Las tendencias de moda reflejan intereses sociales y culturales, y la masificación del neón (o flúo, como le decíamos en los noventa), responde a una más general que se relaciona con el streetwear y la cultura urbana. Firmas representativas de los jóvenes como Off-White, Supreme y Vetements hacen un culto de lo que significa transitar por las grandes urbes, y trasladan sus interpretaciones a las creaciones de moda: flechas, señaléticas, íconos y mensajes de advertencia, son los accesorios preferidos de los adolescentes de hoy. Por ese motivo, no es casual que la paleta cromática que responde a la circulación urbana, a los trabajadores del pavimento y a los carteles de señalización, se trasladen sin pedir permiso a nuestro guardarropa del próximo verano.

Desfile de Prada. Fuente: The Cut

Un indicio no menor de que esto iba a ocurrir lo encontramos en las botas de moda que impuso Vetements la temporada pasada, cuyo taco emulaba un resaltador de apuntes. Y es precisamente esa la paleta a la que nos referimos, la de nuestra colección de resaltadores de los apuntes de la escuela o de la facultad, compuesta básicamente por rosa, amarillo, verde y naranja neón.

La paleta luminosa viene a reemplazar a los empalagosos pasteles que vimos, usamos, amamos y odiamos por igual: rosa, celeste, amarillo y, el rey de reyes, lila.

Fuente: Bustle

Para desandar esta propuesta empecemos con una pregunta capciosa: ¿puede un outsider de la industria de la moda poner de moda una tendencia? Eso nos preguntamos todos cuando vimos una seguidilla de apariciones públicas de la reina Elizabeth de Inglaterra luciendo trajecitos neón. Uno de los eventos más cercanos fue la boda de su nieto Harry con Meghan Markle, en donde usó un traje de dos piezas verde flúo con sombrero en la misma tonalidad. A simple vista parece un fashion statement, pero tiene un significado divertido por detrás. Según comentó su hijastra Sophie, la Condesa de Wessex, en el documental The Queen at 90, ella necesita destacarse para que la gente pueda decir “vi a la reina”. Cuando aparece en algún evento, asiste mucha gente que quiere poder decir que al menos vio una parte del sombrero de la reina cuando pasó por delante de ellos.

Fuente: The Fashion Spot

Otro de los universos en donde la luminosa tendencia arrasa es en el sector de la belleza. Las pasarelas se hicieron eco de la necesidad de relevar los tonos tierras del invierno con un poco de luz en la cara. ¿Los más extendidos? Naranjas vibrantes en párpados y labios; amarillos y verdes en formato delineador, labiales fucsias, máscara turquesa y uñas que aceptan sin chistar la osadía de toda la paleta (y que resultan una buena opción para las que temen salir de la zona de confort).

Fuente: Zara

Y también tenemos a la firma termómetro de la moda, a la que ninguna it girl le cuestiona nada y que, las que no somos it girls, soñamos en nuestras fantasías más ridículas con usar. Sí, se trata de la última colección de Prada. La propuesta incluía neón, pero también goma, nylon, tul y velcro, lo que nos recuerda la vigencia de esa tendencia llamada gorpcore que cultiva el montañismo y el espíritu de aventura, y abraza los pilotos de lluvia y los sombreros piluso como si fueran vestidos de ensueño de Dior y no ropa de batalla ¿síntoma de época?

Fuente: Man Repeller

Por último, una de nuestras favoritas del mundillo hizo el “test del neón”. Si, hablamos de la flamante madre de gemelas Leandra Medine. Después de hacer un recorrido por las colecciones que colaboraron en instalar estas ideas excéntricas (Balenciaga en 2016, Alexander Wang en 2017 y Prada en 2018), reflexiona sobre la inevitable presencia del neón en el momento en que Zara lanzó una colección de adorables sweaters de verano en fucsia y verde lima neón. Demasiadas imágenes tentadoras para, al menos, hacer el intento y ver si funciona. Ella dice que no, que no es SU momento para el neón. Pero tal vez para nosotras sí. ¿Cómo intentarlo sin morir en el intento? 10 ideas:

  • Una remera o camisa neón con jeans (o shorts de jeans).
  • Un vestido en tonalidades neutras con calzado flúo.
  • Neón con rayas, sí.
  • Traje de baño flúo.
  • Un detalle en el maquillaje o en las uñas.
  • Un corpiño flúo  que se “ilumine” por debajo de una remera de algodón blanca.
  • Lentes de sol neón.
  • Un detalle, un bordado en una camisa o incluso en un bolso de playa.
  • ¡Las medias! Unos soquetes flúo con zapatillas o mocasines.
  • Nivel experto: neón con neón, como Leandra Medine en la foto.