Hoy en día gran parte del trabajo de las marcas de moda se centra en la comunicación, sobre todo en sus redes sociales. Pero a veces esos esfuerzos no se trasladan a la experiencia en las tiendas: las vidrieras pobres, la disposición poco atractiva y la mala experiencia de compra, en general, conspiran en contra de esa historia que se construye a través de las prendas, la gráfica y las redes. Por eso desde el concurso MOOS Visual, el Shopping Tres Cruces está intentando potenciar el atractivo de sus tiendas, ofreciéndoles una oportunidad de destacarse.

Este año redoblaron la apuesta y convocaron a Cecilia Fraire, argentina especialista en Visual Merchandising y fundadora de la consultora The Cool Window, para que le diera una charla a las diferentes marcas sobre cómo potenciar las ventas en los locales. Días después las tiendas participantes de MOOS Visual aplicaron para el armado de sus vidrieras, que ya están desplegadas en el segundo nivel del Shopping.

Vidriera La Isla. Foto: Camila Montenegro para Couture.

La charla fue muy interesante y estos fueron algunos de los puntos fundamentales que aprendimos.

Qué es y para qué sirve el visual merchandising

El visual merchandising se encarga de potenciar las ventas a través del diseño de los diferentes componentes de la tienda, desde la vidriera hasta los probadores. Busca realzar el trabajo de las otras áreas, como diseño y comunicación, para lograr darle al cliente una experiencia de compra completa. A través de elementos sensoriales pretende cambiar o reafirmar sus conductas de compra una vez que llegan al local.

La vidriera: el primer punto de conexión del cliente con la marca

Una vez que el cliente llega al local, la vidriera es su primer punto de conexión y por eso es tan importante. La vidriera es una forma de materializar la comunicación y por eso tiene que ir alineado a lo que se cuenta en las redes, en vía pública, con el trabajo de influencers, etc.

4 tips para una vidriera exitosa:

1. Tener en cuenta que la primera impresión es la que cuenta

En las vidrieras hay que buscar el impacto y llamar la atención. Al mismo tiempo tiene que estar ordenada, despejada, bien iluminada y mostrar, de la mejor forma posible las piezas seleccionadas.

2. Hablarle a nuestro público objetivo

La vidriera es un llamador para que nuestro público objetivo tenga ganas de entrar a la tienda, por eso tenemos que saber a quién le estamos hablando y qué va a buscar. Una buena herramienta para conocer ese público es hacer encuestas en la tienda o charlar con los clientes.

3. Comunicar el valor diferencial

A la hora de montar la vidriera hay que tener claro qué es lo que diferencia a la marca de las demás y comunicarlo por ese medio. Pensar si lo que vendemos es moda, básicos para todos los días o zapatos coloridos.

4. Vender ideas, no productos

Si bien el objetivo comercial tiene que estar claro, las vidrieras comunican mucho más que eso. Es una buena idea pensar en una narrativa o estilo de vida que queremos comunicar.

Vidriera Arredo. Foto: Camila Montenegro para Couture.

El layout de la tienda

La disposición de los artículos en la tienda genera recorridos y, por eso, es importante disponerlos de forma estratégica con el fin de que los clientes visiten todo el espacio. Para eso se deben generar puntos de interés llamados “zonas calientes” que generen movimiento. Por ejemplo, si sé que todo el mundo va a buscar zapatos a mi tienda los pongo sobre el fondo, para que en el recorrido que hace el cliente pueda ver las otras piezas de la colección. Otros puntos calientes son las mesas de bienvenida -que se colocan sobre la entrada-, las mesas o percheros de descuentos y las cajas, donde se recomienda ubicar accesorios o promociones para aumentar el ticket promedio.

Reglas de layout

1. Pensar en las sensaciones que queremos causar

¿Queremos que sea una tienda acogedora y cálida o queremos transmitir lujo y lejanía? ¿Buscamos resaltar nuestra variedad de productos o que tenemos pocas piezas exclusivas?

2. Pensar en el aroma y la paleta de colores del ingreso

En función del primer punto.

3. Marcar recorridos en función de los objetivos comerciales

Pensar de forma estratégica qué quiero destacar en la tienda en función del stock que tengo, qué está costando más vender y las promociones puntales que quiero generar.

4. Identidad y personalización

Cada tienda debe tener una identidad marcada y eso se traduce también en cómo están puestos los artículos. ¿Queremos “auto servicio” o atención personalizada? Si buscamos lo primero, la curva de talles y las variantes de colores tienen que estar dispuestas en los percheros, con el gancho de la percha mirando a la izquierda para que los diestros los descuelguen sin problema.

5. La prioridad es una experiencia satisfactoria

Toda la tienda -y en especial los probadores- tiene que estar limpia, ordenada y bien iluminada. Los percheros no tienen que estar sobrecargados porque dificulta al cliente a la hora de ver las prendas.

Vidriera Ositos & cia. Foto: Camila Montenegro para Couture.

Pueden ver cómo las diferentes tiendas del Shopping Tres Cruces aplicaron los aprendizajes en las vidrieras dispuestas en el segundo nivel. Cada local contó con el apoyo de un asesor de moda (Varina de Cesare, Joaquín Pastorino, Tati Jurado, Debbie Goldfarb y Mariana Weissman). El desafío para los locales culminará con la evaluación por parte de un jurado compuesto por: Elaiza Pozzi, Directora de Revista Dress, Daniela Bluth, Subdirectora de Revista Galería, Sofía Rodríguez, Conductora Montecarlo, Victoria Zangaro, Conductora de Teledoce y Andrea Menache de Montecarlo.

Votando por su favorita en este link participan por un cheque obsequio de $ 10.000. Tienen tiempo hasta el 7 de octubre.