LOEWE, Jonathan Anderson y su arcoiris botánico

Cuando en 2013 el diseñador británico Jonathan Anderson asumió la dirección creativa de LOEWE, pocos veían venir el vendaval de aire fresco que posicionaría a una marca de lujo que hoy cumple 175 años como una de las más relevantes, modernas y contemporáneas del mundo. Lo hizo respetando los orígenes de LOEWE, que se fundó en el mismo taller de Madrid que aún hoy continúa operativo, y distinguiéndose por su foco obsesivo en el artesanato y el enorme expertise en cuero. “El artesanato es la esencia de LOEWE. Como casa somos artesanato en el sentido más puro de la palabra. Es allí donde reside nuestra modernidad, y siempre se mantendrá relevante”, enunció Jonathan Anderson, que dentro de su gestión de modernización creó el premio LOEWE FOUNDATION Craft Prize, además de memorables colecciones y variadas colaboraciones para el Salone del Mobile de Milán.

Quizá uno de sus gestos más visibles fue la búsqueda por unificar la familia de perfumes de LOEWE. En 2016 dio el puntapié inicial con el lanzamiento del 001 Man y Woman, inspirados en nuevos comienzos y en “la luz liminal de la mañana siguiente”. Previstos para ser usados hasta mezclados, dieron la pauta de lo que se venía para LOEWE: frasco de vidrio rectangular y transparente, tapón de madera y sobre todo un nuevo branding con las fotos del naturalista devenido fotógrafo alemán Karl Blossfeldt, que se dedicó a retratar plantas con fines de estudiarlas y al hacerlo se convirtió en leyenda, sobre todo a partir de 1928 con la publicación de su libro Urformen der Kunst (Las formas originales del Arte).

Las fotografías en blanco y negro de Blossfeldt, bajo la visión de Anderson, se convirtieron en el sello único de las fragancias de LOEWE, que en 2019 comenzó el proceso de reconvertir el packaging de todas ellas con sus retratos botánicos. La visión inclusiva de Jonathan Anderson para LOEWE como una marca cultural de espíritu libre con una identidad ecléctica y prismática conectada a los ámbitos del arte, la artesanía, la cultura popular y la naturaleza se extendió al mundo de los perfumes, a las ocho familias de fragancias LOEWE que han sido recodificadas internacionalmente con un nuevo diseño de frasco en una gama de colores vivos que, juntos, crean un arcoíris botánico. Las imágenes de la campaña son del fotógrafo y cineasta Tyler Mitchell, colaborador de LOEWE desde hace años. La serie de fotografías resultante celebra la personalidad, la emoción y la artesanía, mostrando los Perfumes LOEWE como una experiencia multisensorial en la que el color, el olor y la identidad son uno.

LOEWE + Couture

A través de sus representantes en Uruguay, fuimos contactadas con una propuesta de ensueño: representar algunas de las familias de perfumes LOEWE con rostros locales. Inspirándonos en la campaña de Mitchell pero adaptándola a la naturaleza autóctona e invernal, invitamos al talentoso fotógrafo uruguayo Francisco Supervielle a retratar a la diseñadora Agnes Lenoble, el director audiovisual Santiago Forteza, la diseñadora gráfica Rina Burgos, el artesano en madera Krikor Abrahamian y la diseñadora de interiores Pilar Gomensoro.

En uno de los primeros días del invierno nos trasladamos a la Estancia Taranco, patrimonio histórico nacional situado sobre una gran extensión de tierra lindera con el Río Santa Lucía, al noroeste de Montevideo. Entre ceibos, estrellas federales, robles, magnolias japonesas y otras maravillas naturales plantadas con el diseño de Charles Thays, vivimos una jornada inolvidable.

Aquí les presentamos los perfiles de cada uno y las fragancias que representaron:

 

Rina Burgos + 001 Woman

Rina es una diseñadora gráfica feminista nacida en Colonia, Uruguay.

