Todavía estamos regocijadas luego del primer encuentro del Club de Libros Couture, para el que elegimos Prontos, listos, ya de Inés Bortagaray y la tuvimos como invitada de lujo. Ninguna de las personas presentes olvidaremos la magia particular que hubo la tarde del 27 de abril en Escaramuza.

Les recordamos brevemente la dinámica: todos los meses elegimos un libro, lo anunciamos a comienzo del mes, se abren las inscripciones en la web de Escaramuza y al final del mes nos encontramos cara a cara en la librería para discutir el libro buscando cómo ese texto nos tocó y nos interpeló desde lo personal, con una guía por parte de Pía Supervielle y Natalia Jinchuk.

Para mayo, conocido común y comercialmente como el mes de las madres, elegimos una novela en la que la maternidad se muestra lejos de la mirada edulcorada o sentimental: La hija oscura, de la escritora italiana conocida como Elena Ferrante, que Natalia Jinchuk ya había recomendado en esta nota.

 

 

 

El lado oscuro de la maternidad

Leda es una profesora e investigadora italiana de 48 años. Es madre de Bianca y de Marta, ex esposa de Gianni. Ahora los tres viven en Canadá y ella se siente, por primera vez, “ligera como si solo entonces las hubiera dado a luz definitivamente”. Dentro de nueva libertad decide tomarse unas vacaciones sola en la playa de algún pueblito del sur de Italia para descansar y ponerse al día con su trabajo. Solo que, como ya sabemos, los problemas viajan con nosotros y la escapada de Leda la enfrenta con su propia historia como madre, como hija, como mujer, como profesional en un mundo masculino, como integrante de una cultura -la napolitana- de la que se ocupa fuertemente en distanciarse pero que vuelve realzado en la familia de la playa en la que se espejarán sus miedos.

La caracterización de la tensa relación madre-hija comienza con la historia de Leda con su madre -que amenazaba siempre con irse, aunque nunca lo hizo- y continúa con la suya y sus hijas a través de frases tales como “Hace tiempo me di cuenta de que conservo poco de mí y todo de ellas”, “Un hijo es un torbellino de aflicciones”, del conflicto con su pérdida de juventud, los celos de la sensualidad de sus hijas y otros pensamientos no menos oscuros por honestos. Estos se despiertan a partir de la observación casi obsesiva en la playa de Nina y Elena, una madre joven y una hija de cuatro años que a su vez es “madre” de Nani, una muñeca que resultará insustituible. Lo que a la distancia de unas reposeras resulta idílico lo veremos ensombrecido y entretejido con la propia historia de Lena, que comienza y termina -esto no es spoiler- con un accidente automovilístico.

La hija oscura es la novela favorita de Ferrante y forma parte de sus tres primeras novelas, que en 2010 fueron reunidas por Lumen en un volumen titulado Crónicas del desamor (incluye también El amor molesto y Los días del abandono). Luego se haría famosa por la tetralogía Dos amigas, que tuvo tal éxito que generó su propia serie de HBO, La amiga estupenda.

El encuentro será el sábado 1 de junio y las inscripciones están abiertas en la web de Escaramuza.

Algunos complementos a la lectura del mes (además de los otros libros de Ferrante):

+ Matate, amor de Ariana Harwicz. Editorial Mar Dulce. Solo para quienes se sientan emocionalmente preparados. Lo recomienda Pía en esta nota también.

+ Julieta. La película de Almodóvar está inspirada en tres relatos de Alice Munro, “Destino”, “Pronto” y “Silencio”, incluidos en su libro Escapada, y hace de una relación conflictiva de madre e hija su eje. Todo lo duro de la historia se ve mitigado con la belleza de las imágenes que solo él sabe crear. Está en Netflix.