Hace unas semanas estuve en Vila Madalena, un barrio de São Paulo totalmente trendy y seductor. Las calles suben y bajan de manera abrupta, las flores se mezclan con las vitrinas de los diseñadores de vanguardia. La feria de alimentos propone su mix de sabores tradicionales. Las paredes intervenidas con enormes graffiti coexisten con antiguos locales de cocina brasileña, que muestran con orgullo los cien años que realmente tienen.

¿Cuáles son las razones por las que una zona se convierte en tendencia? Esto me hizo repasar el proceso de “gentrificación”, ese proceso que genera una corriente de moda y diseño donde antes existió un barrio más. Esa transformación hizo que en una zona como Palermo Viejo surgiera la movida más intensa que Buenos Aires experimentó en las últimas décadas. En New York, Williamsburg fue la avanzada para transformar una zona “olvidada” de Brooklyn en espacio de creación, arte y -sin duda- en un mercado emergente.

Vila Madalena | Foto: whotalking
Vila Madalena | Foto: whotalking

Y la gentrificación tiene algunas claves. Surge en una zona de construcciones viejas, sin reciclar, en general alejadas de las zonas céntricas; allí, donde los valores inmobiliarios son más baratos y la historia todavía está intocada, comienzan a establecerse los avanzados de una movida “alternativa” -diseño, artistas plásticos, gastronomía, música, gente joven que sale de lo tradicional-. A partir de esa etapa, grupos cada vez más numerosos fluyen hacia la “nueva” zona, hasta culminar el proceso con la irrupción de algunas marcas reconocidas y transformarse -finalmente y a despecho de algunos- en un espacio atractivo para públicos masivos.

Estas zonas tienen puntos en común, y tal vez su éxito expresa el cruce entre varias tendencias.

En primer lugar, la mezcla es tendencia: en estas zonas se mezcla lo viejo y lo de avanzada, la comida tradicional con la moda vegana, el diseño de autor con los vecinos lavando el auto, las tiendas de los diseñadores con el atelier donde trabajan. También los bares que son a la vez galerías de arte o los espacios que, además de ropa o accesorios, “venden” un estilo de vida. Estamos en un tiempo de “híbridos”.

A la vez, se respira autenticidad; hay casas viejas de verdad, muchas de ellas en medio de las obras de reciclaje. En Vila Madalena la feria de alimentos no está “producida” para generar un impacto sino que, simplemente, “es”. Así como es, así se deja ver. Y ya sabemos que en nuestro tiempo de superproducciones, nos atrae lo genuino: ser auténtico es tendencia, lo distendido es tendencia. Y estas zonas transmiten un aire distendido, un poco desprolijo e indolente.

Esta esencia vieja y auténtica está intervenida, a cada momento, por el arte y sus diferentes expresiones. Si São Paulo es una de las capitales mundiales del graffiti, Vila Madalena se destaca por una enorme cantidad de obras: el arte urbano se expresa allí con fuerza y vitalidad. Y, sabemos, el arte urbano es tendencia en todo el mundo. La clave es “intervenir” los espacios, reapropiarnos de la ciudad, incorporando diseño a los rincones de siempre: incorporar una nueva mirada sobre lo viejo. Incluso se ha extendido en diversas ciudades la idea de hacer arte en espacios abandonados, capturando las huellas del tiempo como parte de un escenario nuevo. Esto pasa en Palermo Viejo, y pasa también en Williamsburg o en el Meatpacking District.

New York | Fotos: Natalia Jinchuk
New York | Fotos: Natalia Jinchuk

Aparecen otras tendencias que habitan la zona: todo el movimiento slow está representado allí por diseñadores que trabajan con materiales naturales. Hay textiles pintados a mano, linos, algodones y procesos de teñido artesanal. Y la clave es que estos materiales y técnicas son parte de propuestas de alto diseño, no solamente en las prendas sino en los locales. Hay esmero y profesionalidad. En Vila Madalena Fernanda Yamamoto presenta un local en el que la estética del espacio es tan atractiva como la del producto que ofrece. Myfots muestra la frescura y calidad del diseño emergente. Storvo propone la irreverencia y el juego en las estampas. Y hay muchos más.

Fernanda Yamamoto frente a su tienda en Vila Madalena y su última colección Inviernos 2014 | Fotos: Oficina de estilo y fernandayamamoto.com.br
Fernanda Yamamoto frente a su tienda en Vila Madalena y su última colección Inviernos 2014 | Fotos: Oficina de estilo y fernandayamamoto.com.br

Así es el proceso de gentrificación. Montevideo lo está viviendo hoy en la zona de Parque Rodó: el avance de una movida joven sobre un barrio viejo, emprendimientos nuevos mezclados con la vida de la feria, extremando la diversidad y marcando una personalidad propia. La gran pregunta es si tendremos la capacidad de hacer sostenible este proceso, vitalizando espacios tradicionales con fuerza nueva.