Cuando Evan Rachel Wood pisó la red carpet de los Golden Globes hace una semana su look dio que hablar. Entre las cientos de invitadas que llevaban largos vestidos de todo tipo y color, Evan Rachel Wood (nominada por su actuación en la serie Westworld) vistió un traje a medida diseñado por Altuzarra. “Esta es mi tercera nominación, ya he estado en los Globos seis veces, y he usado un vestido todas las veces”, explicó ella. “Y amo los vestidos, no estoy tratando de protestar por los vestidos. Pero quería asegurarme de que las chicas y mujeres supieran que estos no son un requisito”.

Evan Rachel Wood en los Golden Globes / Foto: Footwear News
Evan Rachel Wood en los Golden Globes / Foto: Footwear News

Este pequeño acto de “rebelión” es una prueba más de que el feminismo está ganando cada vez más fuerza, tanto en la sociedad como en la moda, donde especialmente en los últimos meses las y los diseñadores están buscando cada vez más derribar las barreras que diferencian a hombres y mujeres, y de alguna forma apoyar la lucha que desde hace tanto tiempo el sexo femenino viene peleando: la de igualdad de género.

Decir que el feminismo está de moda sería una afirmación superficial y — viniendo de un sitio creado por mujeres trabajadoras y orgullosas feministas — una irresponsabilidad, pero lo que no se puede negar es que la industria de la moda definitivamente está prestando atención. Como ya hemos dicho anteriormente, la moda no es ajena a lo que sucede a nivel social, cultural, político, etc… y como está el panorama actual, en el que cada vez más se habla de las desigualdades entre hombres y mujeres, la industria no puede darle la espalda. Tampoco es novedad, desde Coco Chanel emancipando a las mujeres de los años 20 del corsé a Yves Saint Laurent shockeando al mundo con sensuales trajes de pantalones, esta “tendencia” no es de ahora.

Izquierda: Campaña de YSL en 1966 / Derecha: Grace Jones / Fotos: My Site Space, Tumblr
Izquierda: Campaña de YSL en 1966 / Derecha: Grace Jones / Fotos: My Site Space, Tumblr
Izquierda: Kristen Stewart / Derecha: Caroline de Maigret / Fotos: Tumblr, Fashionista
Izquierda: Kristen Stewart / Derecha: Caroline de Maigret / Fotos: Tumblr, Fashionista

Eso sí, el contexto ayuda y mucho: muchas celebridades están denunciando las diferencias salariales que hay en Hollywood especialmente, alrededor del mundo se llevan a cabo acciones a favor de la igualdad de todo tipo y por primera vez en la historia Dior contrató a una mujer como directora creativa, Maria Grazia Chiuri -quién además en su primera colección mostró una remera que decía “We should all be femenists” (todos deberíamos ser feministas)-. A nivel más micro, una de las tendencias de esta temporada prueba esta revolución feminista: el auge del traje.

Izquierda: Jennifer Lawrence vestida por Dior para Harper's Bazaar Alemania / Derecha: Irina Shayk vestida por Céline para W Magazine / Fotos: The Fashion Spot
Izquierda: Jennifer Lawrence vestida por Dior para Harper’s Bazaar Alemania / Derecha: Irina Shayk vestida por Céline para W Magazine / Fotos: The Fashion Spot
Izquierda: Prada Pre-Fall 2017 / Derecha: Delpozo Pre-Fall 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Prada Pre-Fall 2017 / Derecha: Delpozo Pre-Fall 2017 / Fotos: Vogue

Ya sea en la alfombra roja, las pasarelas o las calles, el combo de blazer y pantalón se ha convertido en la nueva bandera de las mujeres. El pantalón con toda la simbología que representa — recuerden que hasta el siglo XX e incluso en algunas décadas de éste, no era bien visto que una mujer no vistiese falda — y un blazer, pieza fundamental que en los años 80 adquirió volumen en los hombros como resultado de una generación de mujeres que comenzaban a ocupar cargos altos en empresas (esto fue una forma de “igualar” la imagen asociando las hombreras exageradas con la forma corporal masculina).

