María Lee es la mayor de seis hermanos, en una familia que combina sangre paterna coreana y materna argentina. Tiene 31 años y es la cabeza creativa detrás de Panorama, un proyecto que rescata lo mejor y lo más original del diseño de indumentaria argentino y latinoamericano. El último verano apostó a trasladar esa experiencia a Uruguay, con resultados que superaron sus expectativas. Fui a conocerla a su local de Palermo Zoo para conversar sobre el estado de la industria de la moda y conocer su opinión sobre la creación de tendencias, las redes sociales y qué precio se paga por ser distinto en un mercado que parece funcionar a base de la uniformidad.

Asegura que no compra nada en un shopping desde la adolescencia, que su forma de detectar piezas únicas es bajo el método del “cartoneo” y que vale más la pena comprar una prenda buena, original y duradera que tres prendas de poliéster en una cadena de fast fashion. En esos conceptos radica el espíritu del trabajo y del estilo personal de esta joven porteña que sabe exactamente dónde está parada y que construyó un modo alternativo de consumir y pensar la moda.

Panorama Buenos Aires. Foto: María Lee.

¿Qué motivó la creación de Panorama?

Panorama nace como una reacción frente a una forma homogénea de pensar la moda, y como una manera de rescatar diseñadores argentinos que no tienen nada que envidiarle a los de afuera. Mis mentores fueron los creadores de Opening Ceremony, una tienda multimarca que fue muy importante en la tendencia del streetwear en los Estados Unidos. El proyecto consistió en la curaduría de una colección argentina que incluyó a más de 50 diseñadores nacionales que pudieron exportar sus productos a Estados Unidos, Japón e Inglaterra.

El objetivo fue armar una silueta argentina con todos los elementos que teníamos a nuestro alcance. En el proyecto participaron diseñadores del under, de alta costura, marcas establecidas y artesanos de la Feria de Mataderos. El resultado de esa combinación fue una estética gauchesca-latina-callejera, porque que en esa mixtura se condensaba la identidad del ser nacional rioplatense. Esa experiencia fue un sueño hecho realidad para mí.

Da la sensación de que le va mejor a las marcas que replican las tendencias de afuera, las que están en los shoppings, que a las que proponen un diferencial. ¿Cómo se ubica Panorama frente a este escenario?

Creo que replicar las tendencias de afuera las convierte en eso, en marcas. No van a lograr representar el espíritu o la cultura de un país, que es lo que yo creo que debería hacer la moda, sino que simplemente se mueven alrededor del dinero. No digo que esté mal inspirarse en lo que hacen otros, porque de eso se trata la vida misma, pero también es importante crear un camino propio. Mi idea de lujo tiene tiene que ver con materias primas de alta calidad, materialidad noble, trabajo artesanal y elaboración de técnicas, no con ponerse algo con una etiqueta enorme con el nombre de otro.

Personalmente, nunca fui una persona de shopping. En la adolescencia me encantaba la mujer argentina que representaba Paula Cahen D’Anvers, pero paralelamente me interesaba la ropa de mi abuela, el estilo de mi viejo, el under, la noche, el punk, y cualquier corriente que se propusiera desafiar el statu quo.  

Panorama Buenos Aires. Foto: @agucarman

¿Cuáles son los criterios a la hora de seleccionar la oferta de Panorama?

Calidad y materialidad, antes que nada. Tela, hechura y calce. Yo me pruebo las prendas y voy personalmente a visitar a cada proveedor en su taller, a conocer los procesos de producción y la forma de trabajo. Me parece interesante buscar a esas personas que hacen lo que yo considero interesante, entablar un vínculo real con ellos y acercarles este universo tan rico a mis clientes.

Me importa tocar los géneros y darme cuenta de la presencia de la ropa. Además, presto atención a lo atemporal. No creo en el concepto de liquidación o descuento porque es un concepto que incita al consumo per se y no al consumo por gusto o necesidad, para mí lo importante es comprar algo que dure y no estar preso de las tendencias. Veo una uniformidad en la oferta en moda, y Panorama tiene otros tiempos, la relación con los proveedores es distinta, hay una relación personal y eso es una de las cosas que más disfruto de mi trabajo, los vínculos que entablo.

Panorama Buenos Aires. Foto: María Lee.

¿A qué público o tipo de consumidor apunta esta forma de entender la moda y el consumo?

Personalmente me interesa un público más consciente y participativo. Como podría ser, haciendo un paralelismo, el público del cine independiente frente al cine pochoclero o mainstream, un público que se cuestiona y que cuestiona a la industria. Sería lo opuesto al público del entretenimiento masivo, como podría ser el público de Netflix. Me da la sensación de que, al repetir siempre los mismos formatos, con temporadas definidas, se neutraliza y homogeniza toda la creación cultural. No hay espacio para lo distinto, para el cuestionamiento.

Las redes sociales y el universo digital tienen una presencia importantísima en el mundo de la moda actual. ¿Qué le interesa comunicar a Panorama en ese sentido?

