Hace unas semanas volví de Milán, donde tuve la oportunidad de asistir a la presentación de Brioni, una de las casas más tradicionales de sastrería italiana. Pasear por las calles de Milán en plena fashion week es una experiencia visual muy fuerte, algo parecido a un viaje nostálgico a los tiempos de Mad Men. Es un momento en el que la sensualidad y la extravagancia de las mujeres pasa momentáneamente a un segundo plano, para descubrir la imponencia de un three-piece suit, la geometría de una solapa, la virilidad de una barba o el sutil juego de un príncipe de Gales.

Pitti Uomo l Foto: The Cut
Pitti Uomo | Foto: The Cut

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Pitti Uomo l Foto: NY Mag
Pitti Uomo | Foto: NY Mag

Coloridos cuadros, lanosos tweeds y espinas de pescado imponen el ritmo de las chaquetas llevadas, en su mayoría, de botones cruzados. Se ve a estos hombres, ya sea resueltamente barbudos o impecablemente afeitados, cultivando cada detalle de su look. Pañuelos de seda, corbatas y sombreros vuelven con cierta nostalgia y a su vez con una refrescante modernidad. Algunos señores impresionan por su irresistible soberbia italiana, otros gentlemen por su discreción anglosajona. Personalmente no puedo negar que hay algo que me resulta fascinante en este juego de formas, de texturas, de actitudes y de códigos sociales.

Y es que es un hecho que el traje – además de todo el universo de la sastrería – ha invadido nuestro inconsciente colectivo asociándolo en gran parte con el sex appeal masculino. Oscar Wilde le otorgó su carácter dandy, Prince Charles afirmó su elegancia, Gianni Agnelli lo volvió sinónimo de éxito empresarial, y Wall Street lo empapó de dinero. Aunque no siempre haya sido de forma legitima, el suit ha sido una herramienta de poder y de seducción para los hombres. Y sino que nos lo diga el propio James Bond -súper héroe, súper chic- irresistible ante los ojos de una mujer.

Pitti Uomo l Foto: Street Fsn
Pitti Uomo | Foto: Street Fsn
Pitti Uomo l Foto : The Cut
Pitti Uomo | Foto : The Cut

Y cuando las pasarelas masculinas están en plena búsqueda de identidad, intentando dejar la tradicional sastrería por el pragmático sportswear, las calles de Milán atestiguan que el tailoring no ha muerto.  Al contrario, son la viva prueba de que el traje es y siempre será parte esencial del ropero masculino. Si bien hubo una época en la que los jeans y el hoody parecían estarle ganando al blazer cruzado, Mad Men y Suits se han encargado de revivir la fascinación por los sastres.

Lo que parece estar tomando las calles y las pasarelas es un tailoring menos formal, quizás mas relajado, y totalmente reinterpretado. “Formalwear reloaded” fue como lo definió Tiziana Cardini  (Fashion director, La Rinascente, Milan) la semana pasada en Business of Fashion cuando se le preguntó cuál había sido el “key trend” de esta temporada.

Dior Homme l Fotos : Fashion Mag
Dior Homme l Fotos : Fashion Mag

Un caso ejemplar es el de Dior Homme, en el que Kris Van Assche se deleita jugando con los elementos tradicionales dándoles un vuelco total. Usando el paño gris como su lienzo, presentó trajes deliberadamente estampados, recubiertos de estrellitas y de lunares blancos o de flores contrastadas, rematados por unas zapatillas deportivas. También tuvo la audacia de mandar tejer lo que daba la impresión de ser un patchwork de paños clásicos: diferentes tonos de gris y además varios ritmos de rayas. Quiso darle un protagonismo algo rebelde a ciertas rayas de la tela que coloreó de rojo o de amarillo. Finalmente nos conquistó con un chaleco de denim – imaginado como el chaleco reloaded de un three-piece suit– típicamente inspirado en el workwear.

Dior Homme l Fotos : Fashion Mag
Dior Homme | Fotos : Fashion Mag
Dior Homme l Foto : Fashion Mag
Dior Homme | Foto : Fashion Mag

A su vez Bottega Veneta presentó un híbrido entre chaqueta y campera tipo teddy hecho en un clásico príncipe de Gales gris. Dries Van Noten y Thom Brown no se quedaron atrás y propusieron una versión más corta del pantalón. Y los trajes altamente coloridos no faltaron en las colecciones de Lanvin y Paul Smith.

Bottega Veneta l Foto : Fashion Mag
Bottega Veneta l Foto : Fashion Mag
Dries Van Noten y Thom Browne l Fotos : Style.com
Dries Van Noten y Thom Browne | Fotos : Style.com
Lanvin y Paul Smith l Fotos: Style.com
Lanvin y Paul Smith | Fotos: Style.com

En el caso rebelde de Hedi Slimane para Saint Laurent, el diseñador fue mas allá de los códigos, definiendo una nueva silueta estructurada pero mucho más rockera, espigando los pantalones y ensanchando las chaquetas.

Saint Laurent l Foto : Fashion Mag
Saint Laurent | Foto : Fashion Mag

Como fiel amante de los hombres bien vestidos debo admitir que la solemnidad de un blazer bien cortado no puede ni debe ser totalmente reemplazado por la blanda comodidad de un hoody. Y pese a que el ropero masculino inevitablemente evolucionará hacia un casualwear más descomplicado es innegable que la sastrería siempre será uno de sus pilares. Ya sea por la sensación de poder que procura a los hombres o  por las fantasías del inconsciente femenino.