Tal vez es una cuestión generacional, pero varias conversaciones importantes en mi vida como discutir qué vamos a cenar o si está bueno el disco de Harry Styles (sí, es genial) suceden a través del chat. Hace unos meses llegaron a las oficinas de Couture varias bolsas con kits de cremas Hydro Boost de Neutrogena -una para cada una del equipo-, pero yo asumí que no tendría que usarla. ¿Por qué me iría a poner una crema si tengo 24 y piel de adolescente? De todas maneras decidí consultarle a Mery Sanguinetti, Directora Comercial de Couture y gurú no oficial del cuidado de la piel -es hija de dos dermatólogos pero decidió estudiar Comunicación-.

Mi piel es mixta y tengo algún que otro granito, entonces mi prioridad en la vida hasta ahora había sido eliminarlos de la faz de la tierra e intentar que mi cara esté lo menos brillante posible. Para eso la lógica era una: lavar, lavar y lavar (dentro de lo posible con un exfoliante). Hasta que hace algo más de un año empecé a leer más del tema y descubrí que estaba errada. Con sacar bien el maquillaje y lavar una vez al día alcanza, porque sino la piel se reseca y como respuesta empieza a generar sebo. Gracias, exactamente lo contrario a lo que quería.

Pero de pasar de lavarme dos o tres veces al día a ponerme cremas era un abismo de distancia. En el pasado me había puesto alguna, pero siempre me dejaba la cara que parecía una pista de patinaje, así que opté por erradicarlas de mi rutina. Mi piel ya tiene la hidratación que necesita, ¿o no?

Pues no. Y así fue mi diálogo con Mery:

Algo así me aclaró en un audio:

“Después de limpiarla tu piel se siente seca, si no la hidratas va a producir más sebo para hidratarse generando el efecto contrario al que deseás, grasitud. Entonces, hidratarla con un producto que se absorba rápidamente, que sea a base de agua y en textura de gel como la Hydro Boost es lo más recomendable para darle a la piel lo que necesita luego de una limpieza -pero sin dejarte con esa sensación de pegote-. Vale la aclaración, si te limpiás y te maquillás sin hidratar sos verdaderamente el peor enemigo de tu cara, porque alimentás la piel con maquillaje”.

Y esto me terminó de convencer.

Así que sí, no importa qué piel tengas es importante hidratarla tanto tomando agua como usando cremas que ayuden a mantener esa agua en el rostro. Por otro lado, está el tema del ácido hialurónico que tiene la Hydro Boost de Neutrógena. Este es un componente muy asociado al “anti age” (o rellenar las arrugas) pero en este caso se usa de una forma distinta: retiene la hidratación para liberarla progresivamente a lo largo del día.

Si quieren saber más sobre esta tecnología pueden ver el siguiente video:

Por ahora vengo poniéndome la crema hace una semana y puedo dar fe de que la no te deja el rostro graso y, por otro lado, noté que tenía la piel reseca en algunas áreas así que me vino genial -sobre todo en invierno-. En un par de meses les comento.

Neutrogena Hydro Boost se consigue en las principales farmacias y perfumerías de Uruguay a $ 606.