*Ilustración: Virginia Da Costa para Couture

Renovar es la lógica que sostiene la moda: la famosa obsolescencia programada, o entender que, por más que una prenda continúe cumpliendo su función de vestirnos y adornarnos, por más que nos quede cómoda y hasta nos favorezca, tiene para la moda una fecha de pronta caducidad. El mismo color que idolatramos una temporada, nos rechina en la siguiente. Esos zapatos por los que hicimos un millón de cálculos matemáticos en nuestras mentes -¿cuántas veces debería usarlos para amortizarlos?- nos miran, tristes, desde un rincón del armario.

En abril, mes de MoWeek y momento en el que finalmente estamos viendo las campañas de invierno 2017 de las marcas locales -con un cierto delay, pero no somos quienes para juzgar- se asoman los primeros fríos y eso implica que nos brillarán los ojos por unas determinadas botas que querremos combinar con tales medias; nos veremos seducidos por un cierto color o pondremos nuestras fichas en el próximo abrigo a tener.

Renovamos nuestra imagen con las nuevas tendencias de temporada (y ya se explayará Verónica Massonnier al respecto) pero sobre todo renovamos nuestro deseo. El año aun está fresco. Conservamos las esperanzas puestas en las resoluciones que con firmeza nos fijamos en diciembre o enero, y en las que apostamos a mejores versiones de nosotros mismos.

Dentro de esta lógica, estrenamos columna de la nutricionista Sofía Petingi para pensar de un modo más consciente nuestra alimentación, sin caer en fantasías imposibles de sostener. Celebramos, a dos meses de la llegada de Carry Somers a Uruguay, la fecha de Fashion Revolution Day, de la mano de nuestra columnista Maca Algorta, cuyo blog Slowfashionuy cumple un año con una fashion swap party incluida.

Abril también es EL mes de los festivales de música –hola, Lollapalooza– y apostamos a renovar nuestras playlists, con algunas recomendaciones de nuestras enviadas como The XX, Cage The Elephant o The Weeknd (no son nuevecitas de paquete pero bien vale incluirlas), y otras más desconocidas como Childish Gambino, Unknown Mortal Orchestra, o Melanie Martínez.

Una de las renovaciones más espectaculares que vimos suceder ante nuestros ojos fue la del eterno mural de Cinemateca 18, una institución que parecía lavarse con el paso del tiempo y el hollín de los ómnibus sobre 18 de Julio. Comandado por una campaña de la agencia Larsen  por la que la mítica sala se transforma en un Templo del Cine, el talentoso Colectivo Licuado -responsable de algunas de las mejores manifestaciones de arte mural callejero en Montevideo- plasmó a Fellini, Hitchcock, Buñuel y Lucrecia Martel y refrescó la principal avenida con la excusa del 35º Festival de Cine de Montevideo, que comenzó el 6 de abril (tenemos nota de Valentina Esponda en un rato).

Para ilustrar estos aires frescos y renovadores, nos acompaña Virginia Da Costa, que casualmente viene de años de trabajo de Directora de arte en Larsen, así como de otros estudios y compañías como JWT y Punto Ogilvy. Hace un año dejó el mundo de las agencias para dedicarse a trabajar de modo freelance y sobre todo a su proyecto Aurora Prints, una delicia de objetos únicos con prints propios, del que pronto les traeremos novedades.

¿Y ustedes, cómo eligen renovarse?