Los smoothies pueden ser una excelente forma de empezar el día, si los hacemos con los ingredientes correctos. En invierno no tientan mucho, pero como ya estamos con un pie en la primavera, les dejo mi fórmula mágica para lograr licuados cargadísimos de nutrientes. Además, algunos tips para que logren esa textura cremosa que los hace tan ricos.

Foto: Vogue.es

 

La fórmula

Base líquida + hojas verdes + banana congelada + fruta + superalimento.

Para obtener un vaso grande sugeriría las siguientes medidas: 250 ml base líquida + puñado hojas verdes + 1 banana congelada + ½ Taza de fruta + 1 o 2 ctas de un superalimento. Esto es una guía, así que pueden omitir ingredientes, agregar nuevos y mover las cantidades a piacere.

La base líquida puede ser jugo de naranja o de otras frutas, leche animal o vegetal, agua de coco, lo que quieran. No recomiendo agua ya que dejaría al smoothie medio insípido.

Hojas verdes: la espinaca y el kale son los que mejor gusto aportan, pero prueben otras opciones y vean cómo queda. Para que las hojas queden bien procesadas, es mejor licuarlas con la base líquida y cuando no se noten pedacitos agregar el resto de los ingredientes.

Banana congelada, el mejor tip que puedo darles. Compren varias bananas, pélenlas y córtenlas en pedacitos. Guárdenlas en el freezer, dentro de un envase bien cerrado para tenerlas siempre listas. Vayan sacando a medida que precisan, y verán la diferencia que hacen en la textura del smoothie.

Fruta, la que quieran. Frutos rojos, ciruela, duraznos, etc… Lo importante es que esté bien madura, porque a nadie le gusta que su licuado quede con pedacitos duros. Lo mejor es optar por las variedades de estación ya que se encuentran en su mejor momento.

Algunos superalimentos pueden agregarse así como vienen (maca, chlorella, espirulina, bayas de goji, açai, cacao), y otros necesitan hidratarse para cumplir su función (semillas de chía, de lino, etc). La dosis diaria de cada uno varía y es recomendable estar informado para adquirir su máximo potencial.

Aparte de todo lo que ya mencionamos, pueden agregarle dátiles sin carozo, manteca de almendras o maní, canela, jengibre, y todo lo que la imaginación dicte.

 

Foto: Vogue.es

 

Equipo necesario

Van a precisar una buena licuadora que pueda procesar bien la banana y otras frutas congeladas, especialmente si piensan agregar dátiles u otros ingredientes que son fibrosos.

Aparte, un vaso grande para llevar su smoothie. Recomiendo uno que tenga tapa y sorbito ancho.

Tips para la consistencia
Ya lo dije, la banana congelada es el mejor aliado de un smoothie cremoso. Si te gusta todavía más cremoso, agregá más banana. Podés probar también agregando media palta, o sustituyendo la base líquida por yogurt.

Foto: Vogue.es

 

Recetas

El de frutos rojos
1 T leche de almendras, o la que prefieran
1 puñado de espinaca
2/3 banana congelada en trocitos
½ Taza frutos rojos congelados
2 ctas semillas de chía hidratadas
Licuar bien la leche con la espinaca, luego agregar el resto de los ingredientes y procesar.

El tropical
1 T jugo de naranja
1 puñado de kale
1 banana congelada en trocitos
½ T ananá
½ T mango
1 cta aceite de coco
Licuar bien el jugo con el kale, luego agregar el resto de los ingredientes y procesar.

El re cremoso
½ T leche coco
½ T leche almendras
½ banana congelada en pedacitos
5 dátiles sin carozo
2 cdas manteca de maní
1 cta aceite de coco
Pizca de canela
Poner todos los ingredientes en el vaso de la licuadora y procesar bien. Si resulta demasiado espeso agregar más líquido.

También pueden ver en mi blog otros tres licuados que me encantan: de remolacha y chía, el clásico de banana + frutilla, y uno cremoso de espinaca y pepino.

Foto: Pexels.com

Espero que les gusten, ¡y después me cuentan cual es su favorito!