En plena fiebre minimalista, crear un estampado original y de alto impacto es una buena forma de diferenciarse entre un océano de propuestas -si no pregúntenle a Emilio Pucci- y más ahora que la moda parece estar en un affaire con el vintage. Trabajar en agregarle valor a una tela neutra es una característica, además, de mercados como el uruguayo o el argentino, donde las importaciones a veces escasean o son en pequeños volúmenes. Pero para llevarlo del papel a la tela y que quede impecable, hay que conocer cuál es la técnica adecuada para lograr el resultado que queremos.

En el caso de que queramos trabajar con telas naturales, generalmente se usa la serigrafía y en fibras sintéticas se opta por la sublimación. La ventaja de la sublimación es que no altera la textura de la tela, sino que se incorpora perfectamente y mantiene los colores. En Uruguay los capos del sublimado son los de Equipier y por eso les preguntamos algunos piques para tener en cuenta antes de aplicar esa técnica.

Emilio Pucci Verano 2017. Fotos: Vogue.

Qué es la sublimación

La sublimación es el proceso en el cual la tinta a base de agua pasa del papel en el que fue impreso al estado gaseoso, penetra en las fibras y así queda fijada permanentemente en la tela. Bien hecha, deja como resultado una tela con un estampado que no tiene diferencia al tacto, nunca perderá la intensidad ni se cuarteará -a diferencia de algunas serigrafías-.

Los pasos

1. Crear o comprar un diseño de un patrón (siempre hacerlo de cero ayuda a que sea único).

2. Impresión del rapport en un papel especial (lo pueden hacer mismo en Equipier).

3. Planchado del papel sobre la tela. Las tintas al recibir calor se evaporan y penetran en la fibra.

Impresión de papel para sublimar. Foto: Camila Montenegro.

5 elementos a tener en cuenta

1. El diseño

Hay que prever que si la sublimación va a ser en toda la tela -en lugar de localizado- es necesario pensar al diseño del patrón para repetirse ilimitadamente y los bordes tienen que coincidir unos con otros. Antes de imprimirlo también hay que pensar de qué tamaño queremos que sean los rapports.

No todos los diseñadores de modas tienen formación gráfica o industrial, por lo que no hay que tenerle miedo a trabajar con un diseñador gráfico que ayude a materializar la idea en un patrón listo para imprimir.

Ejemplo de rapport. Tomado de http://giodizupin.wixsite.com

2. La tela

Para realizar una sublimación de alta calidad la tela tiene que ser 100% poliéster (que puede tomar varias formas, como la lycra). Si es una fibra mixta probablemente los colores no se fijen con la misma intensidad. Para que quede todo impecable el rollo de tela tiene que estar seco (la humedad afecta la sublimación), limpio y sin arrugas.

Tela sublimada. Foto: Camila Montenegro para Couture.

3. Cuánto queremos sublimar

Se puede sublimar todo un rollo de tela, un pleno (que en Equipier es de 1,10 x 0,85 metros) o localizada (por ejemplo, un dibujo en el centro de una remera). Hay que pensar qué es lo que conviene en cada caso.

4. Hacer pruebas

Para evitar errores y desperdicios, lo mejor es probar en todas las etapas. Cuando estamos haciendo el rapport, imprimirlo en un papel común a escala real para saber si ese es el tamaño que queremos y luego hacer una prueba de sublimación para ver como queda en la tela.

5. El corte y la confección

En Equipier además tienen una mesa de corte industrial, máquinas rectas y circulares para cortar la tela antes o después de sublimar y realizan servicio de confección.

Foto: Camila Montenegro para Couture.

Si precisan sublimar, es en Equipier. Los encuentran en Francisco Muñoz 3036 esquina Barreiro y su mail de contacto es info@equipier.uy