Cuando hace unos meses nos invitaron, a través de Gaby Castro de Sunny Sky Solutions, a ser las voces locales de #FashionRevolutionDay, una movida que se estaba gestando en Gran Bretaña, nos encantó la idea. La sustentabilidad, el consumo inteligente y sin culpa (guilt-free) y el diseño local son temas que interesan al ADN de BlogCouture desde sus inicios, y las condiciones laborales de los trabajadores de la industria de la moda e indumentaria se encuentran cada vez más instalados en la agenda, especialmente a partir de la tragedia de Rana Plaza el 24 de abril de 2013 -abrimos la discusión sobre todo esto en el genial post sobre el costo real del fast fashion-.

Sin embargo, no imaginábamos la dimensión global que esto cobraría cuando el jueves 24 de abril pasado las voces del mundo se unieron a través de las redes sociales para sensibilizar, cuestionar, y al mismo tiempo sacar insignia del trabajo bien hecho. Hay que sacarse el sombrero con Carry Sommers y su equipo por organizar un engranaje tan aceitado a partir de un tema que -aún- no es un negocio.  La movida, con el hashtag oficial #InsideOut, tuvo su pata local en 50 países del mundo, de todos los continentes, con acciones que fueron desde posteos en blogs, redes y medios hasta charlas, talleres y desfiles.

Aquí entonces las 5 revelaciones que nos dejó el #FahionRevolutionDay:

1. Hay sed de cambio. Cuando un tema que aún no es masivo y que sobre todo se relaciona con productores y mercados de nicho, se vuelve trending topic -aunque sea por un rato- podemos concluir que nos encontramos en un momento bisagra, con mucha gente lista para introducir y permitir cambios importantes en formas de producción y consumo que a la larga se trasladarán a toda la sociedad.

2. La revolución es posible. Con exitosos precedentes tales como la Food Revolution –“somos lo que vestimos” es el nuevo “somos lo que comemos”-, es más fácil imaginarse este tipo de revolución. En pocos meses se logró que, en un solo día, las voces de gente de 50 países en el mundo se unieran a través de las redes, con preocupaciones en común, y por voluntad propia, en un movimiento global. Y poder participar desde nuestros teléfonos lo hace más increíble aun.

3. Tiene todo el sentido para Uruguay. Los postulados de #FRD se alinean perfectamente con la realidad uruguaya de diseñadores, que luchan a diario por producir prendas de buena calidad en pequeñas cantidades para un mercado que, al menos hasta hace poco, resultaba poco competitivo. Nos encantó el orgullo con que salieron a mostrar su trabajo muchas de las marcas locales, y destacamos especialmente la movida de Rotunda, que fotografió a los propios trabajadores que realizan sus prendas.

4. El modelo de fast fashion está instaurado, pero vamos hacia algo híbrido. Un consumo 100% libre de culpa suena a utopía, pero no es casualidad que las propias marcas de moda estén incorporando la posibilidad de elecciones conscientes. Así lo reflejan los acuerdos que se están firmando con proveedores a largo plazo (consecuencia del derrumbe de Rana Plaza y la presión de público y gobiernos), así como la fundación H&M Conscious, que apoya las comunidades de los países donde produce, y cuya acción visible fueron dos nuevas líneas para esta primavera boreal realizadas a partir de materias primas sustentables: H&M Conscious y H&M Conscious Exclusive, que es un fuego.

5. Esto recién comienza. Ahora que existe este precedente, probablemente mucha gente que estaba trabajando por su cuenta comenzará a tejer redes. Y aquí estaremos para difundirlos. Si lo que quieren es colaborar, lo pueden hacer a través del crowdfunding que se acaba de lanzar.

Y ustedes, ¿qué opinan?