Las reinas y princesas ya no son lo que las historias de Disney nos hicieron creer. La realeza de la nueva era está conformada por mujeres modernas que marcan el paso de las tendencias mundiales a la hora de vestir: Letizia Ortiz con su estilo de mujer sobria, moderna y profesional, Charlotte Casiraghi como musa de Gucci, Kate Middleton y las prendas de Zara que se agotan en cuanto ella las usa, y la nueva adquisición de la realeza británica, Meghan Markle, con su estilo working girl. Estas jóvenes son muestras vivientes de que los corsets, los miriñaques y las coronas quedaron en la historia.

De la pantalla al Palacio de Buckingham

Fortune Magazine

Cuando en noviembre el príncipe Harry anunció su compromiso con la actriz de la serie Suits Meghan Markle, ella lució un estilo muy descontracturado y natural con un tapado blanco por encima de la rodilla de solapas grandes. El diseño es de la firma canadiense Line the label, y cuesta 627 dólares. Aunque, por ahora, la única forma de conseguirlo es anotarse en la lista de espera y rogar que la firma decida relanzarlo.

Esta no es la primera vez que una elección de estilo de la nueva princesa inglesa dispara las ventas. Cuando Meghan comenzó a usar asiduamente un bolso de Everlane, una marca californiana enfocada en en los básicos de calidad, también hubo lista de espera para conseguirlo durante semanas.

Si bien las princesas modernas tienen margen de maniobra para jugar con su estilo, el protocolo de la corona le irá marcando el camino con algunas restricciones. En las presentaciones relacionadas a su carrera como actriz solía elegir vestidos más sensuales y escotes. Sin embargo, en las últimas apariciones que hizo junto al príncipe Harry, se impusieron prendas más conservadoras: vestidos lady like, tapados, faldas línea A y colores neutros. Algo del estilo de Kate Middleton se cuela por ahí, aunque con las transparencias de su más reciente retrato con Harry parece haber tirado un poco más de la cuerda.

Meghan Markle junto al Príncipe Harry y su bolso Everlane. Foto: Business Insider
Foto: Kensginton Royal.

Corona de diamantes y fast fashion

Ella también da que hablar con su estilo, especialmente cuando usa ropa con precios cuidados. Durante la primera semana de diciembre el tapado de Zara de 90 dólares con el que apareció la princesa Kate se agotó rápidamente. La duquesa de Cambridge fue captada usando el tapado escocés con una polera, pantalones negros y un bolso de Mulberry. Más british, imposible. No es la primera vez que Middleton combina prendas ridículamente baratas con otras costosas para lograr outfits de ensueño. El golpe de gracia lo dio, sin dudas, en uno de los eventos de la boda de su hermana Pippa, cuando usó un vestido floreado de Zara de 51 dólares.

Durante el último verano europeo también se agotaron un par de pantalones náuticos y unos zapatos de taco cuadrado con estampa escocesa de J.Crew, otra firma low cost por la que Kate muere. Es sabido que la ropa cara no es garantía de estilo, sino que tiene que ver con quien la usa y cómo la combina: una princesa que sabe combinar diseñadores de lujo como Alexander McQueen y Erdem con Zara y H&M, y lucir impecable, no merece más que nuestras reverencias.

Kate Middleton con tapado de Zara de 90 dólares. Foto: Popsugar
Kate Middleton con pantalón y zapatos de J. Crew. Foto: Hoy Magazine

Caballos y caos mágico

A Charlotte Casiraghi la vimos convertirse en la mujer bellísima y elegante que es en la actualidad a través de las revistas de moda y chimentos. A diferencia de las princesas británicas, por las venas de Charlotte corre sangre azul. Hija de Carolina de Mónaco y nieta de la estrella de Hollywood, Grace Kelly, heredó la belleza de ambas y floreció con prestancia y estilo. Pasó su juventud en competencias de equitación, por lo que la vimos hasta el hartazgo en pantalones blancos, botas de montar y chombas de piqué. Pero con la madurez llegó una reformulación del estilo propio y un amor por la propuesta reversionada de Gucci, de la mano de Alessandro Michele. Respetando su clásico look ecuestre, en 2012 fue elegida para representar la campaña Forever now.

Charlotte Casiraghi en la campaña de Gucci, Forever Now. Foto: Design Scene
Charlotte Casiraghi con vestido Gucci. Foto: 9Style

Esta relación amorosa se remonta a los años de Grace Kelly, cuando en una visita con su marido, el Príncipe Rainiero III, a la casa Gucci, la princesa no encontró el fular floreado que deseaba, por lo que la firma le diseñó de manera exclusiva un estampado para ella. Un gesto que demuestra que existen relaciones destinadas a perdurar en el tiempo.

Las fantasías dicen que las reinas y princesas tienen consumos y vidas lujosas: vajilla de porcelana, sábanas de seda, coronas de diamantes y vestidos suntuosos de terciopelo. Pero lo que vemos en realidad es que, como dice la canción de Los Redondos, el futuro llegó hace rato, también para la realeza.