Quien haya estado en París durante los días de la semana de la moda sabe que la ciudad se transforma. Si París ya es hermoso, durante esos días literalmente se respira moda: podés cruzarte con cualquier modelo por la calle, fotógrafos por doquier, showrooms y anuncios por todos lados promocionando la semaine de la mode. Pero quien también haya estado en la capital francesa en esos días y se haya acercado a la puerta de algún desfile seguramente sea testigo – citando a Suzy Menkes – del circo que se genera.

La primera vez que lo experimenté fue a la salida del desfile de Balmain: sin invitación en mano, definitivamente me intrigaba ver a los fashionistas en su hábitat natural. Bloggers, editores, turistas, modelos (Kendall y Gigi incluidas) más la presencia de Kanye West fueron la receta para un pandemonio donde los fotógrafos literalmente se peleaban para lograr la foto de Gigi o Kendall o Kanye o la celebridad que fuese, mientras personas lookeadas al máximo que no habían entrado al desfile buscaban captar la atención de cualquier lente que les garantizara una foto en algún sitio de street style. La experiencia se repitió afuera de los desfiles de Dior e Isabel Marant, y fue suficiente para mí para optar por disfrutar de la ciudad en lugar de ser partícipe de un espectáculo un tanto patético. Amo la moda, obviamente. Sin embargo, no está bueno en lo que se ha convertido nuestra querida industria. Pero porque prefiero reírme a llorar, es mejor tomarlo con humor y mientras los fotógrafos buscaban a Kendall, yo me dediqué a observar a la gente y llegué a la conclusión de que afuera de cualquier desfile se pueden encontrar estas siete especies.

(Leer todo en tono irónico por favor)

1. Las personas que se producen al máximo y van a figurar
Abundan durante la semana de la moda, con equipo de pelo y maquillaje incluido, y seguramente una inversión en ropa que va más allá de la repercusión que reciben. Usualmente no están invitadas a los desfiles, pero hacen de cuenta que están esperando a alguien o se ocultan mientras lo que dura la presentación para luego aparecer en la salida. Ouch!

Mega producidas, van a la puerta de los desfiles aparentando que son invitadas...pero no entran / Fotos: Augusta Adriasola
Mega producidas, van a la puerta de los desfiles aparentando que son invitadas…pero no entran / Fotos: Augusta Adriasola

2. Los diseñadores que van a mostrar sus creaciones
Tampoco están invitados a los desfiles, pero la diferencia con las anteriores es que no hacen de cuenta que entran. Ellos van simplemente a mostrar sus diseños, algo así como una movida de relaciones públicas gratis.

Van a la puerta del desfile, acaparan flashes y se van / Fotos: Augusta Adriasola
Van a la puerta del desfile, acaparan flashes y se van / Fotos: Augusta Adriasola

3. Las editoras que aman las cámaras
Son invitadas de lujo y tienen un nombre en la industria, pero si ven una cámara no dudan en parar y posar. La reina máxima es Anna dello Russo, una favorita de los fotógrafos, que posa por horas (mientras su asistente la espera gritando “Anna tenemos que irnos”) y si está con Giovanna Battaglia es mucho mejor.

Todos aman a Carine, Anna y Giovanna / Fotos: Augusta Adriasola
Todos aman a Carine, Anna y Giovanna / Fotos: Augusta Adriasola

4. Las editoras que realmente van a trabajar
Una especia rara, pero aún quedan personas que van a los desfiles simplemente a trabajar (¡por eso te amamos Grace!). Evitan a los fotógrafos y ellos ya saben que no deben molestarlos.

Tim Blanks y Grace Coddington, de los pocos que ignoran a los fotógrafos / Fotos: Augusta Adriasola
Tim Blanks y Grace Coddington, de los pocos que ignoran a los fotógrafos / Fotos: Augusta Adriasola

5. Las de siempre
Nadie sabe que hacen (ejem Elena Perminova), pero están en TODOS los desfiles y con un look distinto cada vez. Los fotógrafos se vuelven locos por ellas y ellas saben como posar. Las clásicas poses incluyen haciendo de cuenta que están hablando por teléfono o caminando (vale aclarar que la caminata nunca es verdadera, van para adelante y atrás hasta que los fotógrafos les dicen que tienen la foto).

Elena, super amiga de los fotógrafos, en la clásica pose caminando / Foto: Augusta Adriasola
Elena, super amiga de los fotógrafos, en la clásica pose caminando / Foto: Augusta Adriasola

6. Las modelos
Los fotógrafos las aman y ellas aman a los fotógrafos… o sus lentes. Posan para todas las cámaras y para los fans antes de salir corriendo para el próximo desfile. La salida definitivamente les genera igual o más atención que la propia pasarela.

Bella Hadid en el desfile de Balmain / Modelos en la salida de Giambattista Valli / Fotos: Augusta Adriasola
Bella Hadid en el desfile de Balmain / Modelos en la salida de Giambattista Valli / Fotos: Augusta Adriasola

7. Los turistas
God bless them! Salen en busca de alguna celebridad, con selfie stick en mano.

Turistas en el desfile de Dior / Foto: Augusta Adriasola
Turistas en el desfile de Dior / Foto: Augusta Adriasola

La mode, la mode, la mode…