Cuando las usábamos en los 90, las llamábamos “ciclistas”: en tonos metalizados como azul francia o fucsia, o en estampas neón, debajo de shorts de jean cortados en casa. Buzos oversized con estampas de caricaturas, zapatillas, riñoneras y accesorios en el pelo completaban el look que gritaba a los cuatro vientos “listas para jugar”. La tendencia vuelve para el próximo verano, pero no como un revival melancólico de nuestra infancia sino enmarcado en la fuerza del athleisure, un movimiento de la moda que acompaña la liberación de los estereotipos de la feminidad.

Calzas, bike shorts, ciclistas, llamenlas como quieran. Lo importante es que no temen ser la vidriera de lo que durante tantos años nos acomplejó: la cola, la celulitis, la vagina, el thigh gap. Lo que se usa ahora, más que una prenda en particular, es amigarse, estar cómoda (o el pelvic comfort, como lo llaman los medios de moda norteamericanos). Es sacarse la presión de la ropa que nos limita y usar lo que nos gusta con honestidad. Hace algunos años que podemos ir a la oficina en zapatillas y ahora también podemos ponernos una calza para una fiesta ¿no es divertida la moda?

Como todo gesto que pretende romper reglas, está siendo resistido. Desde Fran Lebovitz, que en una entrevista afirmó que los joggings están arruinando a las mujeres, hasta las periodistas de Man Repeller, que fueron las primeras impulsoras de la tendencia, y ahora están diciendo basta. Afirman que es tiempo de usar ropa real. El espacio de trabajo es lo contrario del ocio, no podemos ir en calzas y zapatillas, no podemos vestirnos como si fuéramos al gimnasio en una línea de continuidad donde lo único que importa es estar cómodas. Sin embargo, las pasarelas tienen ideas: hay propuestas de calzas fantasía, combinadas con blazers y botitas de trabajo, como la de Roberto Cavalli. O para usar con una blusa de satén y medias 3/4, como propuso Prada. E incluso con un buzo, como en la infancia, un atuendo playero que subió Chanel a la pasarela primavera verano 2019.

Las propuestas de fantasía de Roberto Cavalli, Prada y Chanel.

También ofrecen opciones accesorizadas, porque el maximalismo siempre tiene clientes: camisa larga, riñonera reinventada, maxi bolso y lentes, para Fendi. Colores cítricos, transparencias y cinturón de PVC, según Maryam Nassir Zadeh, y la propuesta de inspiración latina de Dolce & Gabbana, con mega sombrero y aros, y túnica tejida.

Sumar color según Fendi, Maryam Nassir Zadeh y Dolce & Gabbana.

También podemos hacer el movimiento “back to basics”, y buscar los atuendos originales. Vamos a encontrar muchas imágenes de Ladi Di, capturada por paparazzis, en calzas de distintos colores neutros y buzos de algodón con estampas. O de la jovencísima Julia Roberts, con sus rulos naturales y ciclistas en tonos tranquilos.

Ladi Di y Julia Roberts en los 90.

En Argentina también tenemos adeptas. Violeta Urtizberea asistió a un evento luciendo calzas negras con blazer y zapatos altos, adoptando la tendencia pero fuera del espíritu deportivo. El feed de Instagram de Candelaria Tinelli, en cambio, está repleto de conjuntos que persiguen la tendencia athleisure, como este top + ciclista en blanco.

Violeta Urtizberea y Candelaria Tinelli.

Lógicamente, antes de que llegara a Argentina las ideas de moda sobre ciclistas ya eran moneda corrientes entre las celebrities de Hollywood: las hermanas Hadid las usan casi a diario y las Kardashian ni hablar, especialmente Kim que suele elegirlas en negro o gris. La opción alfombra roja tampoco faltó: Damaris Lewis lució en la premiere del Festival de Cannes de este año un conjunto íntegramente diseñado por Virgil Abloh para Off-White.

Kendall Jenner, Damaris Lewis y Kim Kardashian.

La propuesta en Argentina es aun bastante tímida, y está reservada especialmente para las más jóvenes. Marcas como Complot o 47 Street incluyeron ciclistas en sus colecciones para el próximo verano: estampa de ajedrez para Complot, líneas verticales de lúrex para 47. En cambio, Las Pepas y Jazmín Chebar hicieron propuestas más tranquilas, en negro o floreado pero haciendo juego con una camisa larguita. Ideas más discretas que no revelan panza ni cola pero que nos permiten adentrarnos de manera viable en la tendencia “listas para el gym”.

Calzas ciclistas: Complot, Jazmín Chebar, Las Pepas y 47 Street.

Ahora la incógnita es si esta moda llegará a las calles o quedará circunscrita a las redes sociales. Ustedes, ¿se animan?