Los cerebros detrás de nuestra adorada app vieron hace tiempo que cuanto menos mostraban el contenido de las personas que conocíamos en la vida real, menos interacción se generaba y menos tiempo pasábamos en Instagram. Entonces tuvimos que despedirnos del orden cronológico y empezar a hablar en clave de algoritmo.

En torno a este todavía subsisten algunos rumores como que Instagram favorece a los usuarios de cuenta personal por sobre los que tienen cuenta de empresa, que muestra más videos que fotos, incluso que existe una shadowban en la que caen los usuarios que hacen mal uso de los hashtags o abusan de los likes. Por fortuna, nada de esto es real.

Si pensamos que el algoritmo es un robot que aprende de nuestro comportamiento y nos muestra contenido similar a aquel con el que más interactuamos, suena bien, ¿no? Nos está ahorrando un paso. Pero para que eso funcione, Instagram tiene que leer cada nueva publicación y determinar si se parece a ese contenido que previamente nos gustó. Y aunque a veces parece demasiado arbitrario, la verdad es que cuanto más tiempo pasamos dentro de la plataforma, más aprende de nosotros y mejor es la experiencia.

Desde Instagram aseguran que ningún feed es igual a otro porque ningún usuario actúa exactamente igual a otro y tampoco pasan idéntica cantidad de tiempo usando la app. Si escroleás hasta el fondo, deberías ver todos los posteos de todas las cuentas que seguís, sin excepción porque no, no hay tal shadowban.

Sin embargo, los posteos que se muestran primero siguen siendo relativamente recientes. Pueden ser de hace tres días, 20 horas o 20 minutos, dependiendo de cuándo fue la última vez que abrimos la aplicación y de qué tan al día estamos con el contenido ‘relevante’ pero siempre es actual.

El factor decisivo de relevancia lo marca la interacción con la cuenta que publica. Si comentás mucho las fotos de una persona o si comparten posteos en las que ambos están etiquetados, es probable que aparezca primero ese contenido antes que el de un influencer que seguís para ver cómo se viste. Cuando el feed -o inicio- seguía el orden cronológico, veíamos el 50% de los posteos de familiares y amigos. Ahora vemos el 90%. ¿Y cómo comprobar si Instagram identifica bien nuestras relaciones cercanas? Hagan la prueba de crear la lista de mejores amigos. En mi caso, funcionó perfecto.

¿Cómo hacer que nuestro contenido sea relevante para el algoritmo?

Teniendo en cuenta este factor de relación, suena lógico que el engagement pase por qué tan estrecho es el vínculo con la audiencia. Que te conozcan, conocerlos, hacerles preguntas y estar ahí para responder las suyas deja ver a los humanos detrás del robot y eso, es fundamental.

Lo mejor para generar un vínculo con alguien es proponer un tema de charla, mostrar algo que lo pueda inspirar, que parezca curioso, gracioso. Está comprobado que las temáticas que más tráfico mueven en redes sociales son: entretenimiento, educación e inspiración. No quiere decir que nos tenemos que poner a hacer standup o tutoriales de maquillaje, sino que ahí puede haber un disparador para generar contenido propio con el que nos sintamos realmente cómodos. Piensen en qué les gusta ver, escuchar y leer a ustedes como usuarios y pónganse creativos.

Una vez que ya publicamos contenido variado y experimentamos con todas las alternativas de la plataforma (Stories, IGTV, álbumes de fotos o videos), podemos ver en las estadísticas qué funcionó mejor para empezar a conocer los gustos de nuestra audiencia.

Acá van tres tips:

1) A mi me sirvió ponerle un rostro a tanto número. Mi audiencia -en @sssouli– se llama Juana, tiene 28, es feminista, porteña y ama la comida italiana. Y cuando hago historias, cuando escribo, lo hago pensando en ella porque mi público es de ese rango etáreo, 75% femenino, 34% de Buenos Aires y los posteos que más le gustaron de los últimos meses hablan de replantearse los estándares de la mujer o de pastas.

2) Los posteos con mejor engagement suelen tener copys o captions con un llamado a la acción o relatos personales. Contar algo del día, del detrás de escena, exponer nuestros pensamientos y pedir opiniones, abre las puertas a generar diálogo y que los seguidores comenten. Si no se te ocurre algo de qué hablar, sirve entrar en plataformas de noticias como Feedly o Reddit para proponer un tema de interés actual. Dos cuentas que tengo como referencia en esto son las de Candela Sánchez y Lali Bonomini

3) Usar todas las herramientas que nos da Instagram para tener más alcance y visibilidad como son los hashtags (hasta 30 por posteo), la geolocalización (en Stories y en posteos) y etiquetar cuentas. Todo con criterio, por supuesto, porque usar un hashtag de Buenos Aires en una foto de Timbuktu perjudica más de lo que ayuda.

 

https://www.instagram.com/p/Bp5ztKblEkK/

 

Para acordarme de todo esto, armé la regla de la triple P.

Pensar. A tu audiencia como si fuera tu nueva mejor amiga y hablarle como tal.
Publicar. Con amor, creatividad y buenos copys para mantenerte relevante.
Persistir. Seguir creando contenido para mantenerte reciente.

Hay una P extra que quizás debería sumar y es la de paciencia. Que lo bueno se tarda y aunque veamos que el pasto del vecino es más verde y le florecen muchos más los likes, en el algoritmo de Instagram hay lugar para todos.