Tener una piel radiante y sin imperfecciones debe de ser el sueño de muchos, sin embargo alcanzar esta meta es bastante difícil: requiere de disciplina. Y a veces, cuando creemos que ya tenemos la rutina de belleza perfecta, ¡bam! una ola de granitos ataca (y nos hace preguntarnos quién dijo que salían solo en la adolescencia). Puede que sea una cuestión hormonal o puede también que respondan a algún cambio en la forma en la que nos cuidamos la piel. Por eso le consultamos a Agustina Chirico, cosmetóloga médica, cuáles eran los errores que podíamos estar cometiendo y esto fue lo que nos contestó.

1. No protegerte del sol

Por más que los especialistas lo digan una y mil veces, algunos no entienden que exponernos al sol hace mal. No solo aumenta las probabilidades de tener cáncer de piel -motivo suficiente para que NO tomemos sol- sino que aumenta el envejecimiento celular: básicamente te salen antes arrugas, manchas y la piel queda acartonada.

Y sí, a todas nos encanta estar bronceadas, pero por suerte la tecnología de los autobronceantes ha mejorado mucho (me han recomendado varias veces el Sublime Bronze de L’Oréal). Agustina también sugiere usar Ideal Soleil Bronze de Vichy, que optimiza el bronceado porque tiene activadores de melanina, pero al mismo tiempo cuenta con factor de protección solar 50.

Pero no solo hablamos de no tomar sol tirada en la playa, sino de la exposición cotidiana. Deberíamos aplicarnos protector solar todos los días del año, porque incluso unos minutos de exposición haciendo un mandado o yendo a trabajar, nos hace daño. Lo mejor es ir por un protector ligero y aplicar el maquillaje arriba, o usar un protector con pigmento. Según Agustina Chirico, no basta con una base con protección, porque generalmente no abarca todo el espectro de rayos UVA y UVB.

2. No sacarte el maquillaje

“Duh”, deben estar pensando algunas que ya están más avanzadas en esta área. Pero bueno, no es tan obvio. Con una vez que nos pase -porque estamos cansadas o lo que sea- no hay problema, el tema es cuando consistentemente nos dejamos el maquillaje puesto. Los pigmentos tapan los poros impidiendo que la piel respire y al otro día luzca cansada y opaca. Además puede terminar generando brotes de acné y envejecimiento prematuro porque aumenta la exposición a radicales libres. Si no me creen, vean este caso de una mujer se sometió a un experimento de dejarse el maquillaje puesto durante un mes y se estima que su piel envejeció 10 años.

En cuanto a la limpieza, Agustina recomienda lavarse con una espuma o gel en caso de las pieles grasas a mixtas y con una leche limpiadora en el caso de las secas. Después sugiere aplicar un tónico hidratante: “yo al principio no creía en los tónicos, pero después de usarlo un mes noté el cambio”, contó a Couture.

Foto: Vogue.

3. Usar productos con alcohol y fragancia

Si van a comprar un producto, fíjense que en la etiqueta diga “sin alcohol” e idealmente “sin fragancia”. En el momento el alcohol genera una sensación fresca en la piel y por eso resulta atractivo incluirlo en las fórmulas -sobre todo en productos dirigidos a personas con piel grasa- pero en el mediano plazo el cuerpo termina por producir más sebo para compensar la resequedad y eso empeora el problema. Una buena técnica para encontrar productos sin alcohol es buscar los que son especiales para piel sensible.

En el caso de las fragancias, el daño que generan no se ve inmediatamente, ya que por lo general se da en las capas más profundas de la piel y empieza a manifestarse en el largo plazo. Con el paso de los años y la exposición a estos productos la piel se va volviendo más sensible y comienza a generar reacciones como la dermatitis.

4. No hidratarte

“No hay que confundir sebo con hidratación”, afirma Agustina. Para estar sanas todas las pieles deben hidratarse, incluso las que son grasas. Al estar expuestos a agentes deshidratantes, como el aire acondicionado, es más que importante tener una rutina que incluya una crema o gel. Hace unos meses recomendamos la Hydroboost de Neutrogena que está muy buena y es súper liviana. Una piel hidratada se ve más linda y joven y se protege mejor de las agresiones causadas por factores como la contaminación.

5. Pensar que todo se soluciona con cremas

Por más mega rutina de belleza que tengamos, si tenemos malos hábitos, es probable que nuestra piel no esté tan radiante como esperamos. Hay que tener una dieta balanceada (huyéndole a los alimentos ultraprocesados), hacer ejercicio, dormir bien, no fumar y controlar el estrés para estar sanos por dentro y por fuera. En ese sentido, los suplementos también pueden ayudar. Por ejemplo, además de usar una vitamina C de forma tópica, podemos también tomar un suplemento de vitamina C y potenciar ese efecto antioxidante.

Foto: Harper’s Bazaar.

Pero el consejo más importante que me dio Agustina Chirico es que “es imposible tener la piel perfecta”. No existe persona que no tenga manchas, granitos o arrugas. Lo único que podemos hacer es cuidarla para prevenir las imperfecciones, pero a fin de cuenta en un órgano que va cambiando y que hoy puede estar espectacular, pero mañana ante un cambio hormonal o una mala comida se ve terrible. Lo esencial es cuidarla, llevarla con seguridad y no obsesionarse con los detalles.

Pueden seguir a la cosmetóloga médica Agustina Chirico en Facebook e Instagram.