Un jueves inmejorable: sol, calorcito en su medida justa y feriado. ¿No pudiste hacer el famoso “sanguchito” y faltar el viernes? No importa: acá tenés varias ideas para hacerte uno riquísimo y comerlo al mediodía de otro precioso día de sol.

Vamos a partir de una receta de pan básica a partir de la cual podremos crear los panes que más nos gusten (y rellenarlos de lo que sea de nuestro agrado). Con ustedes, la receta:

Pan de mantequilla

1 kg de harina de fuerza (00 está perfecto)

25 gr de sal

100 gr de manteca blanda (una hora afuera de la heladera, o lo que sea necesario para que se ablande)

600 gr de leche

50 gr de azúcar

40 gr de levadura fresca

En un bowl, colocamos la harina, y en el medio ponemos la levadura y el azúcar. La sal la ponemos alrededor de la harina, sin que tome contacto con la levadura en un primer momento. Comenzamos a hidratar con la leche, amasando hasta formar el bollo. Una vez formado, seguimos amasando en una mesada bien limpia. Cuando el bollo ya esté liso y con sus ingredientes bien incorporados, agregamos la manteca. Sí, al principio parece imposible de unir, pero no; hay que amasar y amasar hasta que la mezcla se vea lisa y brillante. ¿Tenés Kitchen Aid o una batidora potente? Hacelo ahí, amasando entre 8 y 10 minutos la primer parte, y 5 más cuando agregás la manteca. De todas formas, amasar es un trabajo muy lindo y desestresante, ¿no? Tapamos la masa con un film y dejamos descansar por 30 minutos. Luego cortamos, damos forma y los colocamos en una placa enmantecada. Dejamos levar, 1 hora y media, o hasta que dupliquen su tamaño. Si van a formar piezas individuales, procuren que sean del mismo tamaño y que estén separadas por no más de 3 cm. Así crecen juntos y luego quedan “pegados”, de esta forma logramos un producto final homogéneo  y además conservamos por más tiempo la humedad propia del pan.

Luego de transcurrida esa hora y media, los pintamos con una mezcla de huevo y leche y los llevamos al horno a 200 grados hasta que estén dorados, generalmente no menos de 35/40 minutos. No, no abran el horno antes, por favor.

No se olviden de que para que nuestro pan sea un éxito, debemos desarrollar bien el gluten, así que recuerden que es muy importante agregar la manteca al final, cuando la masa esté bien hidratada y el gluten en su máximo esplendor.

Ahora bien. Esta es una receta básica y muy rica que fácilmente podemos modificar para crear nuestros propios panes personalizados. ¡Genial! Acá van unas ideas para orientarlos en la creación de lo que podría ser la estrella de sus reuniones, cumpleaños, picnics o feriados “sanguche”:

1. Pueden saborizarlos agregándole hierbas, quesos, ajo, cebolla de verdeo, o todos los anteriores, en el momento de darles la forma. Combinaciones clave: gruyere y cebolla de verdeo, tomillo y romero, ajo y perejil.

2. Pueden colorearlos. ¿Colorantes? Nada de eso: usen espinaca o remolacha. ¿Cómo? Bueno, ¿vieron que la receta lleva 600 gramos de leche? Licúan remolacha o espinaca (nunca probé con rúcula, ¿qué tal quedará?) junto a la leche y luego la vuelven a pesar. En lugar de hidratar la masa con leche, lo hacen con este licuado que dará color, al mismo tiempo que otorgará sabor y textura al pan.

3. Pueden darle la forma que quieran. Una divertida es hacer “pelotas” y amontonarlas en un molde. Les queda como un pan de molde pero con una forma súper linda y divertida. Además, pueden agregarles semillas o queso parmesano, dándole aún más sabor y textura.

Y ahora, ¿esto con qué se come? No se crean que sólo les íbamos a hablar del pan. Acá vienen ideas para hacerse unos ricos sanguchitos:

De pan de remolachas con semillas de amapola relleno de fritters de zucchini (receta acá), queso crema, kale y repollo colorado.

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Pan de remolachas by @irenichus

De pan tradicional hecho en molde relleno de milanesa de berenjena empanada en panko y semillas de sésamo, cebollas caramelizadas, hojas de espinaca y mostaza y miel.

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Sanguchito de milanesa de berenjena by @irenichus

De carne marinada en aceite de sésamo, azúcar integral, salsa de soja y lima (pueden hacerlo con queso o tofu si son vegetarianos), zanahorias, rabanitos, hojas de remolacha y cilantro.

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Multicolor by @irenichus

De lomito, queso emmental, huevo y mostaza de Dijon, de berenjenas asadas con panceta y cebollas caramelizadas, de jamón serrano, rúcula, queso y mostaza y miel. Las combinaciones son muchas y las posibilidades de honrar a nuestro fiel compañero, el sanguchito, infinitas.

¡A crear el nuestro, entonces! 🙂