Miley Cyrus, Demi Lovato, Selena Gómez y ahora Zendaya. ¿Qué tienen en común todas ellas además de los nombres exóticos? Varias cosas. Primero, todas empezaron sus carreras cuando eran niñas, en Disney Channel. Segundo, se dedicaron tanto a la actuación como a la música. Y tercero, pero no menos importante, cada una le habla a un target específico. Porque hoy el mundo está segmentado y cada performer parece representar los ideales de un público determinado.

Pero hay más que una diferencia de edad entre la generación de Miley y la de Zendaya. Ya sea por un cambio de look controversial (nunca nos vamos a olvidar del “efecto Miley Cyrus del 2013), escándalos de rehabilitación (algo que Demi Lovato ya dejó atrás) o relaciones complicadas (la historia Selena Gómez/Justin Bieber que nunca termina), la generación de esta trinidad de Disney se caracterizó por los dramáticos quiebres de sus controladas carreras infantiles a través del shock, para luego volver a convertirse en modelos a seguir pero de una forma más verdadera. Hoy, famosas como Zendaya, Willow Smith y Kiernan Shipka se saltean el shock funcional para establecerse desde el principio como ejemplos para las más chicas, al abanderarse con valores propios y una personalidad fuerte. Aunque, a lo mejor, aprendieron a cómo hacer las cosas a partir de las experiencias de la generación anterior.

Foto: W Magazine
La nueva generación según W Magazine. | Foto: W Magazine
El hermoso peinado de la controversia | Foto: Pageant News
El hermoso peinado de la controversia. | Foto: Pageant News

Hablemos de una de las revelaciones de la moda de 2015 que viene arrasando en 2016. Con 19 años y ya siete de carrera, Zendaya Coleman es un figura recurrente en las listas de las mejores vestidas gracias a los increíbles looks que arma (bueno, ella y su estilista). Pero quizás la razón por la que reconozcan a la cantante/actriz es por el escándalo que protagonizó junto a Giuliana Rancic de Fashion Police. Para hacer la historia corta, durante el especial de los Oscars 2015, la panelista comentó que las rastas de la cantante le recordaban al aroma de aceite de pachuli y marihuana. La respuesta de Zendaya no demoró en llegar.

Más allá del mal gusto y de lo básico que fue el “chiste”, este episodio fue el detonador de una nueva tendencia: celebrities reaccionando en sus redes sociales ante cualquier crítica física. Así, los medios se están cuidando más al comentar sobre el aspecto de las personas, y conceptos como social justice warrior y cultural appropiation se hacen más presentes en la cultura de lo políticamente correcto en las redes y los medios. Se puede especular que, desde el incidente de Fashion Police en adelante, la crítica de moda se apaciguó, la gente empezó a repudiar el humor que antes festejaba, y el programa (que ya venía cuesta abajo desde la muerte de Joan Rivers) perdió el poco sentido del humor que le quedaba.

Pero esa no fue la primera vez que Zendaya estaba en la mira por razones estéticas. En 2014, cuando se comunicó que iba a interpretar a Aaliyah en la biopic, muchas personas reaccionaron negativamente porque consideraban que la actriz era demasiado “blanca” para el papel. De repente, el incidente con Giuliana fue la forma que tuvo no solo de defenderse sino también de posicionarse ante los demás como una mujer educada y fuerte, más que una cara hermosa que soporta cualquier corte de pelo.

¿Liso u rizado? ¡Ambos! | Fotos: My Face Hunter y Hawt Celebs
¿Liso o rizado? ¡Ambos! | Fotos: My Face Hunter y Hawt Celebs
Uno de los mejores looks de la Met Gala 2016 | Foto: Glamour
Uno de los mejores looks de la Met Gala 2016. | Foto: Glamour
La única persona que puede llevar un mullet | Foto: Metro 2
Prueba de que una persona puede quedar linda con un mullet. | Foto: Metro 2

Pero seamos sinceros: ¿cuántos vieron actuar o escucharon cantar a Zendaya? Lo que más le conocemos, aparte de estas controversias, son sus increíbles looks, sobre todo sus peinados. Desde un corte taza que compite con el de cualquier miembro de los Ramones hasta el primer mullet atractivo de todo Hollywood, pasando por rastas perfectamente peinadas, afros que desafían la humedad y bobs que consiguen resaltar la juventud de una persona: cualquier corte que se haga le queda bien, o mejor dicho, hermoso, y siempre esperamos ver con qué nos va a sorprender. Watch out, Rihanna!

De sus looks se puede esperar de todo menos algo vulgar, y eso es en parte gracias a su elegancia natural. Su estilo se puede definir como maduro en las siluetas pero jugado en los estampados y colores. Pero más que vestidos de alta costura, trajes impecablemente entallados, accesorios delicados y un maquillaje perfecto, el estilo de Zendaya no sería nada sin los peinados con los que experimenta, más allá de que sean pelucas. Ella es dueña de esa clase de estilos que le divierte tanto a quien lo lleva como a quienes observamos. Sin embargo, para convertirse en un ícono de la moda necesita, además de unos años más en los medios o cierta relevancia artística, un pensamiento conceptual detrás de sus looks, no solamente el buen gusto al jugar con distintas estéticas o inspiraciones culturales. Una vez que lo logre, dejaremos de mirarla como una musa para juzgarla como creadora de su propio sello.

Masculino/Femenino a la perfección | Fotos: Metro y Glamorous Heels
Masculino/Femenino a la perfección. | Fotos: Metro y Glamorous Heels
Shades of rose | Fotos: Tom+Lorenzo y Celebs Today
Manifiesto del monocromo rosa. | Fotos: Tom+Lorenzo y Celebs Today

A pesar de esta idea un tanto superficial que nos hacemos de Zendaya, si nos fijamos en su Instagram podremos ver que lo que comparte es distinto a lo que asociamos con ella. Sí, hay alguna que otra foto de sus looks, pero sobre todo podemos encontrar capturas al natural, contenido sobre causas que le son cercanas y un sentido del humor divertido. Es esta frescura lo que la hace perfecta para protagonizar varias portadas como parte de la nueva generación que dominará al mundo, por más que no hayamos visto mucho de su trabajo. Pero esto no parece ser de relevancia ni para los editores ni para los lectores. Ahora las personas se están alejando de los inaccesibles modelos a seguir para conectarse con los escenarios que las “celebrities reales” (si es que tal cosa existe) como Zendaya crean en sus redes.