En una caricatura, el mundo de la moda puede sonar muy simple: un diseñador crea y confecciona y el cliente compra. Pero lo cierto es que la moda es una maquinaria compleja -cada vez más- y como tal involucra mucho más trabajos relacionados. Fashion Law o Derecho de la moda es una de las carreras que nacen gracias a esta industria y que, aunque por estas latitudes sea un terreno casi inexplorado, viene ganando relevancia en paralelo a la profesionalización del área.

Para quienes desconocen las complejidades y vericuetos de la moda, el primer estereotipo que viene a la mente es el de Reese Witherspoon haciendo de Elle Woods en Legalmente Rubia. Pero ya sabemos como termina la película, ¿no? No todo es lo que parece y el derecho de la moda no debe ser tomado a la ligera: es una parte esencial de la industria.

La uruguaya Ana Paula Rodao es escribana y una de las especialistas en leyes locales que se ha dedicado a este incipiente área. Además es fundadora del blog Moda y Derecho, donde se dedica a debatir distintos temas de actualidad relacionados con su práctica profesional. Por eso dejamos en manos de Ana Paula la tarea de explicar de qué se trata esta nueva rama del derecho, que ya está comenzando a hacerse su lugar en Uruguay.

La copia es uno de los tantos elementos que involucran a la moda y el derecho. A la izquierda Gucci y a la derecha Mango. Foto: The Fashion Law.
La copia es uno de los tantos elementos que involucran a la moda y el derecho. A la izquierda Gucci y a la derecha Mango. Foto: The Fashion Law.

¿En qué consiste “Fashion Law”?

Fashion Law es una especialidad jurídica que surge en el año 2010 en Estados Unidos, de la mano de la abogada Susan Scafidi. El objetivo es desarrollar una disciplina legal donde los profesionales del derecho seamos especialistas en las necesidades de la industria de la moda.

Por lo general cuando le preguntas a un diseñador qué aspectos legales son importantes la respuesta es casi siempre la misma, “proteger mi marca”. Sin dudas la propiedad intelectual es un aspecto importante, pero no el único que debe tener presente un diseñador-empresario: justamente a esos otros aspectos aplicados a la moda apunta el Fashion Law. Por ejemplo: estructura empresarial, aspectos tributarios y aduaneros, relaciones laborales, contratos, acuerdos comerciales, imagen, distribución selectiva, retail de moda.

¿Cuándo y cómo decidiste especializarte en esto? ¿Qué formación tuviste?

Llegué al Fashion Law después de un largo proceso de redescubrimiento personal y profesional. Cuando me recibí como escribana de la Universidad de la República me habían enseñado que el ejercicio profesional implicaba tener mi estudio, usar chaqueta negra con stilettos, poner un placa de bronce en la puerta de mi casa y empezar a trabajar. Pero con el paso del tiempo ese modelo no daba resultado, era una escribana más buscando hacer un negocio sobre inmuebles y automotores.

A mediados del 2014 concursé para una beca en la Universidad del Rey Juan Carlos sobre Propiedad Intelectual, donde uno de los ítems a estudiar que más me interesó fue la protección al diseño y la moda. Esto despertó un gran interés en mí y comencé a buscar por Internet, a tratar de contactar con otros colegas del derecho de la moda.

Al empezar este año decidí que era momento de arriesgarme a ejercer de una forma diferente, a acercar el Derecho a un mundo donde no hay nada. Hoy tengo la suerte de conjugar mi profesión con una gran pasión como es la moda y hacer de eso un emprendimiento que busca en definitiva inspirar a otros profesionales para que salgan de lo clásico.

Para llegar a Moda y Derecho tuve más de un año de investigación, en forma autodidacta he aprendido a aplicar la legislación nacional al mundo de la moda. La aplicación del Derecho a la Moda tiene una base muy fuerte de Derecho Empresarial, área en la que me he especializado desde que me recibí y además he participado en varios seminarios.

¿Hay algo que pueden hacer los diseñadores uruguayos para protegerse legalmente del plagio?

La moda tiene un elemento que muchas veces termina siendo el propio enemigo del diseñador, la: tendencia. Por ser tendencia un tipo de zapato o blusa se termina plagiando íntegramente el diseño. Lamentablemente se cae en el facilismo de copiar y utilizar lo ya hecho porque está de moda.

En la legislación actual la posibilidad de protección sería mediante la inscripción y obtención de Derechos de Autor por ser un modelo con valor artístico. Existen otras posibilidades de tutela mediante la intervención de un escribano y la elaboración de un acta para constatar la fecha cierta de la elaboración de ese diseño.

Otro famoso caso de plagio. A la izquierda Givenchy y a la derecha Nasty Gal. Foto: TFL.
Otro famoso caso de plagio. A la izquierda Givenchy y a la derecha Nasty Gal. Foto: TFL.

¿Qué tres consejos le darías de derecho le darías a las personas que están pensando tener un emprendimiento de moda?

El primer consejo es que adopten una estructura empresarial acorde a su emprendimiento, por lo general siempre se piensa en monotributo o unipersonal. Pero es bueno asesorarse desde el inicio y evaluar otras opciones que tal vez se adapten mejor a sus necesidades.

Mi segundo consejo es que conozcan la legislación actual en materia de relaciones de consumo. Es bueno saber a qué estoy obligado como proveedor de productos y servicios y qué derechos tiene mi cliente. No debemos de esperar a que exista una discrepancia en la experiencia de compra para ver cómo lo solucionamos, hay cosas como por ejemplo la política de devolución de los productos que puede ser definida desde el comienzo del emprendimiento.

Por último saber identificar cuál es el momento oportuno de inscribir la marca. Generalmente aparece como una de las primeras prioridades en la lista legal de un diseñador, sin aún tener muchas veces la estructura empresarial del emprendimiento. La marca es muy importante inscribirla pero sin dudas debe de trabajarse en conjunto con los asesores para definir el mejor momento para hacerlo, trazar un proyecto con diferentes logros legales que den seguridad al emprendimiento.

En tu opinión, en cuanto a propiedad intelectual aplicada a la moda, ¿cómo es la legislación uruguaya? ¿Está actualizada o precisaría un cambio?

Desde el punto de vista de acceso a los derechos puedo decirte que es una buena legislación, ya que efectivamente permite registrar una marca y ser su titular, si bien es un trámite administrativo un poco largo para el usuario, el objetivo se cumple.

Entiendo que esta legislación es básica y al compararla con otros países del mundo se detecta que faltan otros instrumentos que serían muy útiles para la industria de la moda. Por ejemplo la apariencia distintiva o el secreto empresarial, dos inputs de la propiedad intelectual que en otros países existen y se usan mucho en moda.

Creo que en la medida que la Industria de la Moda local crezca y exija más se deberá de trabajar para lograr aumentar las posibilidades de protección en materia de propiedad intelectual.

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Este viernes 2 de diciembre de 2016 y como lanzamiento oficial del Fashion Law en Uruguay, Ana Laura Rodao dará una charla en el Claeh de Maldonado. El objetivo es generar un ámbito de intercambio entre los actores del diseño y el derecho, describiendo el contexto actual de la moda uruguaya y la importancia del Fashion Law. A ella se sumará un panel de expertos en el tema, con la intención de dar comienzo a un proceso de formación y validación academia del derecho de la moda en nuestro país.

Además, podrán leerla en su blog y en Couture, donde comenzará a colaborar periódicamente.