Se fue agosto y con él -cruzamos dedos- lo peor del invierno. Nuestro encuentro alrededor de Kentukis fue una oportunidad para reflexionar desde una mirada futurista pero cercana temas tan centrales como la soledad, la intimidad o el prejuicio.

Para setiembre presentamos Ordesa, la última y mentada novela del escritor español Manuel Vilas, elegida como Libro del año de 2018 según la prestigiosa lista de El País de Madrid (recordemos que Patria, de Fernando Aramburu, fue el elegido de 2017). Sin más preámbulos, el texto de Pía Supervielle:

Somos lo que recordamos

Manuel Vilas no tiene piedad. Pero si es cierto eso de que el que avisa no traiciona, es justo decir que Vilas lo anuncia desde el inicio. Ordesa (Alfaguara, 2018), su último libro, empieza así: “Ojalá pudiera medirse el dolor humano con números claros y no con palabras inciertas. Ojalá hubiera una forma de saber cuánto hemos sufrido, y que el dolor tuviera materia y medición. Todo hombre acaba un día u otro enfrentándose a la ingravidez de su paso por el mundo. Hay seres humanos que pueden soportarlo, yo nunca lo soportaré”.

Vilas —español, 57 años, autor de un buen puñado de novelas premiadas, poeta, firma habitual en diarios de su país— decidió escribir Ordesa en 2014. Eran tiempos de alcoholes, psicofármacos y el quiebre de la familia que había elegido formar cuando se sumó una nueva tormenta a su cielo encapotado: la muerte de su madre. De pronto, Vilas se quedó solo y decidió hacer lo que mejor sabe. Del dolor, de las cenizas, del desgarro, de lo que no tiene vuelta atrás y, por supuesto, de los recuerdos nació Ordesa.

En entrevista con BBC, Vilas explicó en 2018 la génesis del libro en las siguientes líneas: “El ver al mismo tiempo la disolución de mis dos familias me produjo una sensación enorme de desamparo. Y convoqué a los fantasmas de mi padre y de mi madre con ánimo casi terapéutico, para que me sirviera de bálsamo, como auxilio, para no sentir tanto dolor”.

Ordesa, entonces, es la historia de Manuel Vilas (a veces muy real y otras un tanto ficcionada), de su familia de clase media baja española, de las décadas del ’60 y ’70, de su matrimonio, de sus hijos, de su alcoholismo y su depresión. Es, también, una reflexión tan hermosa como angustiante sobre la muerte, la vida, el paso del tiempo y la memoria. Pero Ordesa es, sobre todo, una luminosa carta de amor que además funciona como un enorme manual de supervivencia.

El encuentro será el sábado 21 de setiembre de 17 a 19 hs en Escaramuza. Las inscripciones están abiertas aquí. El libro se consigue en la librería con un descuento del 20% para participantes del Club.