Foto: Santiago Colinet para Couture.

No hay mujer que de chica no le haya robado ropa a su madre. Todo empieza como un juego, de “querer ser como mamá”, probándonos zapatos cinco talles más grandes y un abrigo que nos llega a los tobillos. En la adolescencia, sin embargo, se vuelve práctico: en esa etapa las madres siempre tienen un guardarropas más nutrido (y con joyas de otras épocas). Cuando llegamos a la juventud/adultez, sin embargo, no hay una excusa. Por más que nuestros propios placares tengan todo lo que necesitamos para vestirnos en el día a día, no hay nada como tomarle “prestadas” un par de prendas a mamá. Incluso los regalos también se piensan con doble función, para ella y para mí (la que esté libre de pecado que tire la primera piedra).

Y, en ese sentido, los gamulanes son perfectos para el uso compartido: es una pieza que completa el look lo suficientemente versátil para adaptarse a distintos estilos, edades y tipos de cuerpo. Si el tapado es un clásico del invierno, el gamulán se ha convertido en su contendiente más canchero, que al igual que los pantalones de cuero aportan la medida justa de rebeldía y rock and roll, sin necesidad de andar en Harley. El único riesgo de compartirlo, es que las dos lo quieran usar todos los días.

Jochi Presno con gamulán Charlotte de Pasqualini. Foto: Santiago Colinet.

Anticipándose a la nueva popularidad del gamulán, Pasqualini lanzó una colección cápsula, que junto a las camperas de cuero y los pañuelos, busca complementar a los clásicos zapatos y carteras de la marca, para crear un estilo de vida. Son tres modelos: uno oversized, uno fitted y un chaleco, que vienen en cognac, negro, beige y metalizado. “Los marrones y negros se adaptan más al día a día mientras que el metalizado lo pensamos más para la noche, para complementar los zapatos de charol de la colección”, explicó Lucía Quagliotti, diseñadora de la marca, a Couture.

Para probar nuestra teoría de que el gamulán es LA prenda para compartir con mamá, tomamos una pieza de cada uno de los tres modelos de Pasqualini e invitamos a la modelo Jochi Presno a que los luzca con su mamá, Susana -con la que comparte una preciosa energía-. Ambas fueron retratadas por el fotógrafo Santiago Colinet.

Susana con gamulán Charlotte. Foto: Santiago Colinet.
Foto: Santiago Colinet.
Jochi Presno con Gamulán Pasqualini. Foto: Santiago Colinet.
Jochi y Susana. Foto: Santiago Colinet.
Foto: Santiago Colinet.
Foto: Santiago Colinet.

Si pensaron que el metalizado era más juvenil, se equivocaron, porque miren qué canchero le queda a Susana.

Susana con chaleco Madison. Foto: Santiago Colinet.
Jochi con chaleco Madison. Foto: Santiago Colinet.
Jochi con chaleco Madison. Foto: Santiago Colinet.
Foto: Santiago Colinet.

Los gamulanes de Pasqualini están a la venta en los locales de la marca y en su página web.