Aquí nosotras, Pía Supervielle y yo, trabajando para enriquecer este espacio en Escaramuza que supimos bautizar Club de Libros Couture y que cada mes crece y florece. En mayo nos reunimos alrededor de La hija oscura de Elena Ferrante y puedo asegurar que cada una de las personas que salimos de esa sala lo hicimos enriquecidas y conmovidas.

Si en mayo hablamos de maternidad, en junio nos adentramos en el mundo afectivo e intelectual de Irlanda junto a Sally Rooney y su primera novela, Conversaciones entre amigos.

La voz millennial

La han catalogado como “la Salinger de la generación Snapchat”, la “escritora para millennials” y toda una serie de frases ingeniosas más que colocan a la joven (¡28 años!) y brillante Sally Rooney como una de las figuras a seguir de cerca en los próximos años. Y si bien existe en su ficción una observación aguda de su (nuestra) era, así como un enorme uso de autorreferencias, hay algo más allá de la inclusión de chats o mails en la prosa de Rooney o del hecho de tratar las relaciones gay con absoluta naturalidad (en el contexto irlandés, nada menos). Sally Rooney capta un zeitgeist del momento, un espíritu del tiempo que cada tanto, muy tanto, aparece plasmado en un libro y atraviesa no sólo a una generación sino a varias que se ven reflejadas en esa obra.

Conversaciones entre amigos (Literatura Random House) es su primera novela, publicada en 2018. Se veía ya promisoria -Rooney fue una estudiante destacada en el Trinity College de Dublín y sus cuentos aparecieron en encumbradas revistas literarias- pero por alguna razón su figura se convirtió en un fenómeno. Conversaciones entre amigos retrata, en el ambiente de la bohemia artística irlandesa, un ménage à quatre entre Frances (la narradora, poeta de spoken word y evidentemente la Rooney de 21 años), su (ex) novia y pareja artística Bobbi; la poeta y fotógrafa Melissa y su marido Nick, un actor venido a menos y cruelmente prejuzgado por Frances como “marido trofeo” pero con el que luego conectará de una manera muy particular.

Entre encuentros y desencuentros y expectativas generacionales de un lado y otro, los personajes se van deshilvanando de un modo exquisito, caracterizados en diálogos que dejan entrever lo que la narradora elige no mostrar. Con su descripción de escenas burguesas, y dejando las cuestionables acciones morales de él de lado, podríamos catalogar a Sally Rooney como una Woody Allen millennial y feminista, en una era de amor que intenta ser más libre, de relaciones sin códigos claros, de intercambios en diversos planos y plataformas.

En el vínculo de Frances y Bobbi con esta pareja de casi cuarentas -me niego a decir cuarentones- aparece un doloroso proceso de autoconocimiento e inmersión en el mundo adulto. Es evidente que la temática “coming of age”, novela de iniciación o su término más académico, bildungsroman, es fundamental para Rooney, sobre todo evidente para quienes leímos su nueva novela, Normal People (Hogarth, aun sin traducción), que ganó libro del año en los British book awards. Ese incómodo pasaje de la juventud a la adultez es tan hermoso como angustiante y Rooney, con su pluma fresca, es la nueva abanderada del tema.

El encuentro será el sábado 29 de junio de 17 a 19 hs en Escaramuza, y toda la información para inscribirse está aquí.