El año pasado Emma Watson fue criticada en redes sociales por la portada que protagonizó para la revista Vanity Fair. Haciendo referencia a su papel de Bella en la película de Disney La bella y la bestia, la tapa anunciaba: “Not your mother’s Disney princess”. Los usuarios de redes lanzaron frases como “así no se viste una feminista” y la tildaron de hipócrita. Mujeres reconocidas como Gloria Steinem y Patricia Arquette salieron a defenderla afirmando que las feministas pueden usar lo que les plazca, y que esa es la clave moderna del nuevo feminismo: igualdad y libertad.

Fuente: Grazia.

A lo largo de los años, cada generación que ha levantado las banderas feministas con consignas relacionadas a su coyuntura, no ha dejado de tomar en cuenta el espacio de opresión o de libertad que puede tener la moda para las mujeres. Por ese motivo, gracias a Coco Chanel y la creación del nuevo vestuario de posguerra, las mujeres empezaron a usar pantalones, en los 60 las hippies se sacaron los corpiños y dejaron de depilarse para, a mediados de los 80, reivindicar su derecho a feminizarse y volver a las faldas y los tacos.

Para terminar el año, quisimos hacer una selección de las consignas de moda que nos trajo el movimiento feminista actual. Nuestros favoritos, a continuación:

Labios rojos

En el Antiguo Egipto lo producían con arcilla molida. En la novela Lo que el viento se llevó, Scarlett O’Hara se mordía los labios con fuerza antes de conocer a algún señor en una fiesta. El rojo es símbolo de vitalidad y pasión, pero también de los pecados de la carne, motivo por el que tanto tiempo estuvo vedado para ir al trabajo o para mujeres madres. Hoy, los labios rojos son un recurso a la mano para cuando una se mira al espejo en un mal día: una pasada y nos sentimos más vivas, más lindas, más saludables. Y no solo para ir a una fiesta sino también para llevar a los chicos a la escuela o ir al supermercado.  

Fuente: Garance Doré.

Calzado todo terreno

¿Que madre no ha aconsejado a sus hijas en materia de moda invertir en un vestido negro y en un buen par de stilettos? Si bien es cierto que mejora la postura y delinea las piernas, no todas las mujeres gustan de llevar zapatos altos. La nueva ola trajo la posibilidad de bajarse de los tacos, eliminando la necesidad de construir el mensaje de “mujer empoderada en el trabajo”. En la actualidad, no solo está aceptado socialmente ir a la oficina en zapatillas, sino que en Europa y Estados Unidos pisa fuerte la tendencia flip-flop. Las ojotas de goma, que usamos en la playa o para baldear la vereda, ahora serán también un sí absoluto para transitar la ciudad.

Fuente: Garance Doré.
Fuente: The Pool.

Androginia

La estética unisex es otra de las conquistas del momento. Las chicas se rapan la cabeza, usan remeras enormes, pantalones deportivos y borceguíes, pero también se maquillan y usan aros enormes y hermosos, o pañuelos y riñoneras. La dicotomía chico/chica ya no es tan importante y la ropa lo reafirma. Varias marcas importantísimas del mundo de la moda han elegido modelos que representan esa transformación para producir sus campañas, e incluso lo han adoptado celebrities como Kristen Stewart o Cara Delevingne.

Fuente: Elle.

Verde aborto

Desde que los movimientos feministas comenzaron a militar la despenalización del aborto en Argentina, el color verde fue la bandera que llenó muchísimos espacios para los que pelean porque esa ley tan esperada se haga realidad. Como un rosario para los creyentes católicos, el pañuelo verde atado a la mochila es un obligado para transitar la ciudad.

Algunas mujeres del colectivo Actrices Argentinas, que ha militado especialmente esta ley, lo han usado en ceremonias de premiación: Julieta Ortega, Carla Quevedo y Verónica Lozano asistieron a los Martín Fierro con indumentaria o accesorios verdes para llevar un mensaje.

Fuente: Radio Sudamericana.
Fuente: Para Tí

Consumo de revistas de moda

Los medios de comunicación saben que si no están a la altura de los tiempos, pierden. Décadas atrás marcaban el paso de las tendencias pero ya no es así: el consumidor, con sus ideales políticos y su imaginario social, es el que decide que quiere consumir y exige ser representado. ¿Una forma de combatir los estereotipos? Tal vez. Lo cierto es que las revistas de moda  escucharon y sacaron de sus tapas a los ángeles de Victoria’s Secret para poner “mujeres reales”. No se trata del fin de la fantasía sino de una propuesta más horizontal y democrática que está siendo ampliamente celebrada por los consumidores.

Fuente: El País.
Fuente: Glamour

Rulos empoderados

Desde la década del 90 los tratamientos de alisado del cabello no paran de mejorar: de la precarizada “toca” que usaban nuestras madres hasta los tratamientos con formol y queratina que una puede hacerse en cualquier peluquería de barrio, ha pasado un largo trecho y se ha cumplido el sueño de muchas enruladas que anhelaban la sedosidad de un buen lacio. Los rulos, tal vez por su relación con la negritud, no han tenido buena fama… hasta ahora. En Facebook existe un grupo llamado Rulos Arg, con más de 56 mil miembros, de mujeres que comparten sus secretos para tener rulos perfectos y sensuales. La técnica del momento se llama co-wash y consiste en lavar el pelo con acondicionadores sin silicona, que restaura los aceites naturales del cabello y lo deja suave y saludable. ¿Será Mica Argañaraz una de las responsables del empoderamiento rulístico?

Fuente: Pinterest

¿Adiós a la depilación?

Hay otros mandatos mucho más difíciles de desterrar pero que de a poco están siendo revisados por algunas valientes. Tomar la decisión de dejar de depilarse es una verdadera declaración de principios que pone en jaque el origen de esta tradición milenaria: que las mujeres no tan jóvenes que aún no tuvieran esposo pudieran “venderse” como niñas en el mercado del amor. Lo curioso es que, mientras más mujeres eligen el camino de los vellos libres, los hombres han comenzado a adoptar la rutina de la depilación, y las empresas que venden estos servicios eligen modelos masculinos, como Pico Mónaco o Fabián Cubero, para promocionarse. La buena nueva es que en tiempos de libertad personal, los mandatos se revisan y las imposiciones se rechazan: solo válido para las que se sientan cómodas y seguras.

Fuente: Man Repeller.