Casi tan importante como las prendas que se lucen en pasarela es quiénes las lucen. El casting de modelos de Itaú MoWeek, bajo la tutela de Rosario San Juan, es uno de los hitos del evento, ya que las chicas que allí aparecen probablemente cuenten con un futuro promisorio. Y si bien todas son muy bellas, siempre hay una que se despega del resto. Una chica a la que no se le pueden quitar los ojos de encima. En esta edición de Verano 2015 esa modelo fue Romina Di Bartolomeo que, pese a sus jóvenes 23 años de edad, ya es una veterana del modelaje, con más de 8 años en el ruedo. Esta estudiante de Ciencias Sociales y orgullosa representante de la cultura afro en Uruguay se mostró tonificada, madura y bellísima, mientras se apronta para salir a conquistar el mundo.

¿Cuándo supiste que querías ser modelo?

Me di cuenta que quería ser modelo unos meses después de que empecé a trabajar como tal. Nunca quise serlo (como casi todas, ja) y llegué a la moda de forma precipitada. Comencé con tan solo 14 años, y a esa edad es muy difícil que una persona sepa lo que quiere, además de que una vez que “aparecés” la gente te abruma un poco y te llenan de expectativas a veces poco reales. Por lo tanto, me llevó un tiempo de previo análisis. Quizás a los 16 sentí que esto era para mí.

¿Cómo fueron tus comienzos?

Fueron principalmente en alta costura, donde tuve la oportunidad de trabajar para grandes diseñadores nacionales como Pablo Suárez, Oscar Álvarez y Susana Bernik entre otros. Mi primer desfile fue para Cinara Kramer (el 06/06/06, qué fecha ¿no?) persona a la que agradezco mucho la oportunidad de haber estado en su colección. Fue la primera que vio potencial en mí para ser modelo, tanto así que abrí y cerré su desfile. Fue increíble. Tampoco me puedo olvidar de Katherine Gonçalves, que me presentó con Cinara, y de Micaela Rodríguez, mi madrina de la moda y maestra en pasarela. Gracias a ellas y a la alta costura aprendí a desfilar.

Fotos: Bruno Nogueira
Fotos: Bruno Nogueira

¿Qué trabajo sentís que marcó un antes y un después en tu carrera?

Sin dudas fue la tapa de la revista Paula. Tenía 15 años y me enteré por el comercial de TV que iba a estar en la portada, fue muy gracioso porque realmente no tenía ni idea de que eso podría llegar a suceder. Estaba lookeada con un afro muy Donna Summer y la tapa estaba cubierta totalmente con mi cara, fue bastante llamativa y a partir de allí comenzaron a preguntarse “quién era yo” de una forma un poco más “masiva”. También mi participación en la Semana de la Moda unos meses antes y el haber concursado en el Elite Model Look del año 2006 generaron interés en mí.

¿Cuál es tu trabajo de ensueño?

Ufff! Es genial esta pregunta! Porque me lleva a soñar alto y eso es muy motivador! Me encantaría participar de un desfile de Jean Paul Gaultier, ¡sus shows son mis favoritos! También me gusta mucho esta nueva etapa de Moschino con Jeremy Scott como creativo, me parece que le da una mirada más irónica y divertida a la moda, así que actualmente lo agregaría a mi lista. Me gustaría hacer editoriales para Numéro y obviamente para Vogue. En cuanto a campañas, Calvin Klein y sus famosas fotos en blanco y negro me pueden. Sueño con ser fotografiada por Mario Testino y Patrick Demarchelier y bueno, lo que queremos la mayoría: ¡VICTORIA’S SECRET! Aún estoy muy lejos de eso obviamente y quizá nunca lo logre, pero me gusta soñar y soy perseverante.

Foto: Mauricio Pizard para BlogCouture
Foto: Mauricio Pizard para BlogCouture

Joan Smalls y Naomi Campbell son tus referentes. ¿Qué destacás de ellas como modelos a seguir?

¡Y Jourdan Dunn! Ella también es hermosa. Naomi es la reina de las modelos afros y su caminata es espectacular, es mi referente en la moda sin dudas, aún sigo “estudiando” su manera de desfilar porque es increíble. También ver sus desnudos me llevaron a animarme a hacer desnudos completos sin ningún miedo. En cuanto a Joan, wow, ¡es hermosa! Y me encanta como fotografía, además me parece genial que como latina sea una de las tops mundiales. Jourdan es una BOMBA tiene un lomazo y mucho estilo, además es muy sexy. Sigo mucho la carrera de todas las modelos del mundo, pero sobre todo de las chicas negras como Grace Mahary, Cindi Bruna, Malaika Firth, María Borges, Anaís Malí, Cat Decome y Sigail Currie. Es más: en mi compu tengo carpetas con el nombre de cada una de mis modelos preferidas con fotos de los trabajos que han hecho que más me han gustado.

Fotos: Bruno Nogueira
Fotos: Bruno Nogueira

¿Cómo ves al mundo de la moda en Uruguay?

La moda en Uruguay está en crecimiento constante y eso está buenísimo. Tenemos grandes eventos como Lúmina y MoWeek, marcas como Black & Liberty y Rotunda, entre otras, que han sabido posicionarse; fotógrafos talentosísimos como Bruno Nogueira, David Cabrera y los chicos de Ruta Visual, y diseñadores geniales como Gonzalo Guigou, Vale Valuchi, Javier Ramírez y otros que dejan muy bien parado al diseño de autor. Profesionales de la moda como Fede Pouso, Rosario San Juan, Pablo Gimenez, blogs de moda como el de ustedes y otros que están siempre aportando mucho al mundo fashion. Sumémosle mis colegas que están haciendo una gran carrera en el exterior como Caro Sánchez, Santiago Ferrari, Vero Zoppolo y para mí grandes promesas como Juan Cruz Nuñez, Natalie Stal y Marcia López (que fue revelación en la última MoWeek) que van a dar que hablar.