Vive en Montevideo desde el año 2012, estudió la Licenciatura en Diseño Gráfico en la Escuela Nacional de Bellas Artes y al día de hoy se desarrolla estudiando cerámica en la misma institución. Trabaja como diseñadora gráfica freelance, tiene un proyecto personal de arte activista que pueden ver en @poster.png y forma parte de la colectiva de mujeres y disidencias feministas del campo del diseño en Uruguay @disenadoras.uy.

Sin saber que sería una de sus pasiones, se fue adentrando en el mundo del diseño gráfico que hoy, además de su modo de vida, es también su forma de expresión, donde aplica su visión feminista y con perspectiva de género: “creo que cumple un rol muy importante en la cultura y la sociedad e intento aplicarlo de manera responsable”. Y más allá de la tecnología, rescata el valor de lo analógico a la hora de diseñar, aspecto que pudo desarrollar en la Escuela Nacional de Bellas Artes.

La música es una gran fuente de inspiración: ha materializado la gráfica de varios proyectos musicales y se empodera con la presencia de artistas como Nathy Peluso.

A LOEWE la conoció antes que nada por su comunicación -”me parece fresca y alucinante. Cuando descubrí los aromas y el concepto de poder mezclar varias fragancias para crear una nueva me flasheó”.

 

Santiago Forteza + 001 Man

Con el boom de la industria audiovisual en Uruguay, uno que no paró de trabajar fue Santa Forteza, director audiovisual que conocemos desde sus coqueteos con los filmes de moda alrededor de 2011. De comerciales a series para televisión, hoy el trabajo lo lleva por el mundo.

A los 10 años, sin embargo, su sueño era hacer videoclips para artistas que veía en MTV, y luego tocó el turno de fashion films. Con el paso del tiempo se dio cuenta de que detrás de estas fantasías estaba la necesidad de narrar historias, contagiar emociones o hacer pensar al espectador. Hoy se vincula con el cine desde la profundidad y la ansiedad a la vez: no hay momento en que no vea una película y se entusiasme para querer realizar una. 

El amor está presente en su trabajo siempre: “en cada trabajo intento dejar un mensaje de amor, concientizar al espectador por un mundo mejor y expresar mis ideales y mis valores. Me he dado cuenta que en la mayoría de las piezas artísticas tanto en shortfilms o videos musicales está la muerte de por medio y creo que es mi manera de recordar las ganas de vivir la vida al máximo cada día”.

En cuanto a inspiraciones, la visión estética y conceptos cinematográficos de las fotografías “Hustlers” de Philip-Lorca DiCorcia representan una gran influencia; así como los músicos que inspiran su trabajo día a día, como Miles Davis o Slash: “el mix de el jazz y el heavy metal son una cadencia de mi expresión entre intelecto y locura”.

 

Krikor Abrahamian + LOEWE 7 Cobalt

Krikor nació en Montevideo, Uruguay. Se crió en un balneario lejos de la ciudad, entre árboles, médanos y calles de ripio. “Vivíamos en una casa típica de playa, de tejas y con postigos de madera blanca, con un gran fondo de frutales plantados por mi abuelo. Mi infancia se define entonces con palabras como: laguna, paseo en bote, siestas bajo el manzano, playa, arena, arroyo y monte”.

Con su proyecto Estudio Ka, en el que trabaja piezas de diseño de madera, se consagró como un poeta de la materia prima. “La madera está viva. Después de aserrada y ya trabajada, ella sigue interactuando”, enuncia Krikor, que se considera un artesano, un diseñador, un creativo. Su vínculo con el diseño es completamente intuitivo y emocional, partiendo de la base de que su estudio representa un espacio donde experimenta y aprende: “se me da mejor diseñar y construir de forma intuitiva sintiendo y fluctuando entre el caos de no tener nada claro y la seguridad de que al final encuentro el camino”. 

En cuanto a artistas que lo influyen, Krikor nombra al diseñador italiano Vincenzo de Cotiis y al escultor japonés-estadounidense Isamu Noguchi.

