*Foto de tapa: Matías Lasarte para Srta. Peel

Cualquiera que lo haya vivido puede afirmarlo sin temor a equivocarse: cada embarazo es tan único como la mujer que lo lleva. Hay patrones que se repiten, claro, pero incluso para una misma madre cada instancia puede ser distinta, dependiendo de muchísimos factores que van desde las características de cada niño hasta estilo de vida, estrés y experiencia previa, siempre partiendo de la base de que hablamos de un embarazo sano.

Entre los muchos factores extra que se deben tener en cuenta, la vestimenta suele ser de los menos apreciados. La mayoría no queremos gastar en prendas que usaremos tan poco, que no suelen ser baratas ni excesivamente lindas, y que además no siempre nos terminan favoreciendo. En estos momentos, más que nunca, precisamos ponernos algo que nos haga subir el autoestima, factor fundamental cuando el cuerpo (y la cara, y el pelo, etc) están en constante mutación.

Como sabemos que no es fácil, aquí les presentamos los tips de estilo para embarazadas de tres mujeres montevideanas, amigas de la casa (una de la casa) y madres por segunda vez, que quizá ayuden para sobrellevar este período con entereza y hasta, por qué no, con cancherismo:

Patricia González (35 años)

Productora
Mamá de Lucas Domingo, esperando a Nicolás (7 meses)

1.Jean y remera

Siempre estoy de jeans o pantalones y acompaño con una remera o camisa. Soy muy básica a la hora de vestirme y nada coqueta. Con lo que no puedo es con la ropa que es específicamente de embarazada, ¡la faja de los pantalones me da calor y me pone los pelos de punta!

Para los primeros meses usé un jean de Matías, un Levi’s de esos que siempre quiero usarle pero me quedan gigantes: para esa etapa son la prenda ideal. Me dejaba los primeros botones sin prender y me ponía un pañuelo atado oficiando de cinturón. Con que la remera o camisa tape el invento ya está bien; incluso al principio que era solo un botón que faltaba, dejaba el nudito a la vista y me resultaba simpático, con remera larga por dentro.

2. Fresquito

Lucas nació en invierno, ni me acuerdo qué me ponía pero tendría mil capas y listo. Ahora es distinto, en verano necesitás recursos. Opté por los vestidos largos: son frescos y no necesitan nada más que una bombacha maternal cómoda (soy fan de las de Srta Peel). Cambiás el zapato según el clima o la ocasión, le agregás una campera de jean si está fresco (mejor si es de Pastiche) y listo.

En Zara me compré un vestido que tiene el corte encima de la panza, ¡queda ideal y después se sigue usando! Es todo abotonado, super cómodo; me lo pongo con championes para todos los días.
El otro hallazgo es un vestido camisero de Félix que encontré en el sale de Manantiales (atención que todavía quedan), es una bolsa gigante y tiene bolsillos. Me pareció tan cómodo que le compré otro a mi hermana que también está embarazada. Además tiene botones adelante, que según mis cálculos me va a quedar cómodo hasta para dar de mamar.

Un look muy veraniego. Foto: Matías Lazarte.
Un look muy veraniego. Foto: Matías Lasarte.

Celebramos el nacimiento del segundo hijo de @patriciagjc y @matiaslasarte y agradecemos poder ser parte de su familia. #35mm

Una foto publicada por Srta. Peel (@srtapeel) el

3. Retro
Lo último y ya estoy cubierta, un mono de lino negro. Lo mandé a hacer con una modista, tiene escote en V adelante y atrás, es divino y súper adaptable. Cualquier remera o camisa abajo y sirve para distintas ocasiones. Me hace acordar a las fotos de los ochentas de nuestras madres que usaban una especie de enteritos -esos sí de embarazada- y eso también me gusta.

El mono negro. Foto: Instagram Patricia González.
El mono negro. Foto: Instagram Patricia González.

4. ¿Embarazada?
Lo único malo de mis looks (a mi entender) es que muchas veces la gente no se da cuenta que estoy embarazada. La ropa es tan bolsa que me subo al bondi o estoy en la cola del súper y me tengo que marcar la panza con la mano.

Después de los 6 o 7 meses que la panza empieza a crecer, se nota de todas formas. Entonces, sentarte, pararte o hacer lo que sea y no tener nada que te esté apretando la panza es ideal. Sobre todo si hay un niño de cuatro con quien seguir jugando a los bomberos o tirarse al piso a armar un puzzle.

Foto: Instagram Patricia González.
Foto: Instagram Patricia González.

Natalia Jinchuk (35 años)

Directora Editorial de Couture
Mamá de Nina y embarazada de 8 meses y medio de Lea

1. Invertir

Se puede zafar con el pantalón abotonado con una gomita elástica por unos meses, pero llegado el momento, un par de jeans o pantalones más formales con la odiosa faja se aprecian. La comodidad es clave, porque si no el embarazo no se disfruta, y hay que disfrutarlo siempre que se pueda. Las partes de arriba son más fáciles, y las camisas de maridos vienen muy bien, pero también está bueno tener al menos una prenda que se ajuste bien a la panza, sobre todo a partir de los 6 o 7 meses. En mi caso, mi madre me trajo un vestido de morley a rayas blanco y negro que cae abajo de la rodilla y es tan cómodo que quiero usarlo siempre.