De todos modos me gustaría que haya un quiebre que rompa con los patrones culturales del país, arriesgarse, ser más revolucionarios, todavía no nos estamos animando a salir de la zona de confort que genera lo comercial y eso puede ser peligroso y monótono. Necesitamos que nuestros modelos sean más profesionales (y me incluyo) y para eso tiene que haber una regulación en nuestro trabajo así como un aumento en los cachets, que realmente no son buenos y eso afecta mucho el estímulo para seguir. Hay chicas y chicos que no tienen idea de moda, no saben, no se informan, tampoco cuidan demasiado su imagen y dejan pasar muchas oportunidades. También es una gran responsabilidad de las agencias que no trabajan como debe ser y manejan mal la carrera de sus modelos lo que hace aumentar la irregularidad. Por suerte Facundo Vivian de Montevideo Models se ha encargado de llevar a las grandes ligas a chicos uruguayos como Caro Sánchez y Santiago Ferrari y está preparando a otros para lo mismo. Su trabajo es muy bueno pero necesitamos más chicos uruguayos en el exterior, eso sin dudas nos ayudaría mucho pero no todos lo entienden.

Fotos: Bruno Nogueira
Fotos: Bruno Nogueira

¿Qué implica ser una modelo afrodescendiente acá?
Ser modelo afrodescendiente en Uruguay lleva a tener muy marcado el límite de los trabajos que podes hacer. Nuestro país aún sigue siendo racista en muchos aspectos, aunque está muy solapado y eso tiene una explicación sociológica clara. Esto se visualiza en la moda y en los medios de comunicación. Muchas marcas no quieren que se las identifique con los afros y esa es una justificación muy racista por donde se la mire, por otro lado otras no se animan, sienten miedo. Mi techo es un poco más bajo que el del resto de los modelos uruguayos y soy muy consciente de eso. Me encantaría que esto cambie porque los negros también integramos un porcentaje de la población uruguaya y hemos tenido una participación cultural e histórica muy importante. Esto lamentablemente se da en todos los mercados latinoamericanos, quedan grandes rezagos de la conquista y eso acorta el campo laboral, y no sólo en la moda. Estamos hablando de que hay límites en el ejercicio pleno de la ciudadanía, y eso es muy serio.

Foto: Mauricio Pizard para BlogCouture
Foto: Mauricio Pizard para BlogCouture

¿Te considerás políticamente activa?

Sí, me gusta mucho la política, de hecho la carrera que elegí tiene mucho de eso. No ejerzo la militancia. Pero trato de hablar del tema cada vez que puedo, y de hecho me hace muy bien hacerlo. No provengo de familia pudiente, tampoco tengo apellido, lo único que tengo como herramienta es la palabra, por eso digo lo que pienso, y trato de hacerlo con conciencia y responsabilidad. Siempre fui así desde chica, primero por la educación que me dio mi madre y después por convicción. No es un juego para mí.

Querés ir a trabajar al exterior. ¿Cuál es la meca?

Por supuesto. Mi carrera como modelo en Uruguay cumplió un ciclo, y además como mencioné antes, mi color de piel me acorta posibilidades. Me encantaría viajar. No es fácil pero siento que lo voy a lograr. Mi sueño es trabajar en Nueva York y Londres, no son mercados sencillos y hay que estar muy bien preparado porque la competencia es dura.

Fotos: Pazos-Landarín // Itaú MoWeek
Fotos: Pazos-Landarín // Itaú MoWeek

¿Cómo te estás preparando para eso?

Hace varios meses que me tomé en serio esto de irme al exterior. Para eso entreno 5 o 6 veces a la semana, alterno clases de crossfit con las de boxeo y ahora comencé a correr de nuevo, algo que me ayuda muchísimo. Cambié radicalmente mi alimentación, y estoy perfeccionando mi inglés con Vicky, mi profe, que es lo más. Además Diego Alfonso se encarga de cuidarme el pelo, y le presto mucha atención a mi piel, soy un poco obsesiva con eso. Todo esto me cuesta mucho tiempo y dinero que sale de mi bolsillo, por eso le estoy metiendo pilas. Se están viendo los resultados de a poco y eso me pone muy contenta.

Fotos: Pazos-Landarín // Itaú MoWeek
Fotos: Pazos-Landarín // Itaú MoWeek

¿Te quedarías a vivir afuera o pensás ir y venir?

Me gustaría vivir afuera un tiempo, no tengo claro cuánto, porque eso depende mucho de cómo me vaya laboralmente, el modelaje está lleno de incertidumbres. Pero sí me gustaría regresar en algún momento para terminar la carrera de sociología, que también es importante para mí.

¿Qué planes tenés para 2015?

Mis planes están puramente relacionados con la moda. Quiero viajar y eso está muy claro. Amo la moda, amo ser modelo y le tengo mucho respeto a esta carrera. Deseo muchísimo que alguna agencia se interese en mí, porque realmente es mi sueño. Pero para eso tengo que estar preparada en todos los aspectos y estoy trabajando hace meses para alcanzar mi objetivo. Esperemos que se dé.

Fotos: Pazos-Landarín // Itaú MoWeek
Fotos: Pazos-Landarín // Itaú MoWeek