Las fotos de streetstyle no hacen más que reafirmarlo: la clásica cartera de cuero en colores neutros para ir a la oficina cayó en desuso. Los diseñadores están proponiendo opciones lúdicas de carteras de moda que convierten a uno de los accesorios femeninos principales en juguetes de estilismo. Formas extravagantes, materiales inesperados y tamaños poco utilitarios son las consignas principales del nuevo fetiche fashionista.

Lo que en la actualidad se considera una “it bag” no tiene nada que ver con lo que fue la Birkin o la Kelly de Hermès, la 25.5 de Chanel o la baguette de Fendi. Las mujeres ya no quieren una cartera que dure toda la vida sino múltiples opciones para combinar con la ropa de cada día. Por esa razón, los bolsos “it” del momento no llevan tanta seriedad encima y son una invitación a divertirse sin pensar de más.

Paris Fashion Week. Foto: Romina Intorini.
Paris Fashion Week. Foto: Romina Intorini.

Super low cost

Demna Gvasalia puso de moda su propia versión de la bolsa utilitaria de Ikea. De material resistente para soportar peso, esta pieza es lo más parecido a una bolsa de supermercado y, sin embargo, fue y es un furor entre las fashionistas. La bolsa de red con la que los productores de frutas y verduras entregan la mercadería es otra versión de la cartera low cost que es tendencia internacional. Tampoco podemos dejar de mencionar la bolsa de lona que se vende en las tiendas de los museos o incluso las que usan algunas marcas de ropa para entregar las prendas a sus compradores.

Versiones low cost: red de verdulería, la shopper y la símil Ikea de Balenciaga, la de red y cuero de Staud y de lona según Zara.

Formatos extravagantes

Si de algo estamos seguras es que en este escenario lúdico en que las carteras son protagonistas, lo que menos importa es la utilidad. El formato “sanguchero” que presentó Balenciaga; las mini riñoneras que se enganchan en el cinturón, o las que se usan para cerrar el abrigo; las redondas que se abren como un baulito, como las de Mansur Gavriel; los inmensos bolsos de viaje que se acarrean debajo del brazo; las de inspiración vintage con asas estructuradas de metal, madera o acrílico; los mini clutches que Victoria Beckham propuso llevar en el bolsillo del blazer o el formato acordeón de la diseñadora uruguaya Gabriela Hearst que es un hit entre las que saben. El formato pivotea entre lo maxi y lo micro, lo geométrico y lo funcional, lo arriesgado y lo minimalista, lo viejo y lo nuevo. Las Pepas diseñó modelos pequeños en charol con manijas rígidas, uno de nuestros favoritos, y Pineapple Shoes tiene una propuesta variada de riñoneras en cuero de colores plenos y metalizados.

Algo de inspiración de Pinterest, la sanguchera de Balenciaga, el acordeón de Gabriela Hearst y las opciones nacionales: versión tubo de Tentroya y riñonera metalizada de Pineapple.
Riñonera de la marca uruguaya Inner.

Materiales inesperados

El PVC es uno de los materiales vedette de las últimas colecciones. Chanel presentó todo tipo de accesorios en este material, incluyendo botas y carteritas que están a la altura de una tendencia que ensalza la transparencia en la industria de la moda, no sólo en lo material sino también en lo espiritual. Los bolsos que combinan materiales de la naturaleza, como el ratán, la paja y la madera, se combinan con cuero y tela y se evaden de la idea del bolso playero para tomar las ciudades por asalto. El material invernal predilecto es el peluche y la piel ecológica, al estilo de Alexa Chung cuando fue capturada por un paparazzi, y que adoramos al instante para levantar un equipo de jean informal. La marca Susan Alexandra fabrica bolsos hechos íntegramente con cuentas de plástico y acrílico, que parecen juguetes para niñas. Los que propone Staud también son el último grito: cuero y red de pesca, en formato tubo y cierre fruncido de tela, que Mango se ocupó de copiar para tener a mano una versión fast fashion, y de cuero con protección de PVC, apta para la lluvia. También se imponen los bolsitos de plástico, como los que usábamos en la infancia a modo de canasta, que Zara agotó en su versión de color negro.

Complot ofrece un modelo local del bolso de PVC con letras japonesas inscriptas; en Zara podemos encontrar muchísimas variedades que combinan cuero con ratán, tejidos o de nácar. Una de nuestras marcas nacionales favoritas es Romero hecho a mano, que ofrece bolsos circulares tejidos a mano con hoja de palma por artesanos de la comunidad QOM.

Canasta estructurada de Zara, bolso circular de Romero hecho a mano, la versión peluda de Alexa Chung, PVC según Chanel y las que hace Susan Alexandra con cuentas de plástico.
Bolsa de Céline.
Cartera Santa Sofía.

Colores del arcoiris, y más

Los bolsos negros y marrones resultan prehistóricos ante la infinita oferta actual. El color es un accesorio fundamental a la hora de elegir, e incluso la combinación de varios de ellos o los estampados de lunares, rayas, escocés o flores. La versión rosa y roja de Zara es una de nuestras favoritas, como también la de rayas o lunares en blanco y negro, ideal para las que no tienen ganas de arriesgar tanto. Las marcas argentinas Lázaro, Jackie Smith, Tentroya, Carteras Italianas y Las Pepas ofrecen innumerables opciones de combinaciones de colores plenos como rosa y verde, metalizados y estampados. En Uruguay, las expertas en color son Mamushka y Nina Hauzer (que ahora se mudó a España).

Carterita verde de Carteras Italianas, marinero rayado de Jackie Smith, roja y rosa y a lunares de Zara, matelassé verde de Complot y metalizada con manija rígida de Las Pepas.
Cartera Diana de la marca uruguaya Nina Hauzer.
Mochila marca uruguaya Mamushka.

Y ustedes, ¿con cuál de estos formatos y materiales inesperados se arriesgarían?