Izquierda: Marlene Dietrich, icono de los años 40 / Derecha: Julia Roberts / Fotos: Live Internet, Vogue
Izquierda: Marlene Dietrich, icono de los años 40 / Derecha: Julia Roberts / Fotos: Live Internet, Vogue
Izquierda: Saint Laurent SS 2017 / Derecha: Gucci SS 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Saint Laurent SS 2017 / Derecha: Gucci SS 2017 / Fotos: Vogue

La campaña presidencial en Estados Unidos convirtió al traje de pantalón en un sinónimo de apoyo a Hillary Clinton y una protesta hacia la política machista (entre otros adjetivos) de Trump. Oh casualidad, también fueron tendencia en las pasarelas. De nuevo, las tendencias no son casualidades, sino respuestas a un contexto social.

Hillary Clinton como primera dama y como candidata a la presidencia / Fotos: Vogue, Pop Sugar
Hillary Clinton como primera dama y como candidata a la presidencia / Fotos: Vogue, Pop Sugar
Izquierda: Versace Resort 2017 / Derecha: Victoria Beckham Pre-Fall 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Versace Resort 2017 / Derecha: Victoria Beckham Pre-Fall 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Black & Liberty / Derecha: Street Style / Fotos: Black & Liberty, Tribal
Izquierda: Black & Liberty / Derecha: Street Style / Fotos: Black & Liberty, Tribal

Una de las marcas latinoamericanas que ha sabido llevar esta tendencia al siguiente nivel y convertirla en un concepto de marca es Atelier Crump. El traje de pantalón es su pieza emblema y cuando hace poco entrevisté para WGSN a su creadora y diseñadora, Diana Crump, explicó claramente el por qué: “me inspira cambiar la posición de la mujer en América Latina, me inspira empoderarla y replantear los paradigmas de la sensualidad latina en Colombia. Aquí el traje es una pieza clave. Lo percibo como el básico más elegante y duradero de la cultura occidental moderna. Me encanta que es una prenda neutra y unisex y a la vez totalmente cargada de significados. Tiene connotaciones obvias de virilidad y poder, y a la vez es una prenda súper funcional y cómoda que liberó a las mujeres de los corsets y de los vestidos”.

Foto cortesía de Atelier Crump
Foto cortesía de Atelier Crump

Diana no es la única que lo piensa. Marcas uruguayas como Rotunda y Black & Liberty han incluido al traje en alguna de sus variaciones en sus colecciones, mientras que a nivel internacional es el denominador común entre colecciones de todo tipo de diseñadores y temporadas, desde Pre-Fall a Verano.

Izquierda: Proenza Schouler Pre-Fall 2017 / Derecha: Miu Miu Verano 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Proenza Schouler Pre-Fall 2017 / Derecha: Miu Miu Verano 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Rotunda / Derecha: Tibi / Fotos: Rotunda, Vogue
Izquierda: Rotunda / Derecha: Tibi / Fotos: Rotunda, Vogue

La vuelta del traje es otra prueba de la importancia semántica de lo que vestimos y, especialmente, representa un momento para repensar muchos de los valores que tenemos arraigados: desde la igualdad de sexos al desdibujamiento de las fronteras entre géneros y, sobretodo, la redefinición de lo femenino, concepto usualmente asociado con vestidos y faldas. Un traje es igual de elegante que un vestido de gala, igual de sensual que una minifalda y con mucha más simbología que cualquier otra prenda.

Fotos: Pinterest
Fotos: Pinterest
Izquierda: Dior SS 2017 / Derecha: Céline SS 2017 / Fotos: Vogue
Izquierda: Dior SS 2017 / Derecha: Céline SS 2017 / Fotos: Vogue
Foto: Lifestyle Kiki
Foto: Lifestyle Kiki

Al presentar su colección masculina FW 2017 y femenina Pre-Fall 2017 ayer en Milán, Miuccia Prada dijo: “no quería hacer referencia a los años 70 pero se dio naturalmente — fue un período importante de protestas y derechos. Hoy en día las protestas son necesarias”. El traje por supuesto no faltó entre los looks para mujeres, y tanto la tendencia, como la colección y la explicación de Miuccia no puede llegar en mejor momento. En el comienzo  del período Trump como presidente de Estados Unidos -días negros para muchos- el traje ya es y seguirá siendo una reivindicación de los derechos de las mujeres y de nuestro lugar en la sociedad. Más que nunca llevamos orgullosamente los pantalones bien puestos.