Ante la octava edición de Desafío MOOS, el concurso de Tres Cruces que acerca diseñadores y estilistas para premiar la creatividad aplicada a la materia prima del shopping, podemos afirmar que ya se ha convertido en un clásico. El concurso tiene dos instancias -una relacionada a la moda e indumentaria y otra al escaparatismo- comenzó 2019 con un desafío relacionado con el Día de la madre por el que los y las participantes debían crear dos looks, uno pensado para una madre y el otro para su hija.

El ganador en esta ocasión fue el diseñador y vestuarista Nicolás Kahrs, estudiante y docente de la EUCD, que fue amadrinado por Tati Jurado, y se hizo con $ 10.000 en órdenes de compra. Además, el premio incluía esta producción en Couture, que ya hicimos con la ganadora de MOOS 2018 y esperamos que también se convierta en clásico, porque disfrutamos del desafío de armar los looks más cancheros del invierno con la propuesta del shopping.

Para darle vida a los looks trabajamos con la modelo y bailarina Melanie Rodríguez y la fotógrafa Rossina Salsamendi, una fija en Couture últimamente con la que adoramos colaborar, en uno de los mejores espacios de fotografía que conocimos: Casa Arbus. El makeup y pelo fueron de Jorge Cruz, y miren lo que hizo con esas trenzas…

Las claves del invierno 2019 para encontrar en Tres Cruces:

  1. El blanco total

Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture

Es la versión del monocromo pero en blanco, donde se admiten diversos tonos y texturas (incluyendo off white y cremas). Claro que idealmente debería ser lavarropas-friendly, pero pocos looks quedan tan chic y, lo mejor de todo, es muy probable que tengamos varias prendas en el armario como para componerlo. Acá lo complementamos con una chaqueta de denim capitoneado, un bucket hat o sombrero pescador (no se van a ninguna parte) y lentes de montura blanca y forma gatuna, que nos recuerda a los 90s.

+ Jean blanco, $ 1.990, Uniform + Camisa blanca bordada, $ 3.290, Levi’s + Chaqueta denim capitoneada, $ 2.890, Lolita + Sombrero pescador, $ 550, Symphorine + Aros, $ 299, Symphorine + Lentes de sol, $ 690, Symphorine+ Botines de textura víbora, $ 4.390, Pasqualini

 

2. Traje sastrero

Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture

Bueno, ya saben que juramos por los poderes del traje sastrero femenino. En este caso, se relaja en una tela tejida a cuadros, pantalón pinzado y con cinto acorde; y se combina con un sweater tejido en uno de los colores claves de la temporada, el lila. Las botas, una versión tejana con componente de taco estructural, van por fuera.

+ Chaqueta cuadrillé, $ 1.290 y pantalón cuadrillé, $ 1.090, Allie + Sweater lila, $ 1.490, Daniel Cassin + Botas tejanas, $ 7.290, Pasqualini + Aros, $ 290, Symphorine

3. Vestido de las praderas

Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture

Ya habíamos anticipado que estos vestidos modestos representan un nuevo modo de rebeldía. Pero, más allá de su gesto, nos encanta y queremos que se quede por un largo rato. La clave para no parecer Heidi de los Alpes es el styling: hay que generar tensión introduciendo elementos más callejeros, como una puffer jacket o campera de plumas (o “plumíferos”, como le dicen en España); botas y accesorios bien cancheros.

+ Vestido con hilos de lúrex, $ 1.890, Daniel Cassin + Campera de plumas, $ 3.390, Uniform + Botines, $ 1.699, Lolita + Aros, $ 190, Allie + Collar, $ 390, Piece of Cake

4. Aires universitarios

Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture

Esta tendencia nos permite utilizar a destajo algunos de nuestros colores favoritos: rojo, azul y blanco, combinados en diversas proporciones. De siluetas simples y clásicas con cierto aire naïf, las rayas y la pana nos trasladan a los campus de las películas y a los años 70, con el toque actual de una textura engomada.

+ Jumper de pana, $ 1.190, Piece of cake + Sweater de algodón, $ 1.290, N+ + Pilot engomado, $ 2.290, Daniel Cassin + Botines rojos, $ 2.190, Bottero en Stadium

5. Full animal print

Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture

No es para tímidas, pero el animal print en sus diversas versiones está arrasando. Entonces, ¿por qué no hacer la gran Su Giménez y llevarlo al máximo? Lo interesante de este conjunto es que se puede usar como tal para generar mayor impacto, o por separado y combinado con básicos. Los accesorios dan los toques urbanos: una pashmina de color intenso (veremos mucho al naranja) como turbante, una riñonera cruzada, caravanas de carey y botines blancos completan el costado más de tendencia.

