La entrega de los premios Oscars, esa instancia que amamos y odiamos en partes iguales. Por un lado es la mayor fiesta del cine, donde se reúnen las principales estrellas y talentos de la industria, que aprovechan la ocasión para vestirse de gala y hacernos soñar con sus vestidos. Pero siempre deja sabor a poco. Las elecciones tanto en vestimenta como en galardones por parte de la Academia, suelen ir a lo seguro. En cuanto a moda reinan las grandes maisons, siluetas clásicas, maquillajes sutiles y colores sobrios en lugar de las elecciones arriesgadas. No hay desastres ni polémica, pero tampoco hay emoción. Tal vez pedimos demasiado, pero teniendo en cuenta las maravillas que ofrece el universo de la moda, es una pena que no puedan trascender de la mano de una celebridad el nicho de quienes siguen las pasarelas.

Más allá de eso, no podemos negar que cubrir la alfombra roja nos encanta y por eso anoche nos divertimos compartiendo nuestros favoritos en Twitter e Instagram de la mano de L’Oréal Paris. Aunque casi toda la diversión se termina a la hora de la ceremonia, que cada vez se vuelve más monótona.

Pero lo bueno es que lucha feminista volvió a ser el centro de atención: quedó claro que hay cosas que las mujeres -y la industria- ya no van a tolerar. Taraji P Henson se lo hizo saber a Ryan Seacrest, acusado de abuso sexual, que “el universo tiene una forma de cuidar a las buenas personas”. Emma Stone se lo recordó a la Academia cuando enfatizó que este año “cuatro hombres y Greta Gerwig hicieron maravillosas películas”. Casey Affleck -acusado de violación- lo confirmó al negarse a dar el premio a Mejor Actriz, siendo suplantado por Jennifer Lawrence y Jodie Foster. Daniela Vega, actriz trans chilena, hizo historia al recibir el galardón de Mejor Película Extranjera y entregar otro premio y Frances McDormand remató la jornada cuando invitó a todas las mujeres presentes a pararse y hacerse visibles, como parte esencial de la industria. Son tiempos de cambio.

 

Y todos estos cambios sociales y políticos también se vieron en la moda.

Belleza sin edad

En una industria tan obsesionada con la juventud, tal vez lo más rupturista que sucedió en la alfombra roja es que mujeres mayores de 70, como Jane Fonda, Helen Mirren, Agnès Varda y Rita Moreno hayan lucido increíbles sin importar su edad. A los 80, Fonda -embajadora de L’Oréal- deslumbró con un vestido Balmain blanco y Mirren, a los 72 lo hizo lo propio con un Reem Acra que resaltaba sus ojos azules. A la hora de ponerle onda, hubo dos que se ganaron todos los premios: Rita Moreno con un vestido que usó en la misma entrega hace 56 años y la documentalista Agnès Varda demostrando a los 89 años que Gucci no es solo para millennials.

Jane Fonda. Saoirse Ronan. Foto: Getty Images.
Helen Mirren con Reem Acra. Foto: Getty.
Agnès Varda en Gucci. Foto: Vogue.
Rita Moreno con el vestido que usó en 1962. Foto: Getty.

El reinado del pelo corto

En Uruguay sigue costando que las mujeres se animen al pelo corto, pero las chicas de Hollywood se encargaron de hacer lo mejor para convencernos. Saoirse Ronan- una de las más bellas de la noche- eligió una melena a la altura de la nuca, Greta Gerwig lo acortó aún unos centímetros más, al estilo parisino, y Margot Robbie se quedó con el ya clásico long bob. Es momento de una nueva visión de lo que es la femineidad.

Saoirse Ronan. Foto: The Coveteur.
Margot Robbie. Foto: Shutterstock.
Greta Gerwig. Foto: Shutterstock.

Lo puramente estético

Aunque estos aires de cambio estén dominando la conversación -¡y nos encanta!- no podemos dejar de comentar los looks, que a fin de cuentas es lo que nos obsesiona.