Tengo claro que no me gustan los modelos ni el culto a la modelo. Por eso tratamos de no utilizar rostros ni cuerpos que definan un tipo de persona y armamos collages poniendo especial atención en las prendas. Me cuesta mucho utilizar las típicas herramientas de marketing porque no me siento identificada con ellas. Hay decisiones que se fueron tomando instintivamente pero con el tiempo se convirtieron en el sello de nuestra marca, como que el logo de Panorama sea casi imperceptible o que el local no tenga marquesina. Me interesa que la comunicación refleje la idea de que lo que importa es lo que está adentro.

Otro ejemplo: no me gusta regalar cosas, porque conozco el esfuerzo que conlleva a un diseñador la producción de una pieza. Por ese motivo prefiero relacionarme con personas que puedan apreciar esto. Creo en el anonimato y en la igualdad de trato entre todos mis clientes, no me interesa exponer a quienes sean bellos o exitosos desde un estereotipo establecido. En Panorama son todos iguales.

Argentina en Opening Ceremony de NYC. Foto: María Lee.

¿Entonces cualquiera puede ser consumidor de Panorama?

Lo que digo es la marca no promueve un formato de persona específico, sino que apuesto a que cualquiera que se identifique con la marca se acerque y se sienta bienvenido. No me gusta bajar la línea de quién tiene que ser mi consumidor sino a la inversa. Nuestro equipo de ventas trata de satisfacer la necesidad de nuestros clientes y muchas veces buscamos cosas específicas para aquellas personas que lo requieran porque propongo un trato personalizado. Tampoco me siento una voz autorizada para decir qué y cómo.

El diseñador de Off-White y reciente incorporación como director creativo de Louis Vuitton, Virgil Abloh, dijo en una entrevista que las tiendas físicas están en camino de desaparecer. ¿Coincidís? ¿Adónde creés que se dirige el modelo de comercialización de moda en Argentina y Uruguay?

El mundo online funciona porque parece ser más económico pero para mí es más efímero. Yo creo en la construcción real de las cosas, necesito ver y tocar y el universo online es demasiado técnico, no hay calidez ni relación y eso es algo que detesto de la modernidad. No me siento identificada con este movimiento hacia la predominancia de lo virtual que se está dando en general. Otra vez, siento que el mundo corporativo marca un camino pero que con cierto coraje uno puede armar su propio camino.

No ambiciono con tener mil tiendas sino que prefiero concentrarme en tener una sola buena a la que pueda prestarle la atención requerida e ir mejorando a medida que vaya aprendiendo porque creo en el crecimiento orgánico de las cosas. El crecimiento de Panorama está muy ligado a mi crecimiento y a mi convicción personal. Creo que la ambición desmedida te lleva a estandarizar los procesos recibiendo inversiones que se pagan sacrificando la identidad e independencia que es por lo que lucho todos los días de mi vida. Yo fui creciendo de a poco y respeto ese proceso de construcción de una clientela fiel que durante estos 6 años fue valorando eso.

Panorama Manantiales. Foto: María Lee.

¿Alguna vez te “inspirás” en Instagram?

Si, pero lo consumo a mi manera. En Instagram me gusta ver a la gente y no a las marcas. No me identifico con las fiebres, como pasa ahora con Gucci, por ejemplo, porque me da la sensación de que son construcciones de las grandes corporaciones. Esa forma de interpretar la moda no tiene nada que ver conmigo ni con Panorama.

En Argentina los precios de la ropa son disparatados en relación a otros países. De hecho, muchos argentinos viajan a Chile para comprar barato. En ese sentido, las grandes cadenas de fast fashion se posicionarían cómodamente en un mercado como el nuestro. ¿Qué creés que pasaría con la industria local? y ¿Porqué es tan cara la ropa en Argentina?

No me siento amenazada por esa posibilidad. Por un lado me parece terrible que las cadenas de fast fashion generen condiciones espantosas de trabajo para la gente, pero por otra parte sé que existe la opción de mejorar esas condiciones laborales y que la moda se democratice para todos. En el caso de Argentina, me parece una crueldad abrir las puertas a estas marcas habiendo tantas fábricas en nuestro país que trabajan para este tipo de consumo como las tiendas en la calle Avellaneda, en el barrio de Flores. Deberíamos hacer foco en mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y mantener las puertas cerradas ya que estamos hablando de mismos precios y prendas pero con distintas marcas.

¿Cómo pueden causar furor en Argentina tiendas como Forever 21 o H&M? Para mí es un indicio de lo mal que estamos a nivel cultural. Las personas que consumen de esa manera participan de un círculo vicioso que está dictado más por angustia de consumo que por un interés en la ropa o en la moda. También observo que mi generación está entrando en razón, que ya fuimos al shopping en otro momento y ahora estamos tomando conciencia de que no vale la pena pagarle a una marca el alquiler de su local. Estamos más interesados en los procesos de producción y apostamos a una compra más consciente, la ropa vintage y antigua, el diseño de autor o tiendas conceptuales como Panorama.

María Lee en Panorama Buenos Aires. Foto: @agucarman

¿Cuál es la situación del diseño independiente en Uruguay? ¿Qué similitudes y diferencias tiene respecto de Argentina?

