Con el objetivo de hacernos gastar dinero para estar “a la moda”, la industria renueva las tendencias cada bimestre en una propuesta de consumo descartable y poco responsable. Pero hay una diseñadora que tiene otro faro: que las mujeres construyan un armario sustentable, funcional y perdurable en el tiempo. Hablamos de Phoebe Philo, la directora creativa que acaba de anunciar su retiro de Céline, la firma que la lanzó al estrellato y la convirtió en la más deseada por las mujeres de todas las edades, y copiada por innumerables firmas de fast fashion. El New York Times incluso acuñó el termino Philophiles a la horda de mujeres que se enamoraron de Céline bajo la impronta de Philo y comenzaron a usar la marca apasionadamente. Adoptaron la estética pura o minimalista y construyeron un armario a partir de los conceptos de la marca. Y es que la diseñadora supo interpelar a las mujeres que no quieren usar y tirar tendencias temporada tras temporada sino construir un armario que representa su personalidad y un estilo de vida en el que el pantalón deportivo con stilettos o un tapado de pelo amarillo furioso no combina con la idea de ir a buscar a los chicos a la salida del colegio.

Campaña de Céline con Daria Werbowy. Foto: Tomorrow Started

Cuando hace unos días atrás se anunció que sería reemplazada por Hedi Slimane, el responsable de la furiosa transformación de Yves Saint Laurent, para muchos comenzó el duelo. Es que Philo a la cabeza de Céline fue la protagonista de una revolución silenciosa. El empoderamiento femenino, del que tanto disfrutan hablar (y facturar) las firmas que diseñan remeras marketineras, fue real de la mano de la diseñadora británica. Le dio a las mujeres la potestad de usar ropa cómoda y perdurable, sin necesidad de tener que gustar a los hombres desde el cliché más burdo de la seducción. Desde Philo, la feminidad pasa por otro lado. El temor está dado porque Slimane impulsó los skinny jeans, las minis de cuero negro, los trajes apretadísimos y los escotes pronunciados: algo de sexo, drogas y rock and roll; además, está fascinado con la juventud y su cultura, mientras que Phoebe Philo siempre pensó en las mujeres adultas a la hora de edificar el imperio Céline. Las que nos enamoramos de la marca no queremos que las camisas etéreas, los vestidos sueltos, las faldas plisadas y los tapados para toda la vida sean reemplazados por eso. Lo que Slimane hizo en YSL fue ponerlo patas para arriba: revolucionó su estética, sus modos de venta y hasta su nombre (la línea ready-to-wear comenzó a llamarse Saint Laurent) ¿y si hace eso con Céline? Philo la protegió de las redes sociales, de los influencers y de las celebrities, demostró que se puede ser diferente en una industria que empuja hacia la uniformidad y la copia, y la vamos a extrañar.

En marzo presentará la colección invierno 2018, su última como directora creativa de la firma francesa. En esta nota recopilamos algunas ideas de moda que ha volcado en sus colecciones durante su paso por Céline, que constituyen un legado para las mujeres que queremos vestir cómodas sin dejar de ser femeninas ¿Comenzamos?

1. La atemporalidad

Si uno revisa cualquiera de sus colecciones, incluida la primera, de 2010, descubre que son completamente atemporales. Podríamos usar cualquiera de aquellas prendas en la actualidad y estaríamos perfectas.

Primera colección de Céline presentada en 2009.

 2. Phoebe x Phoebe

Más allá de sus propuestas de diseños, ella tiene un estilo que representa a la perfección el espíritu de Céline: la combinación exacta entre elegancia y comodidad. Cuando salió a saludar después de uno de sus desfiles con unas Stan Smith de Adidas Originals, cuando todavía nadie las usaba, fue uno de los momentos en el que comenzamos a hacernos adictas y a prestar atención a todo lo que surgía de su cabeza.

Phoebe Philo con sus Stan Smith.

3. El trench

El trench del siglo XXI es, sin duda, el que ha creado para Céline. Oversized y con un patronaje que mezcla lo clásico con lo moderno. La propuesta de la última temporada es usarlo como vestido y con cartera tote de cuero en el mismo tono.

Trench de la última colección combinado con tote en el mismo matiz. Foto: Vogue

4. El oversized

El concepto de oversized también salió de la cabeza de Philo. Las prendas caen donde tienen que caer, permitiendo comodidad y elegancia en dosis justas. Es como ir en pijama pero bañadas por la impronta de la arquitectura brutalista. Más chic, imposible.

Céline Resort 2014. Foto: Vogue.

 5. La sastrería moderna

El traje estaba asociado a la mujer trabajadora de más de 40. Desde Philo en Céline, este tipo de prendas han renacido con un twist que ha enamorado a las más jovencitas: un blazer liviano con jeans y zapatillas es un conjunto bien Céline. Acostumbrada a ir a contramano, propuso los pantalones anchos en tela sastrera cuando todas usábamos chupines de jean, convenciéndonos al instante de que es un infaltable para una mujer que trabaja y se mueve por la ciudad.

La sastrería moderna de Phoebe Philo en la colección Resort 2018 de Céline. Foto: Vogue

 6. La noche

También ha logrado romper con el código de fiesta tradicional. ¿Un pantalón bajo un vestido? Sí, como en la propuesta de su última temporada. Nadie combina como ella lo moderno con lo clásico. Segunda opción: la monoprenda sastre. Lo vimos por primera vez cuando la propia Phoebe lo usó para recibir el premio a Diseñadora del Año en el marco de los British Fashion Awards de 2010, y que más tarde incluiría en su colección de Pre-Fall 2011.

Vestido sobre pantalón en la colección Primavera 2018. Foto: Vogue

7. El toque casual

Uno de sus legados más imponentes: las zapatillas. Esos toques deportivos que puede dar en un desfile son los gestos de actualización que exigen los tiempos modernos. Si bien ella juega a resistirse, lo logra de manera impecable.

Céline Invierno 2017. Foto: Vogue Runway.

 8. Los accesorios

Céline ha conseguido convertir sus accesorios en los más deseados de la industria. Carteras y zapatos, por supuesto, pero también los aros gigantes, de nácar o de metal, que se volvieron a usar gracias a ella. La emblemática box bag, con el cierre dorado o plateado, aun hoy sigue siendo una de las favoritas de las editoras de moda. Lo mismo ocurre con las mules geométricas, las sandalias con pelo y algunos otros ugly shoes que no podemos dejar de adorar.

La box bag de Céline en la semana de la moda de New York 2017. Foto: Vogue
Céline Ready to wear 2013. Foto: InStyle.

 9. La camisa

La camisa blanca oversized que parece robada del armario del novio ya es un recurso gastado. En su lugar, Philo propone en su última colección una camisa de viscosa con estampado batik en tonos pasteles, combinada con una falda de encaje. En otras colecciones la ha combinado con pantalones masculinos, demostrando que con las proporciones puede hacer magia. De seda en color pastel, un legado que le agradeceremos eternamente.

10. La paleta

El color blocking ya no es una opción para este año, según Phoebe Philo. Es la hora de desarrollar el arte de combinar los tonos tierra y neutros entre sí. A lo largo de su carrera ha resucitado el cruce entre el blanco y negro y ha vuelto al centro de la escena el azul marino. Demostró que los tonos neutros son todos combinables entre sí, y también los pasteles.

Spring Ready to wear 2017. Foto: Vogue Runway.
Fall Ready to wear 2017. Foto: Vogue Runway.
Spring Ready to wear 2017. Foto: Vogue Runway.