Parece que pasaron siglos desde los tiempos en que Instagram solo daba la posibilidad de publicar imágenes cuadradas y con filtros vintage, pero esta red social (que desde hace un tiempo pertenece a Facebook) fue ganándose terreno, o mejor dicho, invadiendo el terreno de otras redes. Ya sea creando nuevos formatos de contenido, dejando ampliar las imágenes (¡por fin!), ofreciendo pautar publicidad y, desde hace un mes, permitiendo publicar contenido que se autodestruye, Instagram se está consagrando como la red con la que hay que experimentar, seas una marca o una persona común y corriente.

Pero su nueva herramienta, Instagram Stories, es más que un agresivo movimiento estratégico contra Snapchat: es una gran oportunidad para que marcas y personas le den un nuevo ángulo a su comunicación. ¿De qué se trata? Ahora esta red social permite subir contenido que se mantendrá publicado durante solo 24 hs, y después…puff! No queda en el perfil, no podés darle like y solo deja comentar de forma privada (como un mensaje), lo que se acerca a una forma más íntima de compartir momentos, o mejor dicho, historias. Porque es así cómo conviven ambas herramientas en una misma red: con Instagram Photos publicamos los momentos que queremos recordar y con Instagram Stories compartimos las historias detrás de esos momentos. Si no te convence esta novedad, acá te dejamos algunas razones por las cuales deberías recibirla con brazos abiertos.

1. ¡Hola, behind the scenes!

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Las Instagram Stories son ideales para mostrarnos el tras bambalinas de una producción, la rutina de una persona o el paso a paso de un plato de comida (¡ya necesitamos ver las recetas de Irene en sus Stories!). La idea es dejar con ganas de ver más, hacer que se enganchen con la historia y con la creación de ese momento especial que después se va a publicar en las Instagram Photos. Por eso es que funcionan perfecto para ver un sneak peek del proceso de creación de una colección, el backstage de un editorial para una revista y coberturas en vivo de desfiles, para mencionar unos pocos ejemplos.

2. Chau, perfección

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De todas las redes sociales que hay por la vuelta, Instagram debe ser la que más presión genera para subir momentos inspiradores, estéticamente bellos y con mensajes positivos. Esto hace que las personas incluso lleguen a vivir momentos solo para publicarlos (pensando en los mejores hashtags en el proceso), o que hagan cosas mundanas con el maquillaje y peinado impecables. Si bien las Instagram Stories no dejan de fomentar esta actitud, sí hacen que todo sea más transparente o, por lo menos, más difícil de engañar. Tanto marcas como celebrities están optando por subir contenido más real y espontáneo, dejando el exceso de edición y animándose incluso a postear contenido en bruto (un gran no-no para consagrados Instagramers). Las Stories están descontracturando a quienes se lo tomaban muy en serio. Tan solo tenés que ver las de Kate Hudson y sus explicaciones sobre por qué no se lavó el pelo…

3. ¡Hola oportunidades de negocio!

Un potencial que están explotando distintas marcas con esta herramienta es lanzar promociones con un día de validez (lo que dura la Story), como hizo J.Crew con sus lentes “Jane in Pink”. ¿Acaso no son las ofertas efímeras y “exclusivas” las que más nos llevan a comprar? Seguro que es más atractivo que ver un anuncio en Facebook o recibir un simple mailing. En definitiva, hay miles de posibilidades para que una marca sea más creativa a la hora de vender y conectarse con sus consumidores.

4. Chau interacción pública

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Para algunos es negativo que no aparezcan los likes y comentarios de una publicación, pero tratándose de una red social, esta movida resulta bastante liberadora (aunque Snapchat lo haya hecho antes). Las personas se obsesionan tanto con los likes que priorizan la interacción sobre la calidad, lo que hace que publiquen contenido más “likeable” que sincero. Esta limitación de las Stories fomenta, de cierta manera, el estar en el momento y publicar fotos y videos que a lo mejor no son de los más estéticos pero que nos retratan de una manera más espontánea.

5. ¿Todo en uno?

Que Instagram tenga esta herramienta no significa el fin de Snapchat, obviamente. A fin de cuentas, todavía ni lanzó sus propios filtros… Además, Snapchat es una red más íntima, más exclusiva, en la que publicamos contenido divertido para que vean nuestros amigos -especialmente si somos adolescentes millenials-. En sí, las Stories son parte de un valor que de a poco está adquiriendo Instagram, y es que está satisfaciendo varias de nuestras necesidades de conexión con los otros Social Media en un solo lugar. Y eso, para quienes no queremos tener decenas de perfiles abiertos, es un plus.

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Para finalizar este compilado de razones por las que nos encanta esta nueva herramienta, y para ir viendo otra mirada de las semanas de la moda de este intenso mes y medio que transitamos, les dejamos cinco cuentas de editores de moda a seguir para estar al tanto de todo lo que pasa en esas semanas de locura.

1. Eva Chen (@evachen212), Instagram: después de todo, es la Fashion Director de Instagram (¡no sabíamos que existía ese cargo!) y pasa todos los piques de cómo aprovechar la herramienta al máximo, mientras nos comparte imágenes de su adorable hija y su baby bump.

2. Derek Blasberg (@derekblasberg), Vanity Fair y CNN Style: vas a poder verlo en las mejores fiestas y choluleando con todo tipo de celebrities.

3. Yasmin Sewell (@yasminsewell), Style.com: porque siempre queremos ver un punto de vista más personal, menos pretencioso y, sobre todo, inspirador sobre cómo es trabajar en el rubro.

4. Jenny Walton (@jennymwalton), The Sartorialist: para ver los looks más destacados de las pasarelas con reflexiones en emojis que resumen su ojo editorial.

5. Anna Dello Russo (@anna_dello_russo), Vogue Japón: porque nos encantaría chusmear el día a día de una de las caras más fotografiadas del street style de las Fashion Weeks.

Y en caso de que Instagram no sea lo tuyo…

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