Recuerda perfectamente cuando conoció a LOEWE por primera vez: fue a sus 27 años en la feria El Rastro de Madrid, buscando piezas vintage, y dio con un pañuelo y una billetera que le encantaron y además le llamaron la atención por lo bien que estaban realizados y que se mantenían. “A mi eso me fascina y deja claro lo que es hacer las cosas bien, de calidad y pasión”. 

 

Agnes Lenoble + Agua Ella

Agnes Lenoble es un nombre único en la moda uruguaya, porque su mirada y su esencia artesanal también lo son. Hija de la artista Ana Arocena, creció descubriendo “la belleza única de despertar todos los días y poder hacer lo que más me gusta: crear. Todo comenzó en 2015. Una invasión de colores, formas, tamaños y variedades de piedras meticulosamente cuidadas, almacenadas en diferentes tipos de cajas, más de cinco tipos de pinzas alrededor, un libro “La Biblia de los cristales” y flores frescas. En ese preciso momento fundé Agnes Lenoble, la marca”.

Agnes L es una marca dedicada al diseño y fabricación artesanal de accesorios. La moda es una más de las manifestaciones estéticas que le interesan. “Lo que más me mueve es la belleza en bruto, nada que sea pretencioso y sí muy natural”. Su grifa incorpora la experiencia de los oficios rurales tales como la talabartería y crea prendas que van tan bien en la ciudad como en el campo, que son locales e internacionales a la vez. En cuanto a los materiales, los elige nobles, tales como las piedras semipreciosas uruguayas, el cuero y la guampa, entre otros. Trabaja con artesanos y dice que cuando eso sucede se nota que ahí estuvo la mano de una persona, “es un aura”.

Esto mismo le sucede con LOEWE, marca que admira en su expresión auténtica y artesanal. Con su propia marca busca alcanzar algo muy similar: “mi objetivo al diseñar consiste en exaltar y ensalzar la belleza de lo imperfecto. Explorar el arte, trabajar los oficios, empoderar los valores culturales”.

 

Pilar Gomensoro + Aura Pink Magnolia

Pilar creció entre Montevideo y Punta del Este, en un mundo de arte y estética. Sus estudios secundarios la volcaron hacia un diploma internacional de arte, que marcó para siempre su manera de ver el mundo. Recibida de Diseñadora de interiores, viajó a Europa para una experiencia laboral. Hoy se desempeña en un estudio de arquitectura y diseño ubicado en São Paulo y Punta del Este, donde desarrolla proyectos internacionales. 

“Habitamos espacios desde que nacemos”, reflexiona en torno a su vínculo con el diseño de interiores. “Siempre tuve curiosidad por el espacio que habitaba y lo analizaba, ya sea un restaurante, una sala de espera, o la casa de alguna amiga. Hoy sigo buscando experiencias en espacios que me generan curiosidad y enriquecen visualmente”. Para su trabajo, además, busca agregar conceptos visuales fuertes que sean tan armónicos como llenos de personalidad. En cuanto al diseño de mobiliario, intenta aportar una voz contemporánea, sensual y lúdica.

Lo artesanal está muy presente en los procesos de trabajo: “Pensar un espacio de cero proyectando una visión que nace a partir de un bagaje visual y de experiencia que trae el diseñador en su inconsciente; eso no se puede automatizar”. 

Pilar admira a Daniel Arsham y Virgil Abloh, “dos artistas/diseñadores contemporáneos que entrelazan varias disciplinas del arte visual y la comunicación. Cada uno tiene su estética muy marcada, seguirlos me inspira y conecta con lo que sucede en la actualidad”. 

Con respecto a LOEWE, marca que conoce desde hace años, la atraen el “color, la actitud, la personalidad y la artesanía en perfecta elegancia”.

El arcoiris botánico de LOEWE está disponible en Uruguay en las Perfumerías Todo.