Hacía un tiempo que no sabíamos nada directamente de él, o sea que la sorpresa fue más que grata cuando Dani Umpi nos escribió para presentarnos “La Yuta”, nueva canción acompañada de nuevo video y  adelanto del disco “Lechiguana” en una explosión de colores y emociones.

Quienes nos siguen desde las primeras épocas saben que en BlogCouture adoramos a Dani y su cualidad de artista multifacético, que pasa con facilidad de la escritura a la música y a las artes plásticas, y que ha obtenido un enorme reconocimiento de parte del público global en los últimos años, ya lejos de su remoto Tacuarembó (aunque cada tanto vuelva). Así hablamos con él para ponernos al día de Dani Umpi en 2016:

La Yuta

El video fue dirigido por Emilio Bianchic, fusionando con simpleza y creatividad la obra de los dos artistas. La canción, una oda electropop de empoderamiento queer, fue producida por Jean Deon (joven productor argentino, muy elogiado por su trabajo en el último disco de Diosque) y compuesta junto a Juan Cruz Roa Raffo, integrante de la banda de Umpi y del grupo Maricas Malas. Es el single adelanto de un nuevo disco, “Lechiguana” a editarse este año por el sello CONTRAPEDAL.

El video incluye un anzuelo fashionista en el vestuario, basado en prendas de la ya mítica colección “Pleats Please” de Issey Miyake de los años 90.

Daniel Umpiérrez "Dani Umpi"
Fotograma del video / Cortesía Dani Umpi

¿Cómo fue el proceso del video y qué te inspiró a hacerlo?

Tengo mucha empatía con Emilio Bianchic y su obra. Soy fanático de sus videos, sobre todo los que hizo con otro coterráneo nuestro que es Juani VN. El año pasado coincidimos varios meses en Buenos Aires y pensé en él desde el primer momento en el que comenzamos a producir la canción con Jean Deon. Todas las decisiones que toma me gustan, es muy relajado hacer algo con él. Me da confianza. Estoy contento con el resultado. El video tiene una optimización de recursos, una apuesta a lo cromático y unos juegos conceptuales que me interesan mucho y me hacen sentir cómodo. Eso fue muy importante porque la canción de por sí es tan épica, explosiva y abrumadora, con tantas acrobacias de falsetes y gritos, que visualmente pedía ir por este lado visual. Tiene varias inspiraciones. La principal es el momento en el que vivimos, por eso tiene elementos que nos son muy cercanos. Tiene algo barrial, de la zona donde nos movemos, que son los alrededores del Club Atlanta. A la canción la compusimos con Maricas Malas y tuvo varias instancias pero siempre estuvo claro que iba a ser eso, una oda discotequera con estribillo de barra brava. La producción musical de Jean Deon es otra seguridad y otro lujo que me dí. No habíamos hecho algo juntos antes pero es muy talentoso, me saca la cabeza y me la da vuelta, los aportes que hace, los arreglos, las ideas que tiene… Es buenísimo. Muy fresco, muy fino y con posibilidad de llegar a ese “barroquismo”, como dice Manuela Trasobares, que tanto necesito.

Contanos todo sobre el vestuario de Miyake.

La que está atrás de todo es Laetitia D’Arenberg. Tendríamos que haberla puesto como vestuarista. Tengo un fetichismo importante con la colección “Pleats Please” de Issey Miyake. Puede que sea algo generacional, que me haya impactado mucho cuando era más chico porque, en realidad, no fue un producto con el impacto social que pretendía, pero conceptualmente me parece una pieza hermosa, una maravilla. No sé de moda pero es el tipo de prenda que me puede, que me deslumbra a varios niveles aparte del uso. Todo lo que hay alrededor de esa colección, la propuesta conceptual, los procesos a los que sometía al poliester con calor y el prensado, los colores y, sobre todo, la textura esa que tiene y los pliegues que permiten hacer todas esas formas arquitectónicas al usarlo… Es bárbaro. Es una colección que creo que sigue vigente y tiene esa dimensión social de la practicidad, de la prenda que “soluciona”, que me gusta. Una cosa medio idealista y, a la vez, totalmente alienígena. Está pensada para que no ocupe lugar, para que la enrolles, te la pongas y quede siempre bien. Perfecta.

¿En qué andás ahora como artista y a nivel personal?

Los últimos años fueron movidos. No estaba acostumbrado a tanta vuelta. Cantamos en varios países, estuve más de un mes en México y más de un año en Buenos Aires, siempre yendo y viniendo a Montevideo. También estuve en San Pablo, hice una muestra en la Galería Xippas de París y estoy en un proyecto para irme a Oslo. De repente me volví un tanto nómada. Siempre lo fui pero ahora más que nunca. Es raro pero está bueno. A veces voy muy de pasada a Montevideo, sigo de largo hasta Tacuarembó para ver a mis padres. Estoy más tiempo en Buenos Aires. Tengo un taller de narrativa, escribo para el suplemento Soy de Página12… Estoy contento. Tengo mi taller en el Once, en BSM Art Building y estoy muy fascinado con el barrio. Artísticamente estoy más focalizado en el disco nuevo. La verdad que encontrar a Jean Deon como productor ha sido muy bueno para llegar al lugar musical que más me gusta: volví a la pista de baile. Siempre termina siendo el eje. No hay caso. Soy muy bolichero.

¿Qué tendencias ves para 2016/2017?

No sé pero espero que sea algo muy radical. Lo voy a descubrir viendo este blog de ustedes.

Disfruten de “La Yuta” aquí: