En un punto privilegiado de la Ciudad Vieja -sobre la entrada, en la Peatonal Sarandí- está por inaugurarse el primer co-living del Uruguay. En esencia se trata de un edificio donde cada uno tiene su habitación privada (con baño en suite) y se comparten las áreas comunes como cocina, sala de estar, playroom, sala de cine y más. El concepto podrá remontarse al siglo XIX, pero ahora tiene un aire -y un sentir- moderno: la idea no es que cada uno se encierre en su cuarto sino realmente crear un sentido de comunidad.

Inspirados por distintos co-livings alrededor del mundo -como The Collective, en Inglaterra- Sinergia, expertos en co-works, y la inmobiliaria ACSA se unieron para crear ZAG co-living. Y, por suerte, encontraron el edificio perfecto para darle vida al proyecto.

Área de co-work.

El edificio

El lugar elegido fue el histórico Hotel Artigas, que en los 90 se transformó en el Hotel Plaza Fuerte -y dicen que en esa década supo albergar fiestas icónicas-. El edificio fue construido a principios del siglo XX y todavía conserva los pisos, aberturas y molduras originales, que a su vez conviven con elementos noventosos y reformas realizadas este año. La nostalgia de sus ventanales en arco y sus pequeños balconcitos -dignos de una película francesa- interactúa con los interiores modernos, propuestos por Menini – Nicola, quienes estuvieron a cargo de la decoración de este lugar. El resultado es un espacio ecléctico, funcional y altamente instagrameable.

Cada habitación tiene un sillón, frigobar, despojador, jarra eléctrica, placard, cama, cortinas y baño en suite: todo lo necesario para estar más que a gusto en el cuarto, sin que sea necesario estar entrando y saliendo. Pero, además, el edificio tiene otros espacios comunes, como playroom y azotea con parrillero, que sirven para generar instancias de comunidad. Un lindo detalle: todos los muebles fueron diseñados y hechos en Uruguay.

Ventanal de una de las habitaciones casi lista para habitar.

Las 6 plantas son muy luminosas, en parte gracias a dos preciosas claraboyas, restauradas recientemente. Hoy en día, la luz natural es un lujo y en estos espacios está más que aprovechada. Otro elemento que es importante es el verde y ZAG no solo va a tener una suerte de pulmón en el medio, lleno de verde, sino que también habrá una huerta, alimentada por una compostera que estará ubicada en la cocina.

Luego de casi 8 meses de obra, el co-living está casi listo para estrenar y buscando a sus ocupantes.

El proyecto

Según Mathías Velazco, encargado de dirigir el proyecto de ZAG, este co-living aún no tiene un público definido, pero sí se puede decir que parece estar hecho a medida como para dejar felices a los millennials. Los precios de los alquileres suelen ser una barrera y a veces hay que elegir sacrificar lo estético o la ubicación para mudarse; la idea es que con ZAG no tenga que ser así. Además, al ser flexible la entrada y la salida, es también una opción para quienes quieren probar independizarse.

Probablemente la propuesta le resulte atractiva a personas que vienen del exterior a hacer pasantías o intercambios a Montevideo y necesitan de un lugar funcional, cómodo y bien ubicado. Además, el hecho de que todos los gastos estén incluidos en la cuota y que no sea necesario tener una garantía lo hace aún más ideal: solo hay que pagar una mensualidad y despreocuparse. Sin embargo, también puede ser una buena opción para quienes vienen del interior y quieren una suerte de paso intermedio antes de vivir solos o parejas jóvenes. Al igual que con los co-works, la idea es satisfacer necesidades de un grupo de personas que, hasta ahora, no encontraban solución al asunto de la vivienda.

El edificio tiene 20 habitaciones: 4 camarote (las más chicas, pensadas para alquilarse por plazos más cortos a través de airbnb), 11 standard y 5 premium (con escritorio).

La vista desde la azotea.
El balcón.

Los servicios

El co-living ZAG incluye:

-Luz, agua e internet

-Área de co-work

-Lavandería

-Limpieza semanal

-Playroom

-Sala de cine (con popera incluida 😍)

-Sala de skype

– Terraza y parrillero

– Parking de bicicletas

– Sala de Yoga y Meditación

Precios

Los precios van desde los $ 18.500 (una persona) y $ 23.000 (dos personas) la habitación standard a $ 23.500 (una persona) y $ 27.000 (dos personas) la premium.

Si quieren conocer ZAG co-living pueden agendar una visita escribiendo aquí.