Ilustración: Martín Azambuja

Aunque a veces no lo parezca, Montevideo es una ciudad joven. Por eso, frente a otros puntos de nuestra costa, como Punta del Este y Colonia del Sacramento, la capital uruguaya siempre quedó un poco relegada en el plano turístico. Pero el carácter de segundón pertenece al pasado: hoy Montevideo floreció para convertirse en esa ciudad vibrante y encantadora que nos da orgullo mostrar. Gracias a la energía de jóvenes emprendedores, cada año suma más propuestas de tendencia internacional, y de esta manera ha ganado fans tanto locales como internacionales. Si no, lean el artículo que hizo New York Times al respecto. Este cambio viene acompañado de una transformación del papel de la juventud uruguaya, cada vez más talentosa y apasionada. Por eso, de la mano de Mercedes Benz y su campaña Grow Up, que enfatiza en el nuevo rol activo de los jóvenes adultos que evolucionan (y revolucionan) rompiendo todo preconcepto que se tiene de ellos, celebramos el crecimiento de Montevideo con esta #GuíaCouture de los circuitos más interesantes de la capital.

Foto: Ricardo Saporta.

Circuito CIUDAD VIEJA

Con su cercanía al Puerto, el encanto del Montevideo antiguo y la cantidad de edificios estatales y oficinas que concentra, la Ciudad Vieja recibe un flujo muy importante de personas, sobre todo de lunes a sábados. Gracias a la mezcla de los públicos, se han instalado distintas propuestas gastronómicas de gran valor sobre la peatonal Sarandí, como el joven Ceibo y el ya clásico Estrecho, favoritos entre el público que trabaja en Ciudad Vieja; o Jacinto, el restaurante de la chef argentina Lucía Soria (anteriormente mano derecha de Francis Mallmann), ideal para celebrar una ocasión especial. Alrededor de Jacinto fueron apareciendo otros interesantes jugadores como Mercado Verde, perfecto para el antojo vegano. En la esquina, llegando a la bella plaza Zabala, los montevideanos somos más felices comiendo los bowls de ensaladas poderosas y fresquísimas de Gabbs (por allí pasaron los Gorillaz en su visita). Las tapas como en Madrid son terreno de Toledo, mientras que las Irenes (una venezolana y una rosarina) hechizan con su cocina en el instagrameable Santé, abierto también los sábados para un muy mentado brunch. Muy cerca del Solís despliega su encanto La Pasionaria, que recibe a sus visitantes con una propuesta de restaurante, regalos y a veces exhibiciones. A la lista se le suma un nuevo clásico: La Farmacia Café, el más cool de Montevideo, montado en una bellísima farmacia antigua y con el sello de calidad del café hecho por baristas puros y duros. Por la noche, y aunque haya mutado con los años, La Ronda, cuna de vinilos y poetas, estará siempre en nuestra lista.

Foto: Instagram (@cafelafarmacia).
Foto: Santé café & cocina.

Ciudad Vieja también es donde se concentra la gran variedad de sitios culturales, entre los que se encuentran el Centro Cultural España (gran referente de la escena cultural y artística de la ciudad), el Museo Romántico, el de Artes Decorativas, el Gurvich, el Torres García y el MAPI con su interesante café, justo frente a al atelier Ana Livni, precursora del diseño local y la moda lenta. Además, en este circuito podemos disfrutar de dos sitios clásicos para los amantes del arte escénico: el Teatro Solís y sus imperdibles propuestas internacionales; y el Auditorio Nacional del Sodre, donde se puede apreciar la propuesta de talentosos artistas del país, incluyendo el Ballet Nacional del SODRE. Cuando el tiempo abunda, se puede parar a vichar ejemplares por las librerías más auténticas de la ciudad: Linardi Risso (que tiene una curaduría impecable de libros latinoamericanos nuevos y antiguos), Más Puro Verso y La Lupa. Otra propuesta muy interesante, en ese sentido, es la de Alma Histórica Boutique Hotel, sede de actividades culturales de distintos países y organizador de tours de diseñadores locales. Si se quiere sumar un poco de compras, la peatonal Sarandí también se ha consolidado como circuito e incluye marcas de diseño local como Rotunda, entre varias otras opciones.

