Foto de tapa: NYLON.

El maquillaje para hombres no es una exclusividad de los millennials -aunque últimamente parece que fueran la causante de todo-. David Bowie, los integrantes de Kiss, Prince, The Cure y Gustavo Cerati lo usaban en sus performances artísticas. Y si nos remontamos más hacia atrás, en las cortes francesas los hombres usaban pelucas y maquillaje tan o más elaborado que el de las mujeres. Obviamente, también tenemos a los egipcios. Sin embargo, lo que cambió es que ahora el maquillaje masculino está cada vez más normalizado. No se circunscribe a una clase social ni a un círculo artístico: son chicos de todos los países, pertenecientes a distintas clases sociales y más allá de su orientación sexual. En ese sentido, las redes jugaron un papel muy importante. Instagram y Youtube se transformaron en poderosas plataformas a través de las cuales talentos como Jeffree Star, James Charles y Manny Gutierrez, entre otros, empezaron a mostrar sus trabajos y a demostrar que los chicos también pueden experimentar con sus looks.

David Bowie

Pero tampoco podemos dejar de nombrar a RuPaul’s Drag Race, el reality que empezó a emitirse hace 9 años y que ayudó a sacar el mundo drag del under para convertirlo en un fenómeno global. Habitualmente el show mostraba a los participantes transformándose de hombres “comunes y corrientes” a mega estrellas del entretenimiento. Una lógica similar se aplica a Youtube: que un chico que no tiene otro referente al que le guste el maquillaje, logre ver que es posible y “está permitido”, cambia todo el juego.

Las marcas también han tenido un rol importante. Hace unos años James Charles -que en ese momento tenía 17- fue elegido por Covergirl como el rostro de su nueva máscara de pestañas. Otras marcas que han compartido imágenes con modelos masculinos son Benefit, L’Oréal, Glossier y Milk Makeup (esta última asegura que el 15% de sus clientes son chicos y está desarrollando productos genderless). Tom Ford, que desde 2011 tiene una línea de maquillaje en colaboración con Esteé Lauder, creó su lápiz para cejas y base pensando en los clientes masculinos.

Foto: Covergirl.
Luka Sabbat para Milk Makeup.

Y todos esos cambios que nacieron en el hemisferio norte también llegaron a Uruguay. Un ejemplo es Berni Towers, un autodidacta del maquillaje local que comparte con sus más de 3.000 seguidores de Instagram sus looks de maquillaje. Berni empezó a experimentar con makeup “en la adolescencia porque tenía acné muy severo. Empecé a darle mucha importancia al cuidado de la piel y a maquillarme. No para tapar los granos sino para darle uniformidad al color y marcar los rasgos. Ahora para mí es una pasión”, cuenta. Él, como otros 6.5 millones, es fiel seguidor del youtuber James Charles. Un día, después de pasar horas viendo sus videos, se dio cuenta de que esa era su vocación.

Pero las redes sociales no solo le han servido como lugar de aprendizaje, sino que lo han ayudado a enfrentarse a las miradas o críticas. “Siempre estaba la vergüenza de salir a la calle maquillado o que me viera mi familia, pero esos chicos de Youtube me animaron a que no me importe lo que piensa la gente, aunque me haya quedado mal el look. Mis padres son muy abiertos y me apoyaron mucho, eso ayudó también. La sociedad está más abierta, aunque falta, claro. Yo tengo las uñas súper largas y vienen señoras grandes a halagarme mis uñas; hace unos años me miraban raro”, explica.

https://www.instagram.com/p/Bh2grIvFHiw/?taken-by=bernitowers

Hasta ahora todos los ejemplos mencionados se identifican como gays, pero de todas formas, el maquillaje no solo se limita al círculo queer. Estamos en una era en la que existe una nueva concepción de masculinidad: los hombres están más involucrados en la crianza de los hijos, no temen a mostrar sus emociones ni a sumergirse en el mundo del “grooming“. Si no me creen miren Queer Eye, el reality en el que 5 hombres gays hacen makeovers a, entre otras personas, hombres heterosexuales. Jonathan Van Ness (alias lo mejor que le pasó a este mundo) les enseña a usar desde una crema hidratante hasta un corrector verde para neutralizar la rosácea. O también está Neels Visser, influencer de Maybelline, que se identifica como heterosexual.

El público existe y las marcas están interesadas, lo que queda por verse es si se trata de una moda o se instalará como una costumbre más.