Como desde hace varios años, el foco del streetwear de abril se corre de la calle para centrarse en el desierto de California. Coachella, que en 2016 acaba de terminar su primer fin de semana y continúa el 22, 23 y 24 próximos, es EL festival más esperado del hemisferio Norte, y trabaja fuerte para serlo: un lineup increíble -que este año incluye a Ellie Goulding, SIA, Calvin Harris y Guns N’ Roses- se suma a una infraestructura sorprendente (hola, rueda gigante) y fiestas más que interesantes para volver a este desierto un oasis de expresión durante dos fines de semana. Y desde BlogCouture lo sabemos de primera mano, porque tuvimos la enorme fortuna de asistir a Coachella de la mano de Levi’s en 2014, ¿se acuerdan?

Desde sus comienzos en 1999, la moda de los 70 ha vuelto por cuatro días cada año en este festival, emblema del boho por excelencia. Se trata de una ideología free spirited, liberal, traducida en un estilo etéreo, de flores, crochet, flecos, sombreros de ala ancha y cutoffs de jean. Solo que esta moda, que se ha mantenido por 17 años en la cápsula del festival, a su vez se ha vuelto un aspiracional que tiene lugar todo el año. Si no pregúntenle a marcas como Free People, que comenzaron con líneas para festivales y para convertirse en embajadoras del estilo. O a H&M, que desarrolló la línea H&M Loves Coachella (¿qué habrá sucedido con buscar piezas originales o vintage, verdad?). Y ni que hablar de grifas como Hunter o Teva, vueltas al ruedo gracias a influencers que deciden volver a usarlas en el marco del festival.

Coachella se ha convertido en un streetstyle con un valor como el de cualquier semana de la moda. Los diseñadores pagan altas sumas de dinero para que ciertas celebridades se pongan sus prendas, y varias marcas están creando fiestas alrededor del evento musical, con imágenes e infraestructura instagram-friendly. Varias marcas dependen de estos jóvenes etéreos y venden esta imagen care free.
En sus 17 años, Coachella ha acogido looks icónicos que han marcado tendencia:

Mischa Barton/ Sienna Miller en Coachella
Mischa Barton/ Sienna Miller en Coachella, Pinterest
Isabel Lucas/ Gigi Hadid en Coachella
Isabel Lucas/ Gigi Hadid en Coachella, Pinterest
Kate Bosworth/ Kendall Jenner en Coachella
Kendall Jenner / Kate Bosworth en Coachella, Pinterest
Rosie Huntington/ Zoe Kravitz en Coachella
Zoe Kravitz / Rosie Huntington en Coachella, Pinterest

Las paletas pastel, los cortes holgados y prendas livianas, combinadas con accesorios impactantes como el de Kendall Jenner o face art hacen de la indumentaria de Coachella una con impronta propia. A pesar de que las cosas también cambian un poco: las coronas de flores, emblema del festival hasta hace poco, parecen estar siendo reemplazadas por los chokers de los 90s, tal como lo confirmó Taylor Swift en su Instagram.

Sin embargo, la moda de los festivales no nació con Coachella: desde el legendario Woodstock, hasta los contemporáneos como Glastonbury, les traemos algunos de los looks que han impactado a lo largo de los años.

Woodstock girls
Woodstock, Pinterest

 

Mujeres en Woodstock
Mujeres en Woodstock, Pinterest

 

Woodstock, Janis Joplin
Woodstock, Janis Joplin, Pinterest

Estos looks que se han vuelto leyenda y actualmente volvieron a ser moda, se remontan a Woodstock en 1969. Las capelinas, los lentes redondos y espejados, los flecos: el maximalismo se mimetiza con el boho.

Kate Moss en Glastonbury
Kate Moss en Glastonbury, Vogue
Florence Welch/ Emma Watson en Glastonbur
Emma Watson / Florence Welch en Glastonbury, Pinterest
Kate Moss/Alexa Chung en Glastonbury
Alexa Chung / Kate Moss en Glastonbury, Pinterest
Poppy Delevigne en Glastonbury
Poppy Delevingne en Glastonbury, Pinterest

El estilo para Glastonbury es un poco más invernal e incluye botas por tratarse de un predio muchas veces embarrado, pero el estilo casual chic se implementa de igual manera. Se pueden encontrar estampados peculiares como el de Florence Welch, un look más boho como Poppy Delevingne o un estilo minimalista pero atrevido como Kate Moss.

El asfalto y la cotidianidad admiran y anhelan la perfecta unión de música, moda y libertad que se respira en estos días de escape. ¡Que vivan los festivales!