Últimamente las abuelas son las máximas influencers. Desde los ahora populares blazers con hombreras hasta las muy instagrameadas carteras de mimbre, todas las tendencias parecen salidas de alguno de sus placares. Y siguiendo esta línea, no nos sorprende que las cadenas para lentes, tanto de sol como de receta, sean hoy objeto de deseo. Igual, obvio que en realidad la culpa es del diseñador Demna Gvsalia, que las incorporó al desfile de Invierno 2017 de Balenciaga.

Balenciaga 2017. Foto: Vogue.

Sí, sé que en principio “cadenas de lentes” y “tendencia” parecen no pertenecer al mismo universo, pero realmente son un hit. Además, tienen varios puntos a favor -tantos que personalmente soy fanática-. En primer lugar, la practicidad. Si estamos entrando y saliendo, guardarlos en la cartera es una pérdida de tiempo inmensa y, cuando estamos con lo puesto y sin bolso, puede ser un problema el qué hacer con los lentes.

Si la comodidad les parece una preocupación de vieja y lo único que les interesa es la estética, también hay argumentos en ese sentido. Al igual que las maxi caravanas, las cadenas para lentes van a la perfección con las selfies y tienen tanta onda que no importa lo sencilla que estés vestida, vas a parecer la persona más canchera del mundo.

Por último -y este argumento es el más contundente- Leandra Medine, creadora de Manrepeller y musa absoluta, los ama. La fiscalía descansa.

Leandra Medine. Foto: Instagram.
Foto: Instagram/ @ambersceats
Foto: Instagram/ @lucy_folk
Foto: Instagram/ @sundaytracker
Foto: Instagram/@_perlu_
Foto: Instagram/ @lucy_folk
Foto: Instagram/ @ninawro.

La buena noticia es que en Uruguay las podemos encontrar en cualquier óptica y a un precio accesible: las doradas sencillas rondan los $100. Además pueden encontrar modelos más jugados en:

Olímpica

Balboa

Hey Carey! #balboaseverywhere • • • #balboahangs #ss18 #fashion #sunglasses

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Hola verano

Summer essentials include…⛓

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Paraíso Fiscal

rescatarse, pero de otra forma. Fin de la primera generación.

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Sí, ya sabemos que es una tendencia que probablemente no va a ir más allá del nicho de los amantes de la moda, pero no deja de ser divertida, ¿no? El accesorio del verano, si me preguntan.