*Por Cecilia Machado Giacri. Arquitecta y blogger.

Desde que empecé a estudiar Interiorismo desarrollé algunos hábitos no tan normales, como ser: la impetuosa necesidad de tocar (y a veces oler, aunque suene raro) todas las superficies que me llaman la atención. No importa si es en un restaurant, en la casa de familiares o cuando voy a reuniones en oficinas que no conozco, no lo puedo evitar. Evidentemente esto es algo que llama la atención por eso aprendí a hacerlo cada vez de forma más disimulada. Por suerte existe un evento donde lo extraño sería no tocar todo lo que ves y se llama Casa FOA.

Casa FOA nace en Buenos Aires en 1985 con la misión de recaudar fondos para Fundación Oftalmológica Argentina “Jorge Malbran” (FOA) y consiste en tomar una casa (generalmente en estado de abandono o con poco mantenimiento) y transformarla en una especie de vidriera o laboratorio para las últimas tecnologías en materia de construcción. Para poder lograr esto se le otorgan habitaciones de la casa a distintos estudios de arquitectura e interiorismo para que la intervengan siguiendo una temática de actualidad. El exterior también es protagonista: los jardines son intervenidos por paisajistas y las circulaciones por artistas. Se hace una vez por año y tiene una duración de aproximadamente un mes, la última edición terminó unas semanas atrás.

Foto: Cecilia M. Giacri.

La experiencia se vuelve tangible en Casa FOA porque es un recorrido que alerta todos los sentidos. Mientras caminamos por las habitaciones podemos ir interactuando con los espacios: tocar las texturas, escuchar la música de ambientación, oler la madera o sahumerios, dejarnos sorprender con paletas de colores que quizás nunca imaginamos combinar, entre otras miles de experiencias. Si bien los ambientes están rodeados de cintas, si se pide permiso te dejan pasar a sacar fotos y a apreciar más al detalle todos los elementos.

En esta pasada edición la sede elegida fue la casa “Luis María Campos” ubicada en el barrio de Belgrano, es una construcción de los años 50 con el estilo ecléctico característico de la época. La casa cuenta con cinco plantas que fueron organizadoas para separar las distintas etapas de la vida, formando un recorrido ascendente que muestra las diversas formas de habitar de cada generación: empezando por los millennials pasando por las parejas jóvenes y terminando en las parejas adultas.

En la Planta Baja y el Primer Piso se encuentran los jardines, cafetería y tienda.

Segundo Piso (Millennials)

–       Loft para Millennials

–       Home-office para un influencer

–       Dormitorio flexible

–       Cuarto taller para un surfer

–       Baño joven

Espacio Multifunción para un Millennial. Foto: Cecilia M. Giacri.
Loft para Millennials. Foto: Cecilia M. Giacri.
Home office para influencer. Foto: Cecilia M. Giacri.

Tercer Piso (Familia joven)

–       Playroom

–       Dormitorio principal con baño

–       Dormitorio de niña y niño

–       Cuarto de juegos

Dormitorio principal. Foto: Cecilia M. Giacri.
Dormitorio de niña. Foto: Cecilia M. Giacri.

Cuarto Piso (Pareja adulta)

–       Escritorio

–       Cuarto para ella con baño

–       Cuarto para él con baño

–       Cuarto de estar para hombre

–       Cocina de vivienda

Cuarto para él. Foto: Cecilia M. Giacri.
Cuarto de estar. Foto: Cecilia M. Giacri.
Cocina. Foto: Cecilia M. Giacri.

Es normal que nos atraigan más las cosas que sentimos cercanas a nosotros, las que nos identifican, por eso mis ambientes favoritos fueron el loft para Millenninals y el Home-office para un influencer. ¡Tanto fue así que del segundo me traje una muestra de la pintura! (ahora solo me falta ver en qué sector de mi casa la puedo aplicar).

El protagonista indiscutido de esta edición fue el interiorismo visto desde el estilo de vida. A medida que hacía el recorrido era inevitable asociar lo que veía con determinadas personas y eso va en sintonía con lo que esperamos de un espacio hoy en día: que nos represente, nos haga sentir cómodos y sea funcional

Absolutamente todo está diseñado siguiendo alguna temática, incluso los baños para el público. Hubo un baño en particular que tenía la temática Versace que transmitía un aire tan museo, que me hizo perder la noción de baño. Es más, varios visitantes preguntaban por el baño estando ahí mismo.

Baño “Versace”. Foto: Cecilia M. Giacri.

La antigua fachada de ladrillos fue intervenida con un mural que impacta ni bien entramos al predio, obra de “Cíclope”. ¡Y como no podía ser de otra manera tuve que aprovechar ese fondo tan genial para sacarme una foto!

Para nuestra fortuna en nuestro país están empezando a aparecer eventos de similares (aunque de menor escala) pero por algo se empieza, ¿verdad? Por ejemplo, el año pasado estuvo “La Casa AyD” en el ex Club del Banco Comercial que consistía en una propuesta similar a Casa FOA apoyando a la ONG Ánima, mientras que actualmente podríamos nombrar la propuesta de “Open House Forum”.

Ahora ya saben, si son de mente inquieta y la curiosidad les invade el cuerpo a la hora de enfrentarse a espacios desconocidos, o si simplemente se quieren informar acerca de las nuevas tecnologías mientras recorren ambientes muy bien logrados, ¡les recomiendo visitar Casa FOA el año que viene!