Hablar de la carrot cake como “nueva sensación” en 2016 sería un poco anacrónico, sin dudas, pero teniendo en cuenta nuestras preferencias -las uruguayas o rioplatenses- podríamos considerarlo un postre “distinto”. No tanto por la presencia de la zanahoria (hay personas a las que aún les rechina eso) sino porque en sus sabores predominan los sabores especiados: canela, nuez moscada, jengibre y, a veces, cúrcuma. Es muy dulce, ya que lleva azúcar rubia, y por eso va perfecto con una crema de queso, aunque también puede ir con un glasé de lima, limón o naranja. Es de las tortas que más vendemos en Santa, hasta tiene fans declarados. Este fin de semana (sí, mañana y pasado) sin dudas, será un éxito en la feria Camino Verde, en el LATU (¡los esperamos!) 😉

La historia de esta torta no es para nada certera pero dicen que desciende del pudding de zanahoria que se comía en el Medioevo en Europa. Las primeras recetas de carrot cake se remontan a mediados del siglo XIX. Sin embargo, Molly O’Neill, en su libro “The New Yor Cookbook”, sostiene que George Washington comió carrot cake en Fraunces Tavern, un restaurante que existe, hasta el día de hoy, en el Lower Manhattan. ¿Increíble? Sí, este lugar que, suponen, fue el primero en servir carrot cake como la conocemos, además es ícono histórico no sólo por su antigüedad, sino porque fue la taberna donde George Washington, comandante del ejercito revolucionario y primer presidente de Estados Unidos, se sentaba a comer. Un poquito fuerte, ¿no? Parece que nos fuimos por las ramas, pero no, porque resulta que existe una receta de carrot cake llamada “George Washington carrot tea cake” y acá la vamos a compartir.

Para prepararla, necesitan:

+ 2 tazas de harina 0000

+ Canela, nuez moscada y especias a gusto.

+ 2 cucharaditas de polvo de hornear.

+ 1 cucharadita de sal.

+ 3/4 de aceite vegetal neutro.

+ 2 tazas de azúcar rubia.

+ 4 huevos.

+ 2 tazas de zanahoria rallada.

+ Nueces picadas a gusto.

Batir los huevos con el azúcar unos minutos hasta que la mezcla luzca clara y tenga cierto volumen. Agregar de a poco el aceite sin dejar de batir. Agregar los secos (harina, polvo de hornear, sal y especias) y mezclar bien. Por último incorporar la zanahoria y las nueces. Hornear a 180 grados en el molde que deseen, puede ser de cupcakes, por ejemplo, hasta que al insertar un palillo éste salga limpio.

Luego pueden espolvorearla con azúcar impalpable, con glasé de limón (queda muy rica así) o hacer una crema de queso. Es rica y muy liviana, ¡no se la pierdan!

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@irenichus