Hoy en día el bronceado es un asunto polémico. Por un lado, apenas empieza el calorcito y la temporada de mostrar piel, nos dan ganas de estar doradas y, por otro, somos conscientes de que exponerse prolongadamente al sol hace mal -acelera el envejecimiento de las células y es el principal causante del melanoma-. Entonces entramos en una contradicción, ¿cómo logramos ese tono dorado de forma saludable? La respuesta es sencilla, con autobronceante.

L’Oréal cada vez tiene más y mejores productos para esto y por eso nos mandaron un kit con las novedades de la marca para esta temporada. Nos dividimos para probarlos y este fue el resultado.

La experiencia de Natalia (@hollynat)

No hay que ser una persona muy observadora para saber que el sol y yo no somos íntimos amigos. Esto no quiere decir que le rehuya obsesivamente, pero nunca salgo sin factor 50, y cuando sé que voy a estar un largo rato al aire libre, uso sombrero. Esto no siempre fue así: mi adolescencia en los años 90 constituyó una serie de episodios de quemaduras, ampollas e ainda mais en pos del tan ansiado bronceado. Por suerte me liberé (no saben todo el tiempo que se gana cuando el objetivo no es broncearse) y me amigué con mi piel nívea :p

Foto: @hollynat

Sin embargo, es cierto que el aspecto saludable que da el bronceado me sigue atrayendo. Enter: bronceador sin sol. Los experimenté con poco éxito en esa misma época que estar blanca significaba estar out (ay, las manchas naranjas, ay, el olor) y no quise volver a intentarlo. Hasta ahora, que L’Oréal París me desafió. Probé con dos de sus productos de la línea Sublime Bronze, que salió con toda la fuerza y es perfecta para hacer la transición entre la piel de invierno y la hora en que hundamos los pies en la arena.

El Serum Extraordinario es un suero dorado que me atrajo por ser para el rostro y tener ese brillo que es lo que todas queremos ahora. Lo hice después de la ducha, del jabón de limpieza y el tónico, y antes de la hidratante y maquillaje. Se aplica muy fácil y se seca rápido, y a las dos horas ya notás algo. Esa misma noche mi marido me dijo que “estaba radiante”: punto para el serum. Me lo apliqué dos días más seguidos -se sugieren 3-, fui conservadora pero me quedé contenta con el resultado.

Para el cuerpo, enseguida “canté” el Spray Cuerpo Bruma, que es en aerosol -alabado sea-. Lo apliqué después del baño, con la piel seca, sobre las piernas, que es siempre, al menos para mí, la parte del cuerpo más difícil de broncear. El resultado es interesante, sin ser agresivo. Solo hay que tener cuidado con rodillas y tobillos, porque tienden a concentrar demasiado producto. Pero, en general, puedo decir que mi percepción de los autobronceantes cambió para bien.

Los productos usados por Natalia.

La experiencia de Alejandra (@alepint)

Nunca me voy a olvidar el día anterior a mi graduación en el que, de la noche a la mañana, la mitad de mis compañeras aparecieron de un color anaranjado intenso producto de un bronceado en aerosol. Por eso, siempre le temí a los autobronceantes, pero, por suerte, el año pasado probé la bruma de L’Oréal París y me quedó clarísimo que los tiempos han cambiado -y sí, pasaron casi 10 años-.

Foto: @alepint

En esta oportunidad elegí testear el gel autobronceante de textura fresca y lo que puedo adelantarles es que cumple con todas sus promesas. La primer genialidad es que sirve tanto para rostro como para el cuerpo, así que es ideal para las que quieren resolver con un solo producto todo el asunto.

Su aplicación es súper sencilla y no hay forma de fracasar -la bruma, por ejemplo, es un poco más arriesgada-. El primer paso es preparar la piel, para eso hay que limpiarla (yo me lavé con un exfoliante físico) y luego usar un hidratante sin aceites, para lo que es perfecto el gel Hydra Genius de L’Oréal París. Si se va a usar en el cuerpo es importante poner bastante crema en las áreas más secas, como codos, rodillas y tobillos. Luego viene la aplicación del autobronceante en sí, que se usa como cualquier otra crema. Las únicas precauciones que hay que tener es la de esparcir bien para que no quedan manchas, sobre todo en esas zonas más secas, y lavarse bien las manos después.

Lo que más me gustó de este gel autobronceante de textura fresca contiene exfoliantes químicos AHA que ayudan a eliminar las células muertas y dejan la piel híper suave. Además no quedan manchas y se usa casi como una crema más. Yo también me la apliqué dos días seguidos y el resultado fue un glow post vacaciones, sin las vacaciones. Sobre todo cuando agregué un poco de rubor a la cuestión, dando la sensación de que acababa de volver del sol y un highlighter.

Gel autobronceante de L’Oréal Paris.

Ahora sí, estamos listas para recibir el verano.