Uruguay está creciendo muchísimo y creo que es un muy buen momento para la industria de la moda siempre y cuando sepan mantener una identidad. Si respetan la idiosincrasia uruguaya en lugar de apostar por la tendencia, les va a ir muy bien. El camino puede ser arduo y difícil pero el resultado a largo plazo tendrá frutos culturales y económicos, como pasó con JT, por ejemplo.

Vienen de un modelo de negocios de shopping hegemónico y hace poco empezaron a surgir marcas que reaccionan a eso y ofrecen cosas distintas. Creo que si uno es diseñador debe concentrarse en eso, el problema es cuando el diseñador prioriza la ganancia económica y su propuesta empieza a perder identidad.

Panorama Buenos Aires. Foto: María Lee.

¿Por qué elegiste Uruguay para desembarcar con Panorama?

Decidí apostar por Uruguay porque creo que todo el mundo debería proveerse localmente. Una iniciativa como Panorama Manantiales puede ser el puntapié inicial para que surjan nuevas marcas y locales que promuevan la industria uruguaya genuinamente. Me parece ridículo, teniendo tantas similitudes culturales, importar una remera de Argentina a Uruguay, no solo por el encarecimiento de la prenda después de atravesar las barreras aduaneras sino también por la polución y el desgaste al medioambiente que eso conlleva.

También es cierto que cuando las marcan forjan su identidad y se usan materias primas locales nobles y técnicas únicas, sí vale la pena exportarlas porque no reemplazan a otra marca. Lo que exportamos con Opening Ceremony es un ejemplo de eso, eran cosas que no existían en otras partes del mundo, piezas únicas de producción nacional.

A una persona que le interesa el diseño de moda pero consume marcas de shopping, ¿qué firmas de diseño independiente le recomendarías para aproximarse a lo mejor de nuestra industria?

¡Les diría que vayan a Panorama! Ahí está todo lo mejor de este momento en Argentina. Nada está ahí al azar, es una selección muy específica de lo que yo considero imprescindible.

 

Panorama Store funciona desde 2012 y está ubicado en República de la India 2905. Abre de lunes a sábado de 10 a 21 hs.

Pueden seguir a la tienda en Instagram en @panoramastore y a la encantadora María en @marialeety

Las marcas que están o que han pasado por Panorama Buenos Aires son:

Abril Pereyra Lucena, Africanat, Agosto, Ailin Cohen, Ale Sly, Amores Trash Couture, Anastasia Mónaco, Andrea Urquizu, Animaná, Anushka Elliot, Aracano, Astruza, Ay Not Dead, Bandoleiro, Barrilete Cósmico, Bastardo, Belén Amigo, Blackmamba, Blue Sheep, Boerr Yarde Buller, Bolazo, Cabinet Oseo, Camille (Chile), Candelaria Perez (Chile), Carolina Muller, Chwala, Clovis, Comunidad Pilagá, Comunidad Qom, Crude, Dandelion & Burdock, Deleon, Desastreria, Dubie, Eme Ve, Esmeralda Ulloa, Fabian Zitta, Facha, Félix, Flocking Birds, Florencia Tellado, Gabriela Horvat, Garza Lobos, Ginger & Co., Greenpacha, Guido Mocasines, Guido Talabartería, Hombre Lobo, House of Matching Colours, Inés Robbio, Jessica Kessel, JT, Juan Gatti Home Collection, Juan Hernandez Daels, Julieta Grana, Jungle Vi Ai Pi, Ladrón de Guevara, Latón, Le Bas, Lena Martorello, León Varela, Lonval, Lucila Iotti, Lumay, Made in Chola, Magnolia, Male Kelsey, Manaro, Manto, Marcelo Burlon County of Milan, María Eugenia Solis, Maria Pryor, Matías Hidalgo, Maydi, Mila Kartei, Mishka, Mixtos, Nam, Nod, Nous Etudions, Officine D.I., Oldi, Oss Haus, Pablo Bernard, Pamela Vega, Paula Avila, Polonia Cruz, Poroyan, Posco, Priscila Estrada, Ranji Ya Manji, Redondo Frydman, Roma Renom, Romero, Rosma Apodaca (Paraguay), Rueda, Saralegui, Sarasola, Schang Viton, Sette, Siwani, Soifer, Solana Finkelstein, Susi Hammer, Talitha, Tatschke, Them, Topper, Tramando, Urenko, Vanesa Krongold, Vendaval, Vernna, Walk or Run, Zito.

Las marcas que están o que han pasado por Panorama Manantiales son:

Ag.Urioste, Alium, Ana Livni, Calmo, Caro Criado, Comas, Damen, Don Báez, Estudio Null, Gaia, Gabriela Morador, Gaudería, Hina, Homini, Inés Ott, Karin Piwinica, Milo, Mandinga, Manos del Uruguay, Margo Baridon, María Lasarga, Marina, Milagros Bonasso, Mutma, Pastiche, Paz Pittaluga, Pecar, Petra, Puro Punto, Rotunda, Sabrina Tach, Santo Mar, Savia, Sifrina, Sza Sza, Timbo, 3 mundos, Zarvich.