el mantenimiento de los tejidos epiteliales. Ciertos estudios demuestran que el betacaroteno contribuye a proteger la piel frente a las radiaciones solares dañinas. La vitamina A es también esencial para la visión.

Los alimentos ricos en betacarotenos son excelentes para el cuidado de la piel porque activan la melanina, que es lo que le da el pigmento.

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3. Tomate

¿Fruta o vegetal? Da igual, el tomate tiene, sin lugar a duda, un papel protagónico en más de una preparación, ¡es que es tan práctico y rico! Contiene licopeno, otro gran antioxidante y pigmento que le da la coloración roja. También es rico en glutatión, un antioxidante súper poderoso que ayuda a eliminar radicales libres. Además, aporta vitaminas A, C (que interviene en la formación de colágeno) y E, y minerales como potasio, fósforo y magnesio.

4. Pepino

Es una hortaliza típica de verano, que con gran cantidad de agua y muy pocas calorías, aporta fibra, vitaminas A, C y E principalmente. Si se consume con cáscara se puede aprovechar su contenido de betacarotenos y una mayor cantidad de vitaminas. Tiene propiedades depurativas y se usa para el tratamiento de ciertas afecciones de la piel.

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5. Uvas

Son una fruta excelente para la salud de la piel. Así como otras frutas y vegetales de color violeta-morado, son ricas en antocianinas, antioxidante al cual se le atribuye un rol importante en la prevención de la degeneración de los tejidos.

Son ricas en vitamina C, A y del complejo B. Su efecto depurativo y diurético combate la retención de líquidos, y son eficaces para el tratamiento de várices, ya que mejoran la circulación sanguínea.

6. Frutas tropicales

Las frutas como el ananá, el mango, la papaya son muy ricas en antioxidantes como la vitamina A, C, complejo B y minerales como hierro, magnesio, yodo, zinc y potasio. Como mencionamos anteriormente, la vitamina C interviene en la formación de colágeno, indispensable para dar firmeza y elasticidad a la piel,  favorecer la regeneración celular y disminuir manchas y líneas de expresión.

El ananá, que es más fácil de encontrar por estas latitudes (y más barato), contiene gran cantidad de agua, por lo que también contribuye a mantener la piel bien hidratada, además de tener propiedades depurativas, antiinflamatorias y diuréticas, por lo que previene la retención de líquidos.

7. Cereales integrales

Otro antioxidante fundamental para la piel es el selenio, un mineral que se encuentra en los cereales integrales (y en maní, nueces y semillas de girasol). El selenio ayuda a proteger la piel contra los daños del ambiente y promueve su elasticidad. En acción conjunta con la vitamina E (también presente en estos alimentos) su poder antioxidante se potencia.

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8. Pescado azul

No vayan a pensar que el pescado azul es una extravagancia difícil de encontrar, sino que son aquellos que tienen una proporción de grasa mayor al 5%. Hay varios, pero los más comunes son el atún, el salmón y la sardina.

Son una fuente riquísima de ácidos grasos omega 3. Además de los múltiples beneficios que estos nutrientes esenciales producen en la salud cardiovascular, también se caracterizan por brindar una mayor permeabilidad a las membranas biológicas y, en consecuencia, un mejor funcionamiento celular. Estos nutrientes, por su carácter antiinflamatorio, también pueden ayudar a aliviar la inflamación en la piel. En caso de que no se incluya pescado en la dieta, las semillas de chía y lino o las nueces aportan omega 3, aunque este necesita ser convertido de forma endógena a EPA y DHA, derivados del omega 3 presentes naturalmente en animales de origen marino.

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Otros aliados

El consumo de otros alimentos como, por ejemplo, almendras, palta, brócoli, vegetales de hoja verde, té verde, la cúrcuma y con moderación, el vino, también contribuyen a la salud de la piel. Cuanta más variedad de colores, más y mejores beneficios. Así que sentite libre de ampliar la checklist y combinarlos como más te guste.

Que sea de estación

Otro punto importantísimo, es aprovechar las frutas y verduras de estación y sobretodo las de producción local. Siempre es mejor preferirlas, ya que están en su máximo esplendor. Si entran a la página de Facebook de Mejor de Estación o siguen a la genia de Jacinta de Rico para bebés, podrán encontrar piques de todo tipo para “sacarles el jugo”a las frutas y verduras de temporada.

Después del exceso de las fiestas, disfrutemos de este verano con mucha salud 🙂

Cheers!