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Salvo que nuestros padres tengan cierta inquietud, nadie nos enseña a manejar dinero -por lo menos en estas latitudes-. En la secundaria, con suerte, nos toca tener contabilidad. De todas formas, nada tienen que ver las finanzas personales con las de una empresa, porque el objetivo no es el mismo. Entonces, cuando empezamos a tener nuestro propio sueldo y comenzamos el camino hacia la independencia económica, probablemente cometamos muchos errores porque no tenemos más formación que la intuición y la conducta de nuestros padres -algo que puede jugar tanto a favor como en contra-.

Después de algunos pasos en falso, a los 30 años Rodrigo Álvarez Langon quedó en quiebra. “Tenía trabajo, un Fusca y la ropa”, cuenta. A partir de ese problema se puso a investigar sobre el tema y terminó especializándose en finanzas personales -a pesar de que su formación no es en esa área-. Hace unos 5 años creó un blog, Neurona Financiera, y ahí fue compartiendo sus aprendizajes: “es un proyecto que busca difundir buenas prácticas en las Finanzas Personales principalmente en ahorro e inversión, los pilares de la libertad financiera”. Así fue generando seguidores y una comunidad. Luego escribió un libro, fue columnista en varios medios, dio una chara TED y mañana, martes 13 de marzo, empieza a dar un curso sobre Finanzas Personales en Sinergia Campus -¡que aún están a tiempo de anotarse!-.

Hace unos días charlé con Rodrigo y no quedan dudas: hace años vengo cometiendo varios errores, pero estoy a tiempo de sanear mis finanzas.

¿Cuál es el principal problema de los uruguayos en relación con el dinero?

El sobre-endeudamiento. La gente, sobre todo las personas jóvenes, piden créditos que no pueden pagar y después terminan pidiendo otros créditos para pagarlos. Eso crea un círculo vicioso y pierden mucho dinero en intereses.

También acá la plata es un tabú, está mal visto tener dinero -cuántos comentan “en qué andará”- pero a la vez se mide el éxito en función de lo económico. Por esas cosas no sabemos relacionarnos con el dinero.

Cuando apenas cobrás el sueldo, ¿qué deberías hacer?

Lo primero que tenés que hacer cuando recibís el sueldo es sacar un monto para tu objetivo, ya sea viajar, comprarte una casa o invertir. El resto del dinero lo usás para vivir y quedate tranquilo, te va a dar. “Los zapallos se acomodan en el carro”, le vas a encontrar la vuelta. Poca gente es la que dice “yo no necesito más”. Siempre podés gastar menos, que no quiere decir pasarla mal. Si a vos lo que te gusta es tomar un café por día en determinado lugar y eso te hace realmente feliz, hacelo. Pero cuestionátelo. Es un camino muy personal, pero lo primero es saber cuál es tu centro.

En realidad, el primer paso debería ser pensar qué me hace feliz, cuál es nuestra esencia y cuál es mi sueño/objetivo. Eso es lo que vamos a dar en la primera parte del curso. También el desaprender conceptos de dinero, como dejar de medir a la gente por cuánta plata tiene. Tener claro cuánto dinero necesito para cumplir mi sueño y cuánto tiempo tengo. A partir de eso, fijarse un objetivo.

Qué conviene en Uruguay, ¿ahorrar en pesos o dólares?

Cuando vas a abrir una caja de ahorros lo primero es preguntarte para qué querés ese dinero porque te conviene ahorrar en la moneda que vas a gastar. Si querés viajar, ahorra en dólares. Pero si no no, el dolar tiene que dejar de ser la moneda de refugio. La inflación le está ganando a la cotización del dolar, entonces lo que yo compro hoy con 10 dólares es más de lo que voy a comprar en un año. Lo que conviene es comprar Unidades Indexadas porque se van ajustando con la inflación, lo que garantiza que no pierdas dinero. Si tu objetivo es ahorrar para gastar en Uruguay en algún momento, lo más seguro viene siendo la Unidad Indexada.

¿Qué estrategia te parece que está buena para resistir el impulso a gastar?

La única motivación para hacer un sacrificio hoy es que implique un bien mayor mañana. Pero si no tenemos un objetivo, va a hacer muy difícil hacer un sacrificio y vamos a vivir para el día a día. Hay que resistirse a la gratificación instantánea -a la que nos tienen acostumbrados los celulares- y pensar qué te hace realmente feliz.

Una técnica que usamos en mi casa es poner un monto, por ejemplo $ 400, y si la compra supera ese importe no se puede hacer en el momento, hay que consultarlo con la almohada y esperar al otro día. Nosotros depositamos todos los ingresos en un fondo común y llevamos un control de los gastos, eso también es muy útil, saber en qué se te va la plata.

¿Qué recomendación le harías a todas las personas?

Mi primer objetivo fue ahorrar 6 meses de mi presupuesto mensual por si me llego a quedar sin trabajo. Eso te permite tener 6 meses para encontrar algo que realmente me guste. Medio año es un montón de tiempo. Ese respaldo te cambia radicalmente la forma en la que trabajas, no tenés la necesidad y la presión de quedarte en un trabajo por dinero.

Las finanzas personales giran alrededor de la persona y no del dinero, así que el objetivo en sí mismo no tiene que ser ahorrar, sino hacerlo por algo.

¿Qué pasa con la inversión?

Si vos saneás tus finanzas, te sobra dinero y si tenés metas a largo plazo podés invertir para generar más. Esto lo damos en la segunda parte del curso. Hay que saber usar las herramientas como las lletras de regulación monetaria, los bono del estado, seguros, y las empresas de fintech que ofrecen mecanismos de inversión para minoristas (una muy interesante es la compra de cheques diferidos).

No hay que ser el lobo de Wall Street para hacer plata con los instrumentos financieros. La única forma de tener más plata no es trabajando más, sino sabiendo invertir las ganancias.

¿Cuál es tu consejo para los que buscan independizarse y mudarse solos o en pareja?

Si te querés mudar solo, proyectar cuánto vas a gastar y qué sacrificios vas a tener que hacer. Si vas a tener que comer arroz todos los días, seguramente no va a ser sustentable. Acá es muy rentable mudarse de a dos porque dividís los gastos fijos, como el alquiler, que son altos. También los créditos hipotecarios son casi el doble que en otros lados y en algunos casos conviene alquilar.

Igual no hay fórmulas, depende de cada caso. Por ejemplo, si se pone a la venta la primera casa a la que se mudaron tus padres cuando se casaron y es tu sueño, eso te echa por tierra cualquier plan.

Un mantra

Las finanzas personales giran en torno a tomar la responsabilidad de las situaciones. Nunca hay que culpar a la coyuntura o el gobierno. Está en vos hacer que funcione o que no.

El curso en Sinergia Campus dura dos meses. Por más información hagan click acá o escriban a campus@sinergia.uy

Rodrígo Álvarez Langon. Foto: cortesía.