Cuando nos contaron cuál era el concepto detrás de Expand Design, nos pareció interesante y ambicioso al mismo tiempo. Se trataba de la primera feria mayorista en Montevideo enfocada a la moda, en la que distintas marcas locales y de otros países de la región presentarían sus colecciones de invierno para generar ventas al por mayor a compradores locales, sobre todo del interior de Uruguay, y algunos extranjeros. Al mismo tiempo, habría proveedores, con los cuales esas mismas marcas podrían aliarse y crear oportunidades de negocios. Y también tradings, que ofrecerían su servicio de intermediarios entre fábricas ubicadas en países como China e India y tiendas uruguayas. Por último, Expand Design tendría charlas enfocadas a anticipar cuál es el futuro de la moda en Uruguay y el mundo.

Sin embargo, la feria que tuvo lugar el 10 y 11 de marzo en el LATU no llegó a cumplir con las expectativas y promesas de todos. Durante el primer día se vio muy poca gente, más allá de medios y amigos de siempre. En los stands -que tenían muy buen nivel y donde se encontraban grifas tales como Ana Livni, Polonio, Hómini, Madame Hibou, Rotunda, Caro Criado, Cápita y Srta Peel entre otras- se percibía cierta inquietud y la pregunta que rondaba era si realmente aparecerían los compradores, porque para el fin de la jornada del viernes el movimiento había sido muy poco. El sábado hubo más visitantes, aunque eran más bien curiosos que llegaron allí buscando compras al por menor. Se sabía que no iba a llenarse, tal como resaltó Caro Criado, “en este tipo de ferias normalmente entran pocos pero sí que compran”.

Las críticas

Todas las marcas consultadas coincidieron en que la idea era muy buena, pero hubo una brecha entre los planes y la realidad. “Esta feria era algo súper necesario y todos la miramos con alegría pero también con recelo. La convocatoria fue pésima, no había público objetivo. Para mí lo peor es haber desperdiciado una buena oportunidad”, contó Loreley Turielle de Srta. Peel a Couture.

Desde la Cámara de Diseño del Uruguay (CDU), que apoyó la actividad con difusión, se hizo hincapié -y tras la experiencia de las Rondas de negocios en MoWeek en conjunto con Uruguay XXI– que la clave y la mayor dificultad está en conseguir que los buyers concurran: “más allá de un registro web, se debe aplicar una estrategia y seguimiento muy concreto y directo con todos los potenciales compradores, que a primera vista parece no haberse dado en esta oportunidad, a pesar de las propuestas y sugerencias realizadas con anticipación”, comentó Javier Pastorino, coordinador de la CDU. “Es una feria y una oportunidad importante para Uruguay y para el sector, pero hay que trabajarla. Creo que hay que darle una chance y trabajar el tema de los compradores, sobre todo los que son del interior. Me preocupa un poco que sea una feria que se perfile para el sector de tradings y prendas al por mayor sin valor agregado de diseño, porque no somos un país para competir con China ni por mayoreo. Lo que destaco como positivo es la parte de proveedores. Es muy interesante tener en el mismo lugar al que te provee las telas, los estampados, etc, porque para el diseñador es muy práctico y le ahorra el estar corriendo para arriba y para abajo”, concluyó Matilde Pacheco, directiva de la CDU en el área textil.

Stand de Rotunda. Foto: Expand Design.
Stand de Rotunda. Foto: Expand Design.

Lo que salió bien

No todo fue negativo, claro. La organización estaba impecable en cuanto a infraestructura, acreditaciones y servicios, con un espacio dedicado a prensa que tanto se extraña en otros eventos. Las charlas fueron muy interesantes y se destacó sobre todo la de WGSN, que nos presentó las tendencias para 2018. Luego, las traders quedaron muy conformes, según nos contó Tati Chiarino de Indira Trading, ya que tuvieron interés de varios compradores, tanto extranjeros como del interior del Uruguay. Y algunas marcas como Rotunda, Caro Criado y Madame Hibou aprovecharon la oportunidad para conocer proveedores de materiales. Pero, como señala Margot Ferreira de Madame Hibou, “esas cosas siempre suman, pero no son proporcionales al esfuerzo que le implica a la marca estar en la feria”.

Y para la gran mayoría de las marcas el esfuerzo económico que implica “comprar” el espacio, armar el stand, llevar las prendas y tener a alguien durante las dos jornadas, es demasiado alto. “A nivel sociales y contactos a Rotunda le sirvió estar. Aprovechamos para adelantar trabajo como si estuviéramos en la oficina. Pero estratégicamente perdimos plata, porque Rotunda siempre va a lo grande, alquilamos stand amplio y el retorno fue cero. Tendríamos que haber ido como visitantes y no a exponer”, afirma Sofía Domínguez de Rotunda.

La respuesta de la organización

Rocío Salaberry, co-directora de Expand Design, sostuvo a Couture que la disconformidad responde a un 20% de quienes estaban en la feria, que eran las marcas más de autor y con colecciones armadas, ya que para ellos no hubo clientes. “Es difícil cubrir las expectativas de todos, me quedo con el hecho de que no hay persona que se haya quejado del profesionalismo y la organización de la feria. Eso para mí vale oro”. Luego agregó “es difícil saber quiénes van a venir hasta que llega el día. La primera feria cuesta. Como dijeron las chicas de la última charla de la CDU: las expectativas de la primera, segunda y hasta tercera feria no tienen que ser altas, es difícil que cierres órdenes de pedidos hasta que no te conozcan bien. Es un trabajo de hormiga. La clave es el post y todo lo que hacés con esas tarjetas que te dan, no es milagrosa”. En cuanto a los aspectos a mejorar, la organizadora reconoció que habrá que redoblar esfuerzos en el interior para atraer más compradores, pero que de todas formas se hizo “todo lo que se pudo”.

Foto: Expand Design.
Foto: Expand Design.

Es cierto que las primeras experiencias nunca -o casi nunca- son exitosas. Ni la primera computadora, ni la primera colección de un diseñador o la primera nota escrita por Couture deben de haber sido perfectas, pero sin duda para mejorar tiene que haber una crítica constructiva. Expand Design tiene mucho margen para crecer, pero para eso va a tener que escuchar a las marcas, que en algunos casos están dispuestas a repetir la experiencia -habrá otra edición en agosto- si se mejoran ciertos aspectos. Todos coincidimos en que a la moda uruguaya le va cada vez mejor, pero sigue teniendo sus complejidades y fallas, lo que la llevan a estar lejos de los grandes números. Apoyamos y alentamos que haya cada vez más eventos enfocados a la expansión de la industria, pero por más que queramos, la realidad no siempre acompaña.