Museo de Artes Decorativas. Foto: MEC.
Rotunda Ciudad Vieja. Foto: Rotunda.

Circuito BARRIO SUR/PALERMO

Una zona que ha repuntado en los últimos años y que parece continuar un proceso de rejuvenecimiento es la de Barrio Sur y Palermo. Con una fuerte impronta de la cultura uruguaya gracias al desfile de Llamadas que se desarrolla en el área, muchos eligen transitar por las calles de estos barrios en busca de nuevas propuestas que reúnan las tendencias con la cultura uruguaya. Ejemplo de este tipo de lugares es Cebollatí 1326 y su espectacular brunch de fin de semana. También está la novedad de Amorín Provisión, con una pequeña pero deliciosa selección de platos. Pero el real impulsor de la zona fue el adorable Candy Bar, que recuperó un viejo bar del barrio y lo transformó, con escuela española, en un punto de encuentro de deliciosa comida y algunos de los mejores tragos de Montevideo (además de brunch de domingos al mediodía). Y si de clásicos hablamos, el chivito del Bar Tinkal es una institución que además mira al mar.

De salida o de llegada, la Cinemateca Uruguaya, icono cultural montevideano, proporciona, con su curada cartelera, un programa perfecto en la zona.

Foto: Candy Bar.
Llamadas en Barrio Sur. Foto: Youtube.

Circuito PUNTA CARRETAS/PARQUE RODÓ/CORDÓN

A pesar de ser visto por muchos como “el barrio del Shopping”, hoy Punta Carretas alberga distintas propuestas de diseño que están llamando la atención del público, como Rotunda, Pacta, Black & Liberty, Casa Solano, Telma, Zurra y Caro Criado.

Muy cerca, sobre 21 de Setiembre, una ruta que comienza cerca de la esquina con Juan Benito Blanco incluye Positano, VDamiani, T_i_e_n_d_a, Srta Peel y Gau, entre otras. En una caminata de 10 minutos se puede llegar al barrio Parque Rodó y visitar el Museo Nacional de Artes Visuales, con las exhibiciones más completas y atractivas y, ahora, con un espacio de café abierto por los expertos en el tema: The Lab Coffee Roasters.

Existen ya clásicos para almorzar y/o cenar por Punta Carretas como Philomène y La Dulcería de Xime, que reinan a la hora del té; Sumi Sushi, que aporta la cocina japonesa-uruguaya más auténtica; La Lupita -amor a la mexicana- y La Pulpería, la clásica parrillada con pocas mesas que es la elegida por locales y turistas en igual medida y donde nuestra editora una vez compartió barra con Franz Ferdinand (la banda). Para tragos y hamburguesas, el bar más chic es Bardot, que también incorporó delicioso menú diurno. Del desayuno hasta la noche, por su lado, la esquina de Hoy Te Quiero está en constante movimiento y siempre volveremos por sus bagels rellenos.

t_i_e_n_d_a Punta Carretas. Foto: Instagram (@t_i_e_n_d_a)
Foto: Instagram (@hoytequiero).

De todos modos, si hablamos de propuestas gastronómicas, el circuito de Parque Rodó-Cordón se gana el corazón de Couture, con opciones muy diferentes pero todas atractivas. EL sitio para almorzar es Escaramuza donde esperar no es un problema: podríamos pasar horas revisando sus estanterías de libros amorosamente seleccionados. Para conseguir mesa conviene ir temprano o hasta pasar del desayuno al almuerzo. Si no tenemos suerte, Baker’s Bar abre ahora al mediodía, aunque la noche allí se pone con algunos de los mejores tragos de la ciudad. Y si no migramos hacia Mercado Ferrando, una plaza gastronómica que, luego de una gran expectativa, a fines de 2017 finalmente llegó para sacudir al barrio (y justo antes de su apertura fue el marco perfecto para el lanzamiento de la campaña de Grow Up de Mercedes Benz). El mercado reúne distintas propuestas locales en un ambiente distendido y de celebración, y atención que abre de lunes a lunes desde el desayuno hasta la cena.