+ Chaqueta, $ 2.090 y pantalón animal print, $ 1.590, Uniform + Botines blancos, $ 1.990, Daniel Cassin + Riñonera, $ 890, Symphorine + Aros, $ 190, Symphorine + Pashmina, $ 599, Symphorine

 

6. Clásicos cancheros

Foto: Rossina Salsamendi para Couture
Foto: Rossina Salsamendi para Couture

Paso número 1: invertir en un buen abrigo, largo, de líneas simples, de un color interesante y sobre todo 100% lana. Paso número 2: quitarle la formalidad con un jean clásico -el 501 funciona siempre, en este caso usamos uno masculino-, una remera de aires setentosos y unas zapatillas deportivas tipo dad shoes. Paso número 3: agregarle un elemento más “arreglado” con una cartera tipo vintage y aros dorados. Paso número 4: salir a la calle y arrasar.

+ Tapado de lana, $ 3.192, The Urban Haus  + Jean 501, $ 2.990, Levi’s + Remera con ribete, $ 1.690, Levi’s + Cartera con asa, $ 999, Symphorine + Dad shoes, $ 1.190, Piece of Cake + Aros, $ 190, Allie

Sobre la edición 2019 del Desafío MOOS y Nicolás Kahrs

Para elegir a la persona ganadora el jurado, integrado por Andrea Menache, Lucía Brocal, Matilde Pacheco, Varina De Cesare y Victoria Zangaro se basó en cinco criterios sobre los cuales fueron evaluados los diez finalistas: creatividad del concepto, impacto visual de los outifts, valoración de las tendencias de moda, adecuación al desafío planteado y la defensa expuesta por cada participante.

Los looks de Nicolás (30 años), denominados Opuestas Complementarias, captaron la atención del tribunal tanto por su originalidad, lo llamativo de sus colores como por la disposición y conjugación de los elementos elegidos.

Para que conozcan más a este casi egresado y docente de EUCD oriundo de Dolores, Soriano, le hicimos unas preguntas:

¿Cómo comenzó tu romance con el diseño?

Comencé a coquetear con el diseño desde muy pequeño. A los cinco años realizaba artesanías en arcilla, barro y alambre de figuras humanas, pero siempre le daba una especial atención a lo que los cubría, lo que los vestía, creándoles intrincados y “raros” atuendos, y quedando fascinado de cómo un pedazo de tela o arcilla podía modelar un cuerpo y sacarlo de su forma original.

El flechazo fatal ocurrió una tarde de verano, en mi adolescencia, mirando un programa conducido por Victoria Zangaro, en el cual mostraban colecciones finales de egresados del CDI (actualmente EUCD), y justo mostraron el trabajo de la diseñadora Rosa Oliveto. Llamé a mi madre y le dije, ¡quiero estudiar esa carrera en ese lugar!

Nicolás Kahrs en acción. Foto cortesía Tres Cruces

Creciste en Soriano. ¿Cuáles fueron tus influencias?

Dolores-Soriano fue mi cuna, donde está mi familia, que siempre fue mi mayor influencia y cable a tierra.

Mi madre trabajó 45 años en una empresa textil, donde aprendí mucho sobre marcas y principalmente sobre la calidad de los materiales y sus características. Siempre la vi detrás de la máquina de coser y observaba cómo de un pedazo de tela inerte se generaba algo espectacular. A mis abuelas también me tocó verlas con sus manos realizando verdaderas obras de arte, ya sea en la costura o en el tejido a mano. De mi abuelo Bonifacio (como mi segundo nombre), que nació en 1916, aprendí el fino arte de la talabartería y el trenzado gaucho, también de ahí heredé mis destrezas manuales.

¿Y cuáles son hoy tus principales influencias a la hora de crear?

Alexander McQueen, Iris Van Herpen, Mugler, Lady Gaga, BlackPink y podría seguir… A la hora de crear y con estos titanes como referencia busco dejar un mensaje, que se entienda que como sociedad y humanidad estamos mal, pero dejando en manifiesto y por sentado que TODOS somos parte de la solución y en nuestra unión y comprensión de las cosas, ahí radica el éxito.

¿A qué apostaste con los looks de Moos? ¿Cuál fue el desafío más importante?

Aposté 100% al color y a la mezcla de materiales, mi propuesta se llamaba Opuestas Complementarias, y utilicé el azul y naranja como mis armas de batalla, ya que cromáticamente son opuestos pero complementarios, utilizando para cada look un color predominante pero con detalles del otro.

Tanto la denominación de mi propuesta como la elección de cada prenda estaba sujeta a la premisa que nos dio Tres Cruces para la realización de este reto, ya que debíamos representar a una madre y una hija, entonces apoyándome en lo cromático generé una analogía entre las madres y las hijas, opuestas Y complementarias.

¿Qué aprendiste de la experiencia del concurso?

Del concurso aprendí que uno tiene aprovechar las oportunidades que se presentan y confiar en sí mismo defendiendo hasta el final su visión de las cosas, siendo consecuente y firme con lo que uno dice y muestra. Me quedé feliz con la calidad humana y profesional tanto de mis compañeros como del equipo de Tres Cruces, y en especial de la madrina que me tocó, Tati Jurado, que desde el momento cero me conquistó con su energía, optimismo y sus ganas de apoyarme en todas mis locuras y ocurrencias.

Pueden conocer más del trabajo de Nicolás, que actualmente se desempeña como ilustrador, vestuarista y encargado de escenografía de Carnaval y publicidad, aquí.