*Ilustración: Bernardita De La Fuente para Couture

Pese a que los visitantes de grandes metrópolis como Buenos Aires o São Paulo se refrescan con la tranquilidad de Montevideo, quienes nos movemos a diario no podemos dejar de fastidiarnos con el notorio aumento de tránsito en las calles, que obviamente afectan nuestra calidad de vida. Y mientras algunos optan por el transporte capitalino, por retomar la bici o por algunos servicios de conductor privado (te extrañaremos, Cabify), existimos aquellos a quienes los deberes cotidianos nos obligan a subirnos a y bajarnos de un auto varias veces al día. Y, sinceramente, el tema automotriz no nos interesa demasiado. Sin embargo, debemos cuidar como oro ese milagro de la mecánica, la física y la ingeniería que nos habilita a cumplir con nuestras apretadas rutinas en tiempo y forma. 

Si siguen leyendo y asintiendo con la cabeza, entonces son de los nuestros y agradecerán eternamente los consejos del ingeniero Andrés Garófalo, gerente de Taller de Curcio Capital (grupo propietario de SAUSA SUZUKI), que con gentileza se prestó a explicarnos el 101 de autos en una serie de posts, ilustrado por la talentosa Bernardita De La Fuente. En esta entrega: el cuidado de un auto. Lean, aprendan y apliquen.

Ilustración: Bernardita De La Fuente para Couture

¿Cuál es el ABC del cuidado de un auto?

Lo principal es controlar periódicamente los fluidos del vehículo: aceite de motor, líquido refrigerante, líquido de frenos y hasta el agua del limpiaparabrisas. También es muy importante controlar el aire de los neumáticos y su el estado por si tienen daños y para saber el desgaste que tienen.

Todo esto se hace fácil y rápidamente. Para saber la correcta presión de los neumáticos hay una calcomanía ubicada en el pilar central que aparece cuando abrís la puerta del conductor, y si no lo pueden encontrar en el manual del propietario. El desgaste se controla comparando la profundidad del dibujo del neumático con un testigo que se encuentra en algunas partes dentro de este dibujo. Los fluidos se controlan viendo que el nivel se encuentre dentro dos líneas, máximo y mínimo. Gracias al manual se pueden ubicar cada uno de ellos dentro del habitáculo del motor.

¿Cuáles son las fallas más comunes y por cuáles hay que realmente preocuparse?

Por lo general las fallas más comunes son dadas por un descuido del propietario o por un inadecuado mantenimiento. Por ejemplo, la falla más común, que nos ha pasado a todos en algún momento, es quedarnos sin batería.  En la mayoría de los casos esto pasa porque dejamos las luces encendidas.

El peor de los temores que tenemos todos es que fallen los frenos. Para que esto pase tienen que pasar una serie de factores que se dan debido a un mantenimiento inadecuado. Si se revisa el nivel del líquido de freno y se inspeccionan al menos una vez al año o cada 10.000 km por gente capacitada, no habrá inconvenientes.

Mi primer auto era usado y la correa “chillaba”, ¡y era tan molesto! ¿En qué consiste exactamente la correa de distribución, cómo hay que cuidarla y cada cuánto se cambia?

Es fundamental saber que un auto puede tener varias correas: la de distribución, que es la más importante, y las de “accesorios”, que hacen funcionar el aire acondicionado, bomba de dirección, alternador, etc. Cuando una correa “chilla” es la correa de accesorios, no la de distribución, y no necesariamente hay que cambiarla. Chilla porque patina la correa contra una superficie metálica que son poleas que tiene que hacer girar. Esto por lo general sucede cuando pierde tensión, ya sea por desgaste de la correa, porque el tensor no funciona bien o simplemente porque se corrió y queda floja. El estado de las correas de accesorios y su tensión se tiene que chequear dentro de los servicios programados y se cambia cada 80.000 kms.

La correa de distribución es un caso aparte, porque comanda piezas muy importantes dentro del motor y si se rompe va a generar daños muy graves. No es una pieza que se revisa periódicamente, ya que acceder a ella, por lo general, es muy difícil, para poder protegerla de daños exteriores. El cambio se realiza por distancia y depende de los modelos, algunos se cambian a los 100.000 km y otros a los 150.000 km. Igualmente, al ser una pieza muy importante, las marcas que representamos lo están cambiando por el uso de cadenas, que no se tienen que cambiar.

¿En qué recomendás invertir para tener el auto en óptimas condiciones?

Mantenimiento, mantenimiento y mantenimiento.

Aunque uno no lo perciba, realizando un mantenimiento adecuado, el vehículo se conserva en óptimas condiciones. No olvidemos que, cuanto mejor conservado se encuentra, mayor es el valor de su reventa. Por ende el mantenimiento es una inversión que paga sus frutos.

Y no se trata solamente de cambio de aceite y filtro. Un vehículo está armado por miles de piezas que tienen que estar en perfecta sinergia para que no ocurran fallas.  Es por eso que hay muchos sistemas para revisar: el sistema de frenos, refrigeración, hidráulico, eléctrico, hasta el aire de los neumáticos.

También es importante realizarlo en talleres oficiales ya que cuentan con técnicos debidamente capacitadas por personal que se certifica en el exterior. Al revisar su vehículo, lo hace con otros ojos. Por ejemplo, si encuentra una pérdida de aceite, no la limpia y listo, sino revisa de dónde viene y por qué se produce para poder llegar a la causa raíz y evitar futuros problemas mayores.