Foto: Instagram Natalia Jinchuk.
Foto: Instagram Natalia Jinchuk.

2. La gran K

Yo uso muchísimas prendas holgadas por lo general y en el embarazo pasado las aproveché, pero lo cierto es que conviene por lo general ceñir -con comodidad, siempre- la prenda que va sobre la panza y usar algo más holgado, usualmente recto y más largo (chaleco, camisero abierto, saco si es en invierno) por encima. Eso sí: es importante que esa prenda tenga cierta estructura y no sea tan fluida, para generar el efecto deseado. Este truco creo que se lo debemos a las Kardashian pero, amigas, nunca falla.

La sastrería de Rotunda es ideal. Foto: Rotunda.
La sastrería de Rotunda es ideal. Foto: Rotunda.
En Moweek. Foto: Camila Montenegro para Couture.
En Moweek. Foto: Camila Montenegro para Couture.

3. Divertirse

Esa es la consigna de este segundo embarazo, que en mi caso me agarró más flaca y obviamente más experiente que el anterior. Cuando la panza saltó, elegí resaltarla con gestos como un nudo en una remera o un vestido que “reinterpreté” de mi placard y que deja tajos a la vista. Otro truco interesante para los meses intermedios (de los 4 a los 6 aproximadamente, dependiendo de cada una) es usar una falda línea A a la cintura resaltando la panza, tipo años 50. No es para cualquiera pero puede ser muy divertido si está bien logrado.

Foto: Instagram Natalia Jinchuk.
Foto: Instagram Natalia Jinchuk.

4. Accesorios, accesorios

Esos que quedan sin importar cómo varíe tu cuerpo. Es una buena inversión, te hacen sentir bien y no los querés tirar lejos luego de tener al bebé (que a veces sucede con la ropa). Un collar largo que llegue justo a la panza, un anillo poderoso, un buen par de zapatos -ojo con la hinchazón-, una cartera canchera o un pañuelo ayudan a ponerle onda hasta al look más básico.

Foto: Alejandra Pintos para Couture.
Foto: Alejandra Pintos para Couture.

Extra tip: si bien es otra startup creada a partir de WPP (white people’s problems), parecen haber dado en el clavo. Hatch es una marca que se dedicó a crear prendas que sirven para antes, durante y después del embarazo, lo cual vuelve su precio mucho más atenuado. Siempre tienen un sector de Sale y hacen shipping a más de 200 países. No compré nada pero confieso que me vi tentada, muy. Párenme.

Lucía Cabanas (36 años)

Gerente de Marketing y Sustentabilidad de Itaú / Directora ejecutiva de Fundación Itaú
Mamá de Clementina y embarazada de 6 meses de un varón

1.Arrancando

Es bien diferente la situación en cada uno de los trimestres y la ropa. Como soy de avisar tarde, por lo menos después de la ecografía de las 12 semanas, es todo un desafío este primer trimestre. Busco lo más grande del ropero y suelto, que logre disimular los primeros kilos que aparecen. Las camisas más amplias y las remeras largas me salvan esta primera etapa.
Con Clementina había usado varios meses una gomita para el botón del pantalón, pero en este embarazo me hicieron un regalo que me pareció super útil: “Baby Belt Kit”. Es lo mismo que la gomita pero en versión sofisticada, incluye dos cinturones elásticos de diferentes medidas para prendas con botón y dos cinturones para prendas con broche. Para incluir la zona que queda abierta, trae tres bandas de tela en color azul, blanco y negro.

Time to get your shorts out! ☀️Weekend #bumpstyle inspo 🙌🏻💙#loveyourbump #stylishbump #babybump

Una foto publicada por @fertilemind el

2. Transitando el medio

En el segundo trimestre, LA inversión son los pantalones de embarazada. Con dos jeans, un par de leggins, un pantalón blanco, dos negros, y uno más formal, tiro todo el embarazo. Mis preferidos: los de H&M. Después lo de arriba es mucho más fácil. La clave es tener prendas funcionales que te sirvan tanto para trabajar como para el fin de semana, y vas cambiando los accesorios para evitar la monotonía.

Foto: cortesía Lucía Cabanas.
Foto: cortesía Lucía Cabanas.

3. Al final, lo más fácil

Si bien parece ser la etapa más difícil, a mí me resulta lo más simple. La panza está en su máximo esplendor, por lo que la ropa luce mejor. Siempre priorizando la comodidad, las remeras más ajustadas con alguna camisa por encima son la opción cantada. Me gusta complementar las remeras y pantalones o polleras más básicas, con camisas sueltas con estampas o túnicas. Y cuando ya no querés invertir más en ropa, una buena opción es invertir en zapatos, que siguen quedando bien después del bebé. No sea cosa que nos quedemos con el antojo.

Foto: Lucía Cabanas.
Foto: Lucía Cabanas.

4. Compartir

Después de mi primer embarazo presté a mis amigas toda la ropa maternal que me había comprado. Tres años después, cuando dije que estaba embarazada nuevamente, me ofrecieron un montón de ropa, casi sin uso, divina. Así que mi recomendación es esa, si compramos ropa maternal –y aunque pensemos tener más hijos- soltémosla. Es mucho más lindo compartirla con otras mujeres en la misma etapa que guardarla por las dudas.