Japón siempre ha sido una referencia en términos de estética y moda. La antigua generación de maestros -Yohji Yamamoto, Issey Miyake y Rei Kawakubo- supo conquistar las altas esferas parisinas por el carácter avant-garde de su diseño conceptual.

Lejos de estas visiones abstractas del estilo, una nueva generación de diseñadores ha ido emergiendo en la capital japonesa. Esta nueva escuela está más interesada en las cualidades intrínsecas de la prenda, en su proceso de manufactura y en los materiales utilizados, pues su objetivo es crear un producto funcional, duradero e íntegro. Hiroki Nakamura hace parte de esta ola. Fundador de la marca de indumentaria masculina Visvim, Nakamura emprendió hace 13 años y ha ido creciendo de manera orgánica, discreta y exitosa. Desde un comienzo su filosofía ha sido la siguiente: “Quiero hacer buenos productos, ser honesto con mis clientes y disfrutar el proceso”.

Fotos : Classic Kicks, Denim Maniac
Fotos : Classic Kicks, Denim Maniac

Obsesionado tanto con el trabajo artesanal como con las fibras naturales de calidad y los tejidos inteligentes, la pasión de Nakamura ha sido buscar soluciones ingeniosas y honestas para mejorar el producto. Su mayor fuente de inspiración viene de las prendas vintage que colecciona desde que era adolescente. Disfruta analizando de forma metódica y rigurosa la construcción de cada una de estas piezas. Este tokiota sostiene que antiguamente las prendas se pensaban en una óptica mucho más funcional pero, con las comodidades de la vida moderna, esto se ha ido perdiendo. También insiste que, aunque los métodos modernos de producción son prácticos e inteligentes, han uniformizado los productos y les han hecho perder su alma. Lo mas importante para este japonés no es que los productos Visvim sean perfectos, sino que posean carácter.

Foto : Overdope
Foto : Overdope

Cuando era estudiante sus padres lo convencieron de que se fuera a estudiar inglés a algún lugar en el que difícilmente encontrara japoneses. Nakamura escogió Alaska y de ahí surge parte de la estética nativa americana y Navajo que llevan sus productos. Si bien la tradición textil japonesa ha sido parte importante de su trabajo, Nakamura no se limita en términos geográficos. Lo fundamental para Visvim es la calidad del trabajo artesanal, y disfruta descubriendo nuevas técnicas alrededor del mundo.

Foto : End Clothing
Foto : End Clothing

Ha explorado el savoir-faire francés e italiano, estudiado las culturas nativas norteamericanas y ha colaborado con indígenas tibetanos. Se confiesa impactado por la similitudes técnicas y estéticas entre las culturas ancestrales, como por ejemplo entre la cultura indígena tibetano y la nativa americana.

Foto : Port Magazine
Foto: Port Magazine

Estos dos cardigans son un buen reflejo de la manera de trabajar de esta marca japonesa. El de la derecha fue tejido a mano: Nakamura siente que su estado bruto le da carácter, sus imperfecciones lo vuelven más humano. Las partes terracota fueron teñidas sin usar productos químicos de manera natural con pigmentos de carmín, los bordes marrones fueron teñidos con barro y finalmente la parte cruda mantiene el color natural de la lana de oveja. En el caso del cardigan azul combinó un método tradicional francés de tejer crochet con hilados indigo teñidos de forma natural en Japón. El resultado busca indentificarse con un hombre urbano, contemporáneo y consciente que elige la comodidad y la autenticidad como parte fundamental de su estilo.

Foto : Hypebeast
Foto : Hypebeast

El nombre Visvim es una compilación de dos palabras similares Vis y Vim que Namakura encontró en un diccionario de latín. La razón por la cual el escogió estas palabras fue por su impacto gráfico, en particular de la letra V que, de manera repetida, le recuerda un paisaje montañoso al revés. Si bien sus productos se venden bajo la marca Visvim, sus tiendas las ha llamado Free International Laboratories, nombre que refleja hasta qué punto el objetivo de su proceso creativo es la experimentación libre que reúna técnicas originarias de diferentes partes del mundo. Además de Tokio, F.I.L tiene una sucursal en Hong Kong.

Fuera de Asia sus colecciones se pueden conseguir en la tienda Union en Los Angeles o en internet en Très Bien y Endclothing entre otros. Si bien los precios de Visvim pretenden reflejar el  respeto que esta marca tiene con sus proveedores, sus artesanos y su propio trabajo, pueden parecer un poco altos. Sin embargo, Namakura insiste en el hecho de que muchas veces es mejor invertir en un solo producto íntegro y duradero que en muchos productos de fast fashion.