2019 llegó con cambios y novedades en Couture, y una que nos tiene particularmente felices es la del nacimiento del Club de Libros Couture, una iniciativa que surge de la amistad y el amor por los libros entre Natalia Jinchuk y Pía Supervielle y se concreta en conjunto con Escaramuza, uno de los sitios de Montevideo favoritos de la casa.

La dinámica es muy simple: un título elegido, un mes para leerlo, un encuentro cara a cara, de abril a noviembre de 2019.

Una selección de lecturas con el punto de vista Couture: moderno, elegante, conectado, analítico, con cierta picardía y amor profundo por la estética.

Novedades editoriales, clásicos traídos de vuelta por su relevancia actual, algo de feminismo, autores locales (con su presencia), regionales e internacionales.

Una tarde de sábado al mes para una conversación guiada sobre un libro y las preguntas que dispara. Para compartir sobre libros y otras inquietudes. Y por qué no, para conocer gente.

En abril, el título elegido es Prontos, listos, ya de Inés Bortagaray, quien nos acompañará en el primer encuentro el sábado 27 de abril. Para introducirlo, nada mejor que este texto de Pía Supervielle:

Lo bueno, breve, tierno y luminoso, mil veces bueno

Pasaron 12 años entre Prontos, listos, ya y Cuántas aventuras nos aguardan, segunda y tercera novela de Inés Bortagaray. Mientras tanto, en los meses productivos de ese extenso hiato, su autora —1975, salteña— se llevó el premio especial del jurado en el Festival de Sundance por el guión de Mi amiga del parque, firmado junto a la directora argentina Ana Katz, habitual dupla creativa en la carrera de Inés como guionista; editó Prontos, listos, ya en Chile, Venezuela, Brasil, Bolivia y Estados Unidos; dio charlas; viajó; crío a sus hijos; incorporó su voz a las mañanas de Del Sol en el programa No Toquen Nada; intentó escribir un par de libros, no lo logró. Hasta que el agua llegó a su punto de ebullición y Cuántas aventuras nos aguardan se terminó de cocinar. Se publicó en octubre de 2018 y la pelota corrió con el mismo entusiasmo fresco y novedoso que tienen piecitos de los niños que la patean por primera vez.

Muchos no habían leído jamás a Inés, así que el flechazo fue inmediato. Cómo para no; es difícil no enamorarse de su prosa, de sus palabras cuidadosamente elegidas, de la mirada ingenua e inteligente, del humor sutil y al hueso, de las imágenes que vimos cientos de veces y jamás les prestamos atención. Por otro lado, para los que la siguen desde sus inicios como escritora y a través de las películas que firma como guionista, fue un reencuentro feliz y cotidiano, como si el tiempo no hubiese pasado.

La cuestión es que gracias a la preciosa recepción que tuvo su última novela, Criatura Editora decidió reeditar Prontos, listos, ya, una figurita difícil en el mercado nacional. Su segundo libro —valorado por muchos como el mejor— es un texto breve sobre un largo viaje en auto (recordar: Inés nació y creció en Salto) con un destino muy esperado: la playa, las vacaciones. Para narrar este tedioso periplo familiar, Inés toma la mirada y la voz de una niña —la hermana del medio— que viaja en el asiento de atrás y que, con suerte, cada 200 kilómetros le toca el lugar al lado de la ventana. Prontos, listos, ya es, entonces, una excursión directa a nuestra infancia, hayamos o no hecho alguna excursión similar; ese viaje —el de la familia, el de nosotros los lectores— funciona como un pequeño oasis en este caos conocido como la adultez. Porque, al fin y al cabo, si hay algo que anhelamos durante el abrumador año laboral es que lleguen las vacaciones para que, por fin por un puñado de días, pongamos una pausa a tanta responsabilidad y juguemos a ser niños.

Toda la información y las inscripciones se encuentran en la web de Escaramuza.