Estamos cerca del primer lunes de mayo, fecha grabada a fuego para el mundo internacional de la moda: la de la gala del MET 2018. La temática tiene a la mayoría desconcertada: “Heavenly bodies: Fashion and the Catholic Imagination” indagará en la imagen religiosa como disparador de ideas de moda, un cruce nada exento de polémica. Sin embargo, no son pocos los diseñadores que se han interesado por la religión para sus creaciones, y esta exhibición y gala se animarán a revisar la estética católica para homenajear a los creativos que se inspiraron en ella.

El Museo Metropolitano de Nueva York incluirá más de 150 piezas que abordan esta temática y, además, un combo de túnicas papales y accesorios del Vaticano viajarán a Estados Unidos para servir como piedra angular de la exposición, que se extenderá desde el 8 de mayo hasta el 8 de octubre de 2018 (buen dato para los suertudos que tengan la oportunidad de viajar a NYC). Como cada año, tendremos la posibilidad de ver a las celebridades de Hollywood luciendo atuendos excéntricos y originales inspirados en el tema que convoca la gala, que será nuevamente organizada por Anna Wintour quien ya tiene seleccionados a los anfitriones de la gran fiesta: Amal Clooney, Rihanna y Donatella Versace. 

Desfile ready to wear 2017 de Jeremy Scott. Foto: Vogue

Si bien a primera vista parece una temática difícil de abordar, los diseñadores de moda suelen poner en jaque a cualquiera que piense que la superficialidad de la industria fashionista no puede acercarse con profundidad a los temas relevantes para la historia universal. Una de las firmas que históricamente fue atraída por la imagen religiosa es Dolce & Gabanna. No es casualidad que los diseñadores nacidos en Italia, el hogar del Papa, sientan interés por cruzar sus diseños con un tema que configura su historia y se respira en las calles de Roma. En reiteradas oportunidades presentaron colecciones basadas en los atuendos papales, y han llegado a incluir prendas que remiten a la religión musulmana, demostrando que es un tema de interés más allá del catolicismo. Capas bizantinas, imágenes de santos y querubines, coronas y cruces, la combinación de dorado y borravino, pedrería y estampas religiosas en vestidos para pasear son los ítems que nunca faltan en las propuestas de este dúo.

Destile Alta Moda 2016 de Dolce&Gabanna. Foto: Vogue

El francés Jean Paul Gaultier eligió a la virgen María como su musa inspiradora para la colección de alta costura de 2007. Las modelos desfilaron con un aplique en la cabeza que emulaba un halo de santidad, y llevaron prendas con bordados de iconografía cristiana, como un cáliz dorado, cruces y ángeles, mantillas de guipure y estampados con el vitraux de las iglesias. La propuesta abarcó desde vestidos parecidos a los que usan las niñas para tomar la comunión, hasta prendas subidas de tono con encajes y púas, lo que la convirtió en una colección muy recordada.

Desfile de Jean Paul Gaultier, alta costura 2007. Foto: livingly

Otro de los elementos religiosos que se repite incansablemente en el universo fashionista es la cruz. Por esa razón, además de piezas de Dolce & Gabanna y Jean Paul Gaultier, la exhibición incluirá un vestido que diseñó en 1997 Gianni Versace. Se trata de una pieza de cuello alto con cristales bordados y una cruz que atraviesa el cuerpo de norte a sur, y que en aquella oportunidad fue usado por la increíble Naomi Campbell.

Vestido de Gianni Versace diseñado en su colección otoño invierno 1997. Foto: plataforma arquitectura

La lista de grandes de la moda que tomaron la religión como disparador es infinita. No podemos dejar de incluir el jardín del Edén que sirvió a Valentino para diseñar su colección de Alta Costura de 2014. Se incluirá el etéreo vestido gris de mangas largas bordado a mano que representa la escena del pecado original entre Adán y Eva, una obra de arte creada por el artista alemán Lucas Cranach con un claro destino de alfombra roja (en la entrega de los Oscar de 2015 Keira Knightley usó un vestido de esa colección, con flores bordadas, no tan bello como el jardín del Edén.

Vestido “Jardín del Edén” de Valentino, alta costura 2014. Foto: Vogue

Si hay un diseñador que fue lejos al trabajar este tema fue Jeremy Scott, que en su colección otoño invierno 2017 combinó conceptos religiosos con caricaturas: la cara de Jesús aparece en un vestido disco, combinado con medias de red y botas metalizadas, y en un pantalón de terciopelo acompañado por una campera animal print. Jugadísimo y divertido.

Desfile ready to wear 2017 de Jeremy Scott. Foto: Vogue

Estas piezas no solo formarán parte de la exhibición del MET sino que funcionarán como disparador para que las celebridades invitadas a la gala creen sus conjuntos y presenten un verdadero show para los fanáticos. Y no menos importante, la exhibición también servirá para consolidar una relación que aun tiene algunos detractores, la del arte y la moda, que a pesar de los “peros” se muestra cada vez más sólida e indestructible.