De 0 a 100 en maquillaje

Para las conservadoras, el reinado del nude nunca pasa de moda. Pestañas bien resaltadas con una buena máscara, labial a tono y poco más alcanzan para estar preparada para un close up como Allison Williams. Si quieren subirle un poco más el volumen, siempre es una buena estrategia ir por el clásico labial rojo o darle una vuelta de tuerca con el anaranjado como Eiza González. Igual nos quedamos con las que van por algo más osado como Lupita Nyong’o con su delineado metalizado o Zoey Dutch con sombra roja y labios a tono.

Allison Williams. Foto: Getty.
Zendaya. Foto: Vogue.

Lupita Nyong’o. Foto: Getty.
Zoey Dutch. Foto: Getty.

Los vestidos

Volúmenes

Si hablamos de moda, uno de los mejores momentos de la noche fue cuando pisó la red carpet Nicole Kidman con un vestido Armani Privé de ensueño.Sin duda la clave entre las mejores vestidas fue el jugar con los volúmenes. El moño en la cintura le da volumen en el lugar indicado y convierte el tradicional corte sirena en algo un poco más divertido. El color y la tela, impecables. Saoirse también jugó con el recurso del moño oversized para transformar el corte clásico de su Calvin Klein en un vestido digno de la ganadora de un Oscar -aunque no haya sido el caso, pero ya va a llegar-. Danai Gurira nos enamoró con un vestido de la diseñadora uruguaya Gabriela Hearst, en un tono perfecto para contrastar con su piel, y Paz Vega se la jugó con un Christopher Bu que amamos -¡el detalle de los bolsillos es todo!-.

Nicole Kidman en Armani Privé. Foto: Getty Images.
Saoirse Ronan en Calvin Klein. Foto: Getty Images.
Danai Gurira en Gabriela Hearst.
Paz Vega en Christopher Bu. Foto: Getty.
Zendaya en Giambattista Valli. Foto: Getty.

Los caballitos de batalla: blanco, nude y metalizados.

Los blancos y nudes por algo son clásicos de los Oscars, nunca fallan. Y si se combinan con algún brillo, aún mejor, son los favoritos del público. En esta categoría nuestra favorita fue Laura Dern con un Calvin Klein que nos da ganas de casarnos para poder usarlo.

Después del blanco y el nude, los metalizados vienen ganando popularidad en las últimas ceremonias, posicionándose como un nuevo clásico. Es interesante porque es una suerte de power dressing -vestirse para empoderarse-, que recuerda a las armaduras. Así se visten las heroínas en 2018. Jennifer Lawrence, por ejemplo, estaba muy Katniss en Los Juegos del Hambre.

Margot Robbie con Chanel. Foto: Getty Images.
Laura Dern. Foto: Getty Images.
Thimoteé Chalamet fue el hombre mejor vestido con este traje blanco de Berluti. Foto: Getty.
Phoebe Waller en Vionnet.
Gina Rodríguez en Zuhair Murad. Foto: Getty.
Allison Williams en Armani Privé.
Lupita Nyongo en Versace.
Gal Gadot en Givenchy.
Jennifer Lawrence en Dior.

Colores intensos

Desde las trincheras de Couture somos fanáticas del color y no vamos a negar que entre tantos beiges y blancos, cuando vemos una Viola Davis de rosa intenso aplaudimos -aunque sea de Michael Kors que no nos gusta tanto, ella siempre deslumbra-. Empezando por el clásico rojo, pasando por el rosa y el anaranjado, todo parece indicar que la paleta que hay que manejar es la de los colores cálidos en su máxima saturación.

Allison Janney en Reem Acra. Foto: Getty.
Meryl Streep en Dior.
Samara Weaving en Schiapparelli.
Viola Davis en Michael Kors. Foto: Getty.
Daniela Vega con vestido de Maria Lucia Hohan con joyas Chopard.
Greta Gerwig en Rodarte. Foto: Getty.

¿A ustedes cuál les gustó más?