Los festivales de música (y su correspondiente festival style) suelen llamar la atención del mundo entero con su atractivo visual y poderosos line ups. Pero en estas últimas semanas, la atención viró hacia el desierto de Nevada, donde desde hace 30 años se lleva a cabo un antifestival: Burning Man. En una ciudad en el medio de la nada, creada solo por una semana en Black Rock City, se genera un ambiente de experimentación en lo que respecta a arte y comunidad. Este espacio surrealista, que se presenta como “un laboratorio, una cultura de posibilidades, un encuentro de soñadores y hacedores” permite la expresión en su forma más liberadora, de un mundo aparte que se forja y desaparece luego de siete días, sin dejar rastro alguno.

Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen

Para la edición 2016, que fue del 28 de agosto al 5 de setiembre, una it girl local estuvo entre los más de 70.000 asistentes al encuentro: Vero Zoppolo, la modelo uruguaya que ahora trabaja en las capitales de la moda, tuvo la oportunidad no sólo de estar y contarnos su experiencia, sino de volverla visual. Con looks pensados en conjunto con Gaby Rosés, a través del lente de su amigo, el talentoso fotógrafo Alvin Nguyen, lograron transmitir parte de este impactante fenómeno de espíritu libre, tormentas de arena y estética de Mad Max. Así relata su vivencia:

Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen

“Es muy difícil describir con palabras justas un festival del estilo. Es algo que se tiene que vivir. La comunidad que se forma ahí, donde hay cero prejuicios y se vive en el pleno ahora, es magia. Es una energía muy especial. Se me ha presentado varias veces la oportunidad de ir pero nunca había concretado la aventura hasta ahora, o sea que estoy feliz de haber podido tomarme el tiempo, aunque solo haya sido por dos noches.

Mi amigo Alvin es un fotógrafo muy talentoso al que también le encanta filmar y decidió aprovechar y documentar nuestros días ahí: un regalo que nos quedará por siempre. Llevó hasta su drone y, como ven en el video, las imágenes aéreas son alucinantes.

Burning Man me dio el lugar a sentirme una niña de nuevo jugando en un gran recreo: all sandy in a great sandbox. Andar en bici y treparse a las distintas estructuras, andar en los distintos móviles, saltar en trampolín, hacer gimnasia artística… De mis actividades favoritas de cuando era una nena.

El clima es muy arduo, entre el calor excesivo del día y el frío contrastante una vez que baja el sol. Eso hace que los outfits sean tan diferenciados y que uno esté vestido con las mínimas prendas durante el día y con grandes capas de noche para mantenerse abrigado. Inolvidables serán los atardeceres y amaneceres que pudimos compartir, una luz única en un entorno tan singular. Uno vuelve a valorar lo esencial. No hay dinero, cargos, títulos, logos, anuncios… Es una gran celebración de la libre expresión“.
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen
Burning Man // Ph: Alvin Nguyen