Para un almuerzo más formal, recomendamos la cocina de Sucré Salé, en la encantadora casona de la Alianza Francesa, aunque si nos dieran a elegir nos quedaríamos con sus exquisitas opciones para el té o su brunch de fin de semana. Otra novedad que nos trajo 2017 es La Tostaduría, que funciona como HQ de Café Nómade, una barra de café de especialidad que está en los espacios más cancheros de la ciudad. Y si el tiempo es bueno y la elección es comer de manera distendida, disfrutando del hermoso Parque Rodó, recomendamos pasar por el Club del Pan y devorarse uno de sus “zukulentos” sándwiches o llevarse el pan más rico de la ciudad, elaborado artesanalmente a partir de masa madre. 

Foto: Escaramuza.

La noche se puede terminar bailando la mejor música de la escena local en Río Café & Club, frente a la rambla y al lado del Parque Rodó. Si en cambio la música se prefiere en vivo, el mítico sótano de Inmigrantes (ex Paullier y Guaná, otro viejo bar recuperado) alberga los shows de varios de los artistas musicales uruguayos contemporáneos más destacados y además una cocina tipo mediterránea de buenos ingredientes. El jazz y el ambiente más bohemio se concentran en El Mingus, que además ostenta su propia grapamiel, bebida icónica de la noche montevideana.

En cuanto a actividades dominicales, varios montevideanos comienzan sus domingos con un paseo bien céntrico: la feria de Tristán Narvaja. Ahí se puede encontrar literalmente de todo, pero nuestra oferta favorita son las antigüedades y los tesoros de coleccionistas, como la clásica tienda art déco sobre la calle Tristán Narvaja. Si de ropa vintage se trata, Espartaco Ropería tiene siempre joyas escondidas y rota muchísmo su mercadería. 

Foto: Mercado Ferrando.
Inmigrantes Bar. Foto: Instagram (@inmigrantesmvd).

Circuito AGUADA/TRES CRUCES

Lo que era una zona apartada del circuito turístico hoy concentra varios lugares imperdibles para extranjeros y locales. Empecemos por el renovado Mercado Agrícola de Montevideo, que es tanto un sitio para comprar productos frescos a precios competitivos como un paseo en sí mismo, ofreciendo desde distintos frutos secos a cervezas artesanales, libros y espectáculos públicos, en su mayoría gratuitos. Por su parte, la fábrica recuperada que se ha convertido en un paseo imperdible para los amantes del diseño local es Sinergia Design: un mall independiente que reúne las marcas de diseño más atractivas junto a música, comida y recreación para niños. Abre de jueves a domingo, y los fines de semana se pone con el brunch, así como con diversas ferias, sesiones de vinilo y activaciones.

Después de las compras se puede parar por el Espacio de Arte Contemporáneo, que además de su calendario de exhibiciones tiene propuestas musicales súper interesantes. Y si de música se trata, no puede faltar La Trastienda, una sala de música que ha recibido a artistas internacionales que los uruguayos ni imaginábamos llegar a recibir.

Sinergia Design. Foto: Sinergia.
Seu Jorge en La Trastienda. Foto: Instagram (@latrastiendamvd).

Circuito PRADO

Alejado de la franja costera y por ello también un reducto más “para entendidos”, no hay mejor destino que el Prado para encontrar la tranquilidad en la ciudad, rodeado de verde y de arquitectura,. En este barrio se concentran tres espacios imperdibles para cualquier amante de los jardines: el Jardín Botánico, el Rosedal y el Jardín Japonés. Si bien todos se caracterizan por su tranquilidad, cada uno invita a hacer cosas diferentes. El Jardín Botánico es ideal para un desenchufe de fin de semana e ir con amigos a charlar o hasta hacer un picnic y conocer flora autóctona, mientras que el Rosedal es el elegido por varios fotógrafos (profesionales y amateurs) para sacar fotos. Por su parte, el Jardín Japonés es perfecto para un día recreativo improvisado, ya que al estar ubicado dentro del predio del Museo Blanes, se presta para una doble dosis de cultura. Y si bien la naturaleza y el arte siempre son un placer, no hay mejor complemento para un paseo que un rico café y el mejor del barrio está en Cafetto Prado.

La arquitectura del Prado es de las más lindas de la ciudad. Foto: Wikicommons.
Museo Juan Manuel Blanes. Foto: Instagram (@einshel__)

Circuito POCITOS/ BUCEO

Si bien es el barrio donde se concentra la mayor parte de la población montevideana, Pocitos presenta el encanto de tener distintas caras según las calles que se atraviesa. Una de las principales atracciones para los extranjeros es la rambla de Montevideo. Lo ideal es recorrerla desde el Parque Rodó hasta Buceo, caminando o en bici, y parar a disfrutar del paisaje en ciertos puntos, como en Trouville para ver la increíble arquitectura del Castillo Pittamiglio; sentarse en los banquitos de Kibón o hacer una parada espontánea en el Museo Oceanográfico.

A la vuelta, uno puede parar en el Hyatt Centric y elegir entre sus propuestas gastronómicas, como el Restaurante Plantado, Moderno Bar y Deli para merendar. Si se busca comer a un precio más accesible, recomendamos pasar por Sinergia Food Spot para seleccionar entre la variedad de sabores -entre los que están los mejores sándwiches de la ciudad. Hola, Futuro Refuerzos-, o si uno tiene antojo de hamburguesa recomendamos degustar las de BurgersRudy Burgers. Sushi True es, por su parte, el garito del sushiman Dany Sadi para los que valoran un buen sushi.

Foto: Facebook Hyatt Centric Montevideo.
Futuro Refuerzos. Foto: Álvargo Gargiulo para Futuro.

Circuito PUNTA GORDA/CARRASCO

Punta Gorda y Carrasco se caracterizan por la tranquilidad y belleza de la vegetación que rodea a la zona. En Punta Gorda se encuentra el punto estratégico para ver el atardecer más hermoso: la Plaza Virgilio, donde ir con el mate es casi obligatorio. Y ya sea para almorzar, merendar o cenar, Credo Café es uno de los preferidos de la gente del barrio. Ya más hacia Carrasco, estar en contacto con la naturaleza es casi obligatorio. Por eso Lavender, que funciona como tea room y vivero, es un clásico donde almorzar o tomar el té rodeados de verdes (con la posibilidad de llevar alguna plantita para casa). Otra alternativa es ir a La Linda -versión montevideana de la panadería de Manantiales- y disfrutar en su jardín de una comida riquísima con sello artesanal. Para quienes gustan de un café de excelente calidad, La Madriguera Café es un lugar pequeño pero con mucha personalidad. Con otra impronta está Alquimista Bistró & Hotel, un petit hotel de seis habitaciones en una clásica casa de Carrasco, que además sirve de restaurante, salón de té y sitio para eventos. La gran novedad gastronómica de 2017 en el barrio es Manzanar, heredero del estilo Mallmann y La Huella, que se sitúa frente al Sofitel. Abre mediodía y noche y conviene reservar o si no elegir sentarse en la barra y degustar alguno de los tragos de la coctelería canchera. El propio hotel Sofitel -antiguamente Hotel Casino Carrasco, obra arquitectónica de la década del 20 de los paisajistas franceses Thays y André- puede ser el lugar donde seguir la noche. Y no podemos dejar de mencionar clásicos de Carrasco como Café Misterio, piedra angular de la gastronomía de la ciudad, con la interesante cocina del chef Juan Pablo Clérici; o el mítico Bar Arocena, donde -dicen los que saben- se come uno de los mejores chivitos del país.

Sofitel Casino Carrasco. Foto: Wikimedia Commons.
Foto: Instagram (@carocriado).

A la hora de las compras, Carrasco se ha transformado en un centro más que interesante, que incluye tiendas sobre Arocena como Magma, Caro Criado, Rapsodia, Pecarí, o Rotunda y Sabrina Tach (estas últimas en el mall); además de VDamiani y Telma sobre Rostand (y ya que estamos, un chocolate de Mariapasión no se le niega a nadie), o Madame Hibou y T_i_e_n_d_a en otras calles paralelas. Por su parte, un favorito Couture es Casa Banem, una “boutique de tentaciones” con objetos de decoración y textiles, moda, blanquería y plantas, en una casa con un maravilloso jardín que forma parte del patrimonio histórico de Carrasco. Hay que estar atentos, además, a los calendarios de eventos callejeros como el festival gastronómico Degusto o Paseo Rostand.

¡Montevideo, qué lindo te veo!

Para que se ubiquen y armen sus propios circuitos, les dejamos el mapa de la #GuíaCouture